El precio del petróleo modera su escalada ante una posible reapertura de las negociaciones entre Irán y EE UU
El barril de ‘brent’ ha llegado a superar los 91 dólares por barril por primera vez en más de un mes. El Ibex se mantiene sobre los 19.200 puntos

La persistencia de la incertidumbre sobre Oriente Próximo ha llevado al precio del petróleo a superar por primera vez en más de un mes los 91 dólares por barril. Una escalada que se ha visto frenada tras el anuncio por parte del régimen iraní de contactos diplomáticos con los mediadores para restablecer las negociaciones con EE UU tras la última oleada de ataques. El barril de brent ha pasado en poco tiempo de subir más del 4% ante los ataques a instalaciones estadounidenses por parte de Teherán a rozar los 86 dólares.
“El aparato diplomático ha estado activo en los últimos días y se han transmitido a la República Islámica de Irán propuestas de algunos mediadores”, ha declarado en una rueda de prensa el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baghaei, sin ofrecer más detalles. Un mensaje que llega después de la novena noche consecutiva de ataques de EE UU contra Irán, mientras Teherán ha atacado durante el fin de semana enclaves estadounidenses en Kuwait y Jordania. La calma, eso sí, ha durado poco: el posible bloqueo marítimo de los hutíes a Arabia Saudí se ha encargado de devolver al crudo al filo de los 88 dólares. Aún así, la ralentización de la subida del petróleo fue suficiente para revertir un escenario de pérdidas en el Ibex35, que defendió los 19.200 puntos al cerrar plano, así como la mayoría de los selectivos en Europa.
La posible intervención de los hutíes es una amenaza potencial que lleva meses latente en la región. La milicia de Yemen ha comunicado este lunes que impondrá con efecto inmediato un bloqueo marítimo a Arabia Saudí en represalia, apuntan, por el asedio a la capital de Yemen. “Las Fuerzas Armadas Yemeníes declaran una prohibición marítima contra Arabia Saudí”, ha anunciado su portavoz, Yahya Saree, quien ha instado a sus seguidores a prepararse para todos los escenarios y en todos los frentes. Una amenaza que pone en riesgo la ruta comercial en el mar Rojo, por la que Arabia Saudí exporta millones de barriles de petróleo cada día gracias a los oleoductos que atraviesan el país y que ha vuelto a modificar la dirección de la cotización del petróleo.
Una posibilidad que viene a enturbiar aún más los posibles escenarios de salida al conflicto. Warren Patterson y Ewa Manthey, estrategas de ING, apuntaban al comienzo de la jornada que “si esta escalada continúa sin control, podríamos volver a un escenario de ataques a gran escala en todo el golfo Pérsico”. Y añadían que “el tráfico marítimo prácticamente se ha paralizado”, asegurando que ningún petrolero había entrado en el golfo Pérsico en las últimas horas y tan solo dos habían salido de allí.
La falta de avances entre los negociadores de Washington y Teherán después de que Donald Trump apuntara que el alto al fuego decretado en junio había terminado, ha provocado que el barril de petróleo brent acumule una subida del 20% en lo que va de mes, su mayor racha alcista desde marzo. Shane Oliver, responsable de estrategia de inversión de la gestora de fondos AMP considera que “cuanto más tiempo permanezca cerrado el estrecho y se intensifique la guerra, mayor será el riesgo de que los precios del petróleo tengan que subir hasta alrededor de 150 dólares por barril para reducir la demanda y compensar la caída de la oferta”. Y ha añadido: “Este no es nuestro escenario base, pero representa un riesgo alto nuevamente”.
En los parqués de EE UU, el S&P 500 avanzaba al cierre europeo un 0,2% y el Nasdaq, un 0,7%, en rebote tras las fuertes caídas de las tecnológicas el viernes pasado. Pese a la resistencia de los mercados frente a la incertidumbre sobre el precio del petróleo, los inversores todavía intentan calibrar su impacto en la inflación y en las decisiones de política monetaria que adopte la Reserva Federal. Todo ello en un momento en el que el precio medio del galón de gasolina en EE UU ha vuelto a superar los cuatro dólares por primera vez desde mediados de junio, lo que añade presión al alza sobre la inflación.
“Nuestro pronóstico apunta a un giro más gradual hacia una subida de tipos por parte de la Fed en 2027, pero el balance de riesgos se está desplazando hacia una subida anterior a la esperada”, declaró Bruce Kasman, economista jefe de JP Morgan, señalando un reciente giro más restrictivo en la retórica de la política monetaria de la Fed. Los futuros implican una probabilidad del 60% de una subida de tipos ya en septiembre.
Los rendimientos de los bonos se mantienen prácticamente planos tanto en EE UU como en Europa. El jueves, el Banco Central Europeo (BCE) decide sobre los tipos de interés. Además, la semana es intensa en materia de resultados empresariales, con los resultados de las principales compañías tecnológicas estadounidenses, como Alphabet e Intel, y también Tesla. La temporada de presentación de resultados ha comenzado con fuerza, impulsada por bancos como JP Morgan, cuyas cifras han superado las expectativas y alimentado el optimismo del mercado.
“Los resultados de la primera semana intensa de la temporada de presentación de cuentas han sido positivos, con fuertes sorpresas al alza en los beneficios y unas previsiones empresariales sólidas”, afirman los estrategas de UBS en una nota de la semana pasada. “Aún es pronto, ya que solo han publicado resultados 49 compañías del S&P 500, pero el 88% ha superado las estimaciones de beneficio por acción, con una sorpresa positiva mediana del notable 8,8%”, añaden.
La temporada de resultados viene en un momento en el que los mercados acumulan fuertes caídas, especialmente entre los fabricantes de chips en las últimas semanas. Ante las crecientes dudas sobre la sostenibilidad del extraordinario crecimiento ligado a la IA, los inversores han optado por recoger beneficios antes de que cambie el ciclo. La percepción de que las valoraciones han alcanzado niveles excesivos también mantiene la cautela entre los inversores.
En Asia, una región muy dependiente del sector del chip, las Bolsas registran un comportamiento mixto. Corea del Sur bajó con fuerza, con una caída del 4,4%, y se mantiene cerca de un mínimo de tres meses en medio de las crecientes preocupaciones en torno a que las valoraciones de la IA están demasiado estiradas, mientras que las acciones chinas subieron impulsadas por el optimismo en torno a los avances en inteligencia artificial doméstica. El índice Shanghái ganó un 0,7% y el Hang Seng de Hong Kong sumó un 2%. Japón permanece hoy cerrado por el festivo del Día de la Marina.
“Asia sigue siendo frágil, ya que el aumento del precio del petróleo reaviva los riesgos de inflación, empuja al alza los rendimientos y endurece las condiciones financieras para las economías importadoras de energía”, afirma a Bloomberg Charu Chanana, estratega jefe de inversiones de Saxo Markets. “Las fuertes oscilaciones de Corea también muestran que la reducción del riesgo en los sectores de la IA y los semiconductores no ha terminado”, indica.
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