La opa sobre Azkoyen requerirá de la autorización del regulador alemán BKartA
El valor sigue cotizando en Bolsa por encima de la oferta de 10 euros por título

La opa (oferta pública de adquisición) amistosa sobre Azkoyen, lanzada por un grupo de inversores vascos el pasado viernes, requerirá de la autorización previa del regulador alemán Bundeskartellamt (BKartA), según recoge la documentación previa de la operación. Si da luz verde, le llegará luego el turno a la propia Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) para emitir su propio veredicto.
Las actividades de Azkoyen en el mercado germano obligan al citado control normativo para que la opa pueda desarrollarse. En la Bolsa española, la empresa de Peralta (Navarra) abrió este lunes con una caída del 4% en su valor, pero a mitad de la jornada se consolidó por encima de los 11 euros por título, y por tanto, deja en prima negativa la oferta de 10 euros por acción lanzada por el empresario Jainaga y un consorcio de inversores de Euskadi.
La propuesta, que valora en 244,5 millones el 100% de Azkoyen, está ligada a su aceptación por más del 50% del capital. Esto significa que requiere el respaldo de los propietarios de 12,2 millones de títulos.
La operación está planteada en torno a Ohmnia Electronics, cuyo principal accionista con el 38,12% es Clerbil, el family office de Jainaga, que es presidente de Talgo y Sidenor. Parte del equipo directivo de esta siderúrgica le acompaña en este proyecto con el 11,97% de Ohmnia. Esta empresa forma parte de Mirai, la corporación industrial que promovió Jainaga con esos directivos del fabricante de aceros especiales.
Otros accionistas de referencia de Ohmnia son el Gobierno vasco, con el 24,90% a través de su fondo Finkatuz; la fundación Vital, que tiene un 12,50%; y el family office Carmen Lequerica, que controla un 12,50%.
A cuenta de la opa sobre Azkoyen, Ohmnia contará con nuevos inversores, que entrarán a través de una ampliación de capital. Son Indar, la sociedad de Kutxabank para la toma de participaciones empresariales, y la fundación BBK, que, como Vital, es accionista del banco vasco. Todo este equipo ha contado con el asesoramiento de Alantra y de Cuatrecasas.
Fusión inversa
El carácter amistoso del proyecto queda aclarado por el acuerdo de confidencialidad sobre el mismo que ambas partes alcanzaron el pasado 30 de marzo. La operación incluye el planteamiento de una fusión inversa. Es decir, Azkoyen absorberá a Ohmnia para mantener su marca y seguir cotizando en Bolsa. Una no exclusión que permitirá mantener el mercado de capitales como una vía de captación de recursos para afrontar las futuras inversiones.
El grupo resultante de la unión de Ohmnia y Azkoyen, con el respaldo de las autoridades de defensa de la competencia, alcanzaría una facturación de 400 millones con 2.000 empleados.
Ohmnia integra a una veintena de compañías con cerca de un millar de trabajadores y unas ventas de 190 millones, Por su parte, Azkoyen logró en 2025 la cifra más alta de ingresos en sus 81 años de historia: facturó más de 211 millones con un récord del beneficio bruto de explotación (ebitda), que fue de 37,7 millones.
El fabricante de máquinas expendedoras aprobó en su pasada junta de accionistas del 9 de junio el pago de un dividendo de 24,5 millones a cuenta de esos resultados (un euro bruto por acción). El abono ya ha sido realizado, en concreto la semana pasada, el 24 de julio, justo antes de conocerse la opa.
Por tanto, Jainaga y el consorcio de inversores vascos no descontarán el importe de esa retribución del precio de la opa, aunque sí restarán los futuros pagos que puedan realizarse, ya sea por vía de dividendos o por el reparto de reservas o de primas de emisión.
Los 244,5 millones de la opa serán desembolsados en efectivo, en base a los recursos de los socios de Ohmnia y a la financiación pactada con CaixaBank y Banco Sabadell.
Albia ha comunicado este lunes que ha actuado como asesor de la fundación BBK en este proyecto.