Una decena de aeropuertos de Aena encaran el verano al límite de su capacidad con España como destino refugio
Barcelona-El Prat, Alicante, Valencia, Sevilla, Tenerife Norte, Bilbao y Menorca operan por encima de sus umbrales máximos, y otros como Madrid-Barajas y Palma se acercan al 100%


El operador aeroportuario Aena vuelve a tener un notable reto operativo este verano, en el que se espera que España desempeñe el papel de destino seguro para millones de turistas europeos ante la inestabilidad generada por los conflictos bélicos en Ucrania y Oriente Próximo. La dificultad reside en que una decena de infraestructuras operan por encima o al límite de su capacidad, situación que se está agravando a medida que se encadenan registros históricos de tráfico aéreo.
Han superado el límite del 100% del aforo anual Barcelona-El Prat, con un 104,5% de ocupación en 2025 sobre una capacidad de 55 millones de viajeros; el aeropuerto de Alicante está al 105% frente a un límite de 19 millones; Valencia opera al 113%, con una capacidad de 10,5 millones de usuarios; Sevilla es el caso de mayor sobrecarga, con un 125,8% respecto a un techo fijado en 7,7 millones de pasajeros; Tenerife-Norte acoge a un 10% más que los 6,5 millones de su capacidad; Bilbao también excedió en el ejercicio 2025 en un 10% su umbral máximo de 6,4 millones de viajeros, y Menorca estuvo al 105% con más de 4 millones de pasajeros.
El presidente de Aena, Maurici Lucena, está defendiendo en los últimos meses un plan de inversiones de 9.991 millones en el negocio aeronáutico o regulado (se sufraga con cargo a las tarifas que pagan los viajeros) para el periodo 2027-2031. Los proyectos de ampliación centran la mayor parte del esfuerzo, contemplado en el tercer Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III) que debe salir aprobado del Consejo de Ministros antes del 30 de septiembre. Lucena señala al respecto que la falta de capacidad no puede ser un límite para la actividad y conectividad del país, mientras todo el sector aéreo y los propios aeropuertos tratan de avanzar hacia la descarbonización de este modo de transporte.
Tras las infraestructuras que superan ya sus límites técnicos viene otro ramillete de aeropuertos a punto de alcanzar la línea roja de operar al 100%. Se aproximan al lleno total Madrid-Barajas (97,4%), Palma de Mallorca (99,4%), Ibiza (91,4%) y Lanzarote (99%). Muchas de estas plazas, consideradas turísticas y con un tráfico estacional, atienden el mayor pico de demanda entre los próximos meses de julio y septiembre.
El DORA III contempla actuaciones de ampliación, principalmente en las terminales, en todos estos puntos críticos de la red. Entre los presupuestos que saltarán al DORA IV están el de Madrid-Barajas, de 4.000 millones de euros con fin de obra en 2034 y el objetivo de subir su barrera desde los 70 a 90 millones de viajeros; los 1.000 millones para Alicante también hasta 2034; las ampliaciones de Lanzarote y Tenerife Norte se irán hasta 2032, y la de Ibiza, hasta 2035. Las obras proyectadas en Barcelona-El Prat, por 3.200 millones de euros, se acometerán en su mayor parte en el quinquenio regulado 2032-2036 (1.032 millones corresponden al DORA III) para poner la actual capacidad de 55 millones en 80 millones de usuarios.
Antes del despliegue de estas inversiones, Aena tiene distintos problemas en función de cada uno de los aeropuertos, desde la saturación en horas punta de Palma de Mallorca o Madrid, a la tensión turística de Lanzarote o la dificultad de gestionar los slots (permisos de despegue y aterrizaje) en Barcelona o en Sevilla. Precisan actuaciones inmediatas aeropuertos de Baleares, Canarias y de la costa Mediterránea, además del nodo de conexiones que es Madrid-Barajas.
Ante el hito de los 100 millones
El Instituto de Turismo de España (Turespaña) prevé para este verano un crecimiento moderado en visitantes extranjeros en el referido contexto de incertidumbre geopolítica y económica. Los informes sobre tendencias elaborados por las Consejerías de Turismo, y publicados por la propia Turespaña, advierten de una mayor sensibilidad al precio entre los viajeros que vienen desde mercados europeos tradicionales: Reino Unido, Francia y Alemania, entre otros. De enero a abril, la llegada de turistas foráneos ha ido un 3,4% al alza en comparación con el mismo periodo de 2025, con 26,6 millones de visitantes. De mantenerse la tendencia, España volverá a situarse este año ante el listón de los 100 millones de turistas internacionales (97 millones en 2025), lo que suscita debate sobre la sostenibilidad de este motor del PIB (España debe un 13% al turismo).
El tráfico aéreo desde y hacia España fue de 321,6 millones de viajeros el año pasado, sobre un límite teórico de capacidad estimado por Aena en 358,8 millones en toda la red de aeropuertos. Las expectativas de tráfico a corto y medio plazo manejadas por la compañía pública señalan que ese umbral se rebasaría en 2030. Por ello, la dirección de Aena apuesta por un nuevo ciclo inversor que otorgue margen a los principales puntos de la red para las próximas tres décadas, cuando España debería mantenerse entre los cinco grandes mercados mundiales por tráfico aéreo, según estimaciones del Consejo Internacional de Aeropuertos.
Un informe publicado la semana pasada por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) sobre el contenido del DORA III deja entrever que Aena ha advertido a las aerolíneas en los últimos meses del alto grado de saturación en los aeropuertos: “Aena ha lamentado que las propuestas formuladas por los usuarios [por las compañías aéreas] en relación con las previsiones de tráfico no resultan realistas, entre otras razones, por las limitaciones de capacidad y de slots existentes en determinados aeropuertos de la red, así como por la disponibilidad futura de flota por parte de las compañías aéreas”, se puede leer en el documento. La empresa dependiente del Ministerio de Transportes parte de que ningún aeropuerto debe superar, al final de 2031, el 110% de su capacidad anual estimada. Pese a ello, la propia CNMC ha tachado de conservadoras las previsiones del gestor aeroportuario para el periodo 2027-2031, tal y como ya habían criticado previamente las asociaciones de aerolíneas ALA e Iata.
Donde Aena espera 329 millones de viajeros en 2027 y un salto anual del 1,3% hasta 2031, cuando se cerraría el DORA III con 346,7 millones de viajeros, la CNMC aprecia mayor potencial. El punto de partida para el regulador es de 335,6 millones en 2027, para alcanzar un récord de 366,7 millones de pasajeros en 2031, con incrementos superiores al 2% por ejercicio. Este órgano defiende que la situación de aeropuertos sobrecargados no debería afectar al crecimiento a la vista de que las infraestructuras cuentan con un 10% de margen de mejora que reconoce la propia Aena, con lo que la capacidad real de la red rozaría el umbral de los 395 millones de viajeros.