La guerra de Irán reactiva la batalla de las gasolineras ‘low cost’
Plenergy, Ballenoil y Petroprix retoman sus planes de expansión ante el encarecimiento del petróleo y de los carburantes tras el estallido del conflicto en Oriente Próximo


Los operadores de gasolina low cost han retomado con fuerza sus proyectos de expansión en España, algo que no entraba en sus planes cuando arrancó este año. El crecimiento de las ventas de coches eléctricos, impulsadas por un marco fiscal beneficioso, y los primeros síntomas de parón en el consumo doméstico de combustibles llevaron a algunos de los grandes distribuidores a repensarse sus planes de crecimiento e incluso a mirar hacia América o Europa del Este para redirigir sus ventas.
Todo cambió cuando Donald Trump decidió invadir Irán y el precio del barril de brent, de referencia en Europa, empezó a subir desde los 60 dólares en los que cotizaba al arranque del año hasta los 120 dólares a los que llegó solo dos semanas después del inicio del conflicto a finales de febrero. Solo la intervención del Gobierno, con un escudo anticrisis con rebajas fiscales en el IVA y los impuestos especiales, permitió devolver el precio de los carburantes a los niveles que registraba a finales de febrero. La gasolina y el gasóleo emprendieron una escalada de precios en las tres primeras semanas de marzo que les llevó a tocar techo hasta los 1,73 euros por litro de gasolina y los 1,88 euros por litro de gasóleo, según los datos del Boletín Petrolero de la UE. La puesta en marcha del plan anticrisis del Gobierno permitió rebajar el precio final hasta los 1,43 euros y los 1,5 euros por litro en la última semana de junio.
Pese a ello, la posibilidad de que el precio del petróleo vuelva a situarse cerca de los 100 dólares, una vez retirados parcialmente los planes de ayuda contra el alza del precio de la energía, es más que real y ese encarecimiento se trasladaría automáticamente al precio de los carburantes. Una amenaza que ha espoleado a los tres grandes operadores de gasolina low cost en España (Plenergy, Ballenoil y Petroprix) a retomar, cuando no acelerar, sus inversiones. El movimiento más llamativo ha sido el de Petroprix, que tras haber declarado que abandonaba sus planes de expansión por la saturación del mercado español y las mejores posibilidades que ofrecían EE UU o el Este de Europa, cerró el pasado 26 de junio la compra de la red de estaciones de servico de Eroski, con 40 gasolineras, que se hará efectiva a finales de 2026.
En el comunicado conjunto remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la compañía apuntó que la operación servirá para reforzar su presencia en las once comunidades autónomas donde opera la red del gigante vasco de la distribución (Andalucía, Aragón, Asturias, Cantabria, Castilla y León, Cataluña, Galicia, Baleares, La Rioja, Navarra y País Vasco). Con la incorporación de esas gasolineras, la compañia contará con 245 estaciones de servicio entre España, Portugal, Chile y Panamá. En una reciente entrevista con Cinco Días, Manuel Santiago, fundador y consejero delegado de Petroprix, señaló que el principal objetivo de la compañía pasaba por crecer en Chile, donde cuenta en la actualidad con dos estaciones de servicio y en donde prevé sumar otras tres a lo largo de este ejercicio hasta alcanzar las 50 estaciones en el medio plazo, con una inversión prevista de 40 millones de dólares (34 millones de euros).
Entre los tres mayores operadores, el más importante tanto en volumen de ventas, facturación y clientes es Plenergy, la compañía participada por los fondos Portobello Capital y Tensile Capital Management desde hace dos años y medio. La compañía, que estrenó la pasada semana su estación de servicio número 400 en Alcalá de Henares (Madrid), superó los 1.800 millones de euros de facturación en 2025, los 1.675 millones de litros vendidos y los 200.000 clientes diarios de media. Entre enero y junio de 2026 abrió 35 nuevas estaciones y la compañía mantiene el objetivo de llegar a las 500 gasolineras al cierre de 2027. “Nuestro propósito es y siempre será proporcionar la energía que demande la movilidad del cliente en cada momento, al mejor precio del mercado. Seguiremos con nuestra estrategia de expansión para estar cada vez más cerca del conductor, con la vista puesta en superar las 500 estaciones en 2027”, recalca José Rodríguez de Arellano, consejero delegado de Plenergy.
El liderazgo en puntos de venta le corresponde, sin embargo, a Ballenoil, adquirida por Moeve, antigua Cepsa, a finales de 2023, que cuenta en la actualidad con 406 estaciones de servicio. En su último plan estratégico, la compañía se ha marcado como objetivo alcanzar los 500 puntos de venta al cierre de 2027, exactamente igual que Plenergy. Ballenoil cerró 2025 con 86 aperturas, el ritmo más elevado en los últimos tres años, lo que supuso una nueva estación de servicio cada cuatro días y ahora deberá seguir un avance similar para sumar las 84 que le restan hasta alcanzar el objetivo de las 500 estaciones de servicio en 18 meses. Un objetivo que incluso podría superar a tenor de los 80 proyectos que asegura tener firmados en el futuro.
La principal diferencia en la estrategia de crecimiento de ambas compañías es que la de Plenergy lo ha hecho a través de crecimiento orgánico, estación por estación, mientras que en el caso de Ballenoil, además del crecimiento orgánico, también podría hacer uso del inorgánico, a través de la red de estaciones de servicio resultante de la integración de Moeve con Galp en España y Portugal, cerrada en enero de 2026, con el objetivo de potenciar su división de combustible de bajo coste. La suma de ambas compañías arrojaba un tamaño de 3.145 estaciones de servicio al cierre de 2025 entre España y Portugal, repartidas entre Moeve (1.736) y Galp (1.409), con una cuota de mercado del 19,7% en la Península Ibérica, todavía por detrás de Repsol, con 593 gasolineras más.
La clave está en saber si el bum de las gasolineras low cost se trasladará de España a Portugal con la misma intensidad. En España, la cuota de mercado de las estaciones de servicio de bajo coste han casi cuadruplicado su cuota de mercado, pasando del 8,5% del mercado que tenían en 2019 a cerca del 29% en 2025, según los últimos datos de la Asociación Española de Estaciones de Servicio Automáticas (Aesae).