España y Portugal viven una explosión de anuncios de nuevos centros de datos que multiplican por 18 la capacidad actual
La consultora CBRE detecta proyectos de infraestructuras para 10,5 GW de capacidad, por alrededor de 100.000 millones de inversión


La Península Ibérica se perfila como un enclave más que relevante en el mapa europeo de los centros de datos. La consultora inmobiliaria CBRE ha recogido en un informe, que adelanta CincoDías, que en España y Portugal se han anunciado proyectos para alcanzar una capacidad de 10,5 gigavatios (GW) para este tipo de infraestructura, lo que supondría multiplicar por alrededor de 18 veces la potencia de procesos actuales. Esa evolución significará una inversión de aproximadamente 100.000 millones de euros, según se puede calcular con los ratios actuales del precio de construcción de este tipo de instalaciones.
El informe unifica a la península a la hora de analizar los avances, donde actualmente hay instalados 567 MW (megavatios), de los que 499 MW están operativos en España. Madrid es el principal punto, con 310 MW, seguido de Zaragoza (90MW), que ya ha superado a Barcelona (59MW).
La consultora inmobiliaria ha identificado 4,5 GW de proyectos en obras o en planificación. A precios actuales de construcción, eso supondrá 45.000 millones movilizados necesarios, según los cálculos de este diario. El resto, hasta los 10,5 GW, son anuncios de iniciativas que todavía no tienen garantizada la financiación, la necesaria conexión eléctrica o sin fecha anunciada de inicio. De esos 10,5 GW, el 85% corresponden a iniciativas en España y el resto en Portugal.
Desde CBRE se ve que el mercado ibérico ha entrado en 2026 en una fase de ejecución y entrega. Varios proyectos que hasta ahora estaban en desarrollo han iniciado su fase de construcción y se espera la entrega de los edificios en los próximos seis a 12 meses. “Esta nueva fase de ejecución y entrega se sustenta en una demanda real. La mejor muestra es el crecimiento de la inteligencia artificial”, apunta Elliot Zounon, responsable de centros de datos de CBRE.

El cuello de botella
Precisamente, sobre la conexión eléctrica, el documento de CBRE advierte de la relevancia de que los promotores de estas infraestructuras consigan enchufarse a la red: “La energía deja de ser un dato técnico para convertirse en el factor que decide qué proyectos se hacen realidad y cuáles se quedan en el anuncio”. Para dimensionar este reto, de los 10,5 GW anunciados en la península, el 57% sigue teniendo una visibilidad limitada sobre su calendario de entrega. “Es decir, no existe todavía certeza sobre cuándo, o incluso si, terminarán construyéndose”, incide Zounon.
De hecho, en los últimos años, desde el sector se ha alertado que la falta de capacidad eléctrica, que depende de la regulación quinquenal de REE, podría poner en riesgo gran parte de estas infraestructuras anunciadas. El responsable de centros de datos de CBRE explica que incluso hay iniciativas que la tienen, pero no saben cuándo se van a poder conectar. “Estamos ahora todavía en la fase de ejecución. Muchos de los proyectos que están parados, o que no están todavía maduros, están pendiente de visibilidad de cuándo van a poder conectar la energía. Este es el cuello de botella”, afirma.
El Gobierno incluyó en marzo como novedad en el Real Decreto 7/2026, de medidas por la crisis ante la guerra en Irán, que todo el que obtenga un permiso de acceso a la red deberá desembolsar un pago cada mes para mantener la capacidad reservada, algo que Zounon indica que ha creado cierta incertidumbre regulatoria, pero que a la larga puede liberar capacidad para las infraestructuras que realmente tienen detrás un proyecto viable. Aún así, Zounon advierte que uno de los retos de este sector es “la falta de visibilidad regulatoria”.
España está atrayendo inversión para este sector de forma muy activa, aunque todavía Madrid o Aragón se sitúan en lo que se denomina como TIER 2 o zonas secundarias frente a Fráncfort, Londres, Ámsterdam y París, lo que se conoce como el mercado FLAP. Zounon recuerda que una de las bondades que está disparando los anuncios de estas infraestructuras en España es la competitividad de la energía renovable, ya que estas instalaciones son altamente consumidoras de energía.
Otra de las ventajas es el propio atractivo que España tiene actualmente para la inversión internacional en todo tipo de activos inmobiliarios por los sólidos fundamentales macroeconómicos del país, basados en parte en el fuerte crecimiento demográfico. Según el estudio European Investor Intentions Survey 2026 de CBRE, España se sitúa entre los destinos favoritos para la inversión internacional. Entre todos los sectores inmobiliarios, los centros de datos son además el segundo segmento que genera mayor convicción entre el capital, solo por detrás del residencial.
Otra de las fortalezas del país es la ubicación estratégica para las telecomunicaciones y la conectividad internacional, gracias a los cables submarinos que llegan a la península, como 2 Africa de Meta, Orange y Vodafone; Equiano de Google; EIG de AT&T y Verizon; Nuvem de Google; EllaLink de Telefónica; Orán-Valencia de Telefónica; Medusa de Afr-Ix; Medloop de Sipartech; Anjana de Meta; Grace Hopper de Google; o Marea de Meta y Microsoft.
Quiénes invierten
Zounon indica que la mayor parte del capital necesario para este sector está en los fondos de infraestructuras. No obstante, los propios hiperescalares, como Amazon, Meta o Microsoft, que realmente son los grandes usuarios finales, han anunciado importantes proyectos en España, aunque están desarrollándose a diferentes ritmos.
Amazon Web Services (AWS) en Aragón; Microsoft, Google, Oracle, IBM, Kyndryl y OVHcloud en Madrid, o Meta en Talavera de la Reina (Toledo) han ido anunciando sus proyectos. De todos ellos, es AWS el que más avanzado está en la construcción de sus propias infraestructuras.
Entre los mayores proyectos, CBRE detecta el de la compañía Start Campus (una iniciativa impulsada por el fondo estadounidense Davidson Kempner Capital Management), que prevé construir un data center de 1,1 GW.
El principal actor en este sector, no obstante, es la inmobiliaria española Merlin Properties que ha apostado por esta actividad fuertemente en los últimos años. Para 2029 prevé tener 600 MW en los centros de Getafe (Madrid), Álava y Barcelona, que ya están operativos en una primera fase, además del de Lisboa (en construcción), según sus planes públicos. Más allá de esa fecha, busca multiplicar esa capacidad con otros dos megacentros en Extremadura. Merlin invertirá 7.840 millones en las tres fases del llamado Plan Mega hasta 2032. Para las dos primeras etapas, con un coste de 614 y 2.756 millones, la empresa ya cuenta con la financiación (de su última ampliación de capital y que complementa con deuda). En total, en esas tres fases, la compañía habrá construido 730 MW de capacidad tecnológica para sus clientes.

Destacan también nombres como Nabiax, Data4, Iron Mountain, Form8tion, Equinix, Digital Realty, Hscale o Panattoni, entre otros. Otras grandes del sector inmobiliario han anunciado también su desembarco, como Azora (mediante las filiales Tillion y Quetta) y Blackstone, que anunció una inversión de 7.500 millones en una iniciativa en Aragón.
Entre los protagonistas que están tirando de la demanda, el informe señala también a los que se conocen como neoclouds, firmas que alquilar los data centers y ofrecen servicios a sus clientes, como CoreWeave (con relevantes acuerdos con Merlin, por ejemplo), Nebius o Lambda.