Burger King España negocia una rebaja del interés de 1.100 millones de deuda mientras avanza en su venta
El propietario de la franquicia en la península Ibérica paraliza la compra del negocio de la cadena de hamburgueserías en Italia

La gestora británica de private equity Cinven ha contratado los servicios de ING y del Santander para aligerar los costes de 1.100 millones de euros de deuda de la compañía que opera Burger King, Popeyes y Tim Hortons en España y Portugal. Cinven se hizo con el control de la empresa en el verano de 2021 por unos 1.000 millones, controla el 79% del capital y el año pasado contrató a Morgan Stanley con el objetivo de hacer caja con su participación y embolsarse las plusvalías correspondientes.
Restaurant Brands Europe (RBE) sondeó la compra de la compañía que gestiona Burger King en Italia para ampliar su tamaño y dar margen de crecimiento al eventual comprador, pero la potencial operación está parada, según explican fuentes financieras. En el país transalpino, la penetración de Burger King, controlado por la gestora belga Kharis Capital, es muy inferior a la de la península Ibérica.
La desinversión de Cinven en RBE cuenta con el viento a favor de la buena marcha del negocio con todos los elementos necesarios para afrontar una eventual desaceleración económica. Las alzas de tipos por las tensiones inflacionistas debidas ahora por la guerra de Irán, y el consiguiente deterioro de la capacidad de compra de los consumidores que suelen ocasionar posteriormente, apenas han dañado en el pasado los resultados de las empresas centradas en la comida rápida.
Con todo, aunque varios posibles compradores han mostrado interés en el activo, un banquero de inversión señala que su gran tamaño dificulta la transacción, pues solo unos pocos fondos cuentan con el músculo necesario para hincarle el diente. Con un múltiplo de 10 veces el ebitda (resultado bruto de explotación), la valoración de RBE superaría los 3.000 millones de euros, deuda incluida. “La parte positiva es que el negocio va viento en popa, con ingresos crecientes desde su adquisición por parte de Cinven”, agrega.
Entretanto, y gracias a la buena evolución operativa, la compañía afina su balance con una operación para rebajar los costes del crédito Term Loan B (TLB) que refinanció el pasado julio por 1.098 millones de euros, de los que empleó 200 millones para pagar un dividendo (dividend recap, en el argot), que se han embolsado el primer accionista, los fundadores —incluyendo al presidente de RBE, Gregorio Jiménez— y del holding canadiense Restaurant Brand International (RBI), que se reparten el 21% de las acciones, de acuerdo con las últimas cuentas depositadas en el Registro Mercantil.
El objetivo de esta renegociación del crédito, que vence a finales de 2031, es rebajar el diferencial desde los 337,5 puntos básicos actuales respecto al euríbor a tres meses, hasta situarlo en los 300 puntos básicos. La fecha límite para recibir las propuestas de los acreedores es mañana jueves. La reducción del tipo de interés que abonará la compañía por esta deuda se traducirá de forma directa en la última línea de la cuenta de resultados.
La compañía, mientras tanto, ha duplicado su beneficio operativo bruto (ebitda) ajustado desde los 104 millones de euros de 2021, cuando la adquirió Cinven, hasta los 210 millones que alcanzó en el cierre del año 2024. Standard & Poor’s estima además que esta línea de la cuenta de resultados superó los 300 millones el año pasado, según la última actualización de la calificación de Elvis UK Holdco, la matriz de RBE. S&P sitúa el rating en B, cinco escalones por debajo del BBB-, a partir del cual se considera que un emisor está dentro del grado de inversión.
El grupo sigue una estrategia de expansión rápida para cubrir espacios de mercado sin explotar y competir mejor con rivales consolidados, como McDonald’s, que rivaliza con Burger King, y Kentucky Fried Chicken, que tiene a su vez Popeyes como principal contrincante en la oferta centrada en el pollo frito. El esfuerzo de expansión está dando resultados, ya que ambas marcas ganaron cuota de mercado en 2024 frente al ejercicio previo con un crecimiento de 20 puntos básicos para Burger King y de 40 para Popeyes.
RBE cuenta con los derechos exclusivos para desarrollar y operar la marca Burger King en la península Ibérica y la de Tim Hortons y Popeyes en España e Italia. A finales de 2024, Restaurant Brands Iberia cambió su nombre a Restaurant Brands Europe (o RB Europe), para reflejar su expansión en el país transalpino con la apertura de cinco restaurantes Popeyes y su ambición por posicionarse como uno de los principales operadores europeos de comida rápida.
A cierre del primer trimestre del año pasado, el grupo contaba con 1.058 restaurantes propios: 729 Burger King en España, 188 en Portugal, 133 establecimientos de Popeyes en España, otros tres en Italia y cinco establecimientos de Tim Hortons en España. La compañía suma, además, más 400 locales adicionales que opera y que no son de su propiedad, sino que están bajo la tutela de los franquiciados.
La compañía llegó a sondear una salida a Bolsa a finales del año 2019. Pero la eclosión de la Covid-19 a principios de 2020, que la obligó a cerrar todos sus restaurantes, terminó por frustrar estos planes. La posibilidad de un estreno en la Bolsa, sin embargo, no está descartada por completo, pero ese no es el escenario central, que contempla una venta bilateral.
En España, Cinven tiene en su haber, además de la mayoría de RBE, el portal inmobiliario Idealista, la Universidad Alfonso X, AmaraNZero, recientemente reestructurada, y cuenta con una participación relevante en HBX, matriz de Hotelbeds, que sí que debutó en la Bolsa española el año pasado.