Royal Caribbean se une a la fiebre de los cruceros en Barcelona y anticipa un año récord de pasajeros
La compañía enviará desde los astilleros finlandeses de Turku su barco más grande (7.600 pasajeros y 2.000 tripulantes) para navegar desde la capital catalana este verano. MSC, Costa Cruceros, Norwegian y TUI también tendrán barcos haciendo atraques y escalas


La amenaza del turismo masivo se cierne sobre Barcelona. El apetito de las grandes cruceristas por realizar operaciones desde la capital catalana por el Mediterráneo, toda vez que las rutas previstas por los países próximos a Oriente Próximo se han cancelado sine die por el conflicto bélico en Irán, está desbordando todas las expectativas. Tras cerrar el año pasado rozando los cuatro millones de cruceristas, según los datos que maneja Puertos de Barcelona, el primer cuatrimestre lo ha culminado superando los 804.000 pasajeros (un 6,7% más) y alcanzando las 190 escalas (un 14% más). Ambos registros son máximos históricos.
Las expectativas para el verano son aún de mayor crecimiento a tenor de la llegada de nuevos barcos, apuntando a un ejercicio en el que superará con holgura por primera vez los cuatro millones de pasajeros, otra cifra récord. La primera que anunció su apuesta por Barcelona fue Explora Journeys, la división de megalujo de la italosuiza MSC, que traerá a la capital catalana el Explora III, un barco de 463 suites, con uno de los ratios más elevados de espacio por huésped (19,5 metros), y de atención al cliente, con casi un anfitrión por huésped. La embarcación cuenta con cinco piscinas climatizadas, siete restaurantes y 12 bares y unos precios que parten desde los 750 euros al día para los 522 itinerarios que está comercializando en la actualidad.
La última en apuntarse a esta fiebre ha sido Royal Caribbean, que está a punto de sacar de los astilleros finlandeses de Turku el Legend of The Seas, el barco más grande del mundo, un coloso que puede juntar en un mismo viaje a 7.600 pasajeros y 2.000 miembros de tripulación. Esta embarcación hará un viaje preinagural que partirá del puerto de Málaga el próximo 29 de junio y hará escalas en La Spezi y Roma (Civitavecchia), en Italia. Posteriormente se dirigirá a la capital catalana, que se convertirá en su base, junto a Roma (Civitavecchia), para los cruceros de siete días por el Mediterráneo.
Este barco se une a otros dos de Royal Caribbean que también estarán realizando operaciones desde Barcelona. Se trata del Harmony of The Seas, otro megabuque con una capacidad de 6.000 pasajeros y 2.000 tripulantes, que acaba de salir de una reparación de seis semanas de los astilleros de Navantia en Cádiz, y Brilliance of The Seas.
Rechazo al turismo masivo
La flota de Royal Caribbean se une a la ya extensa oferta de barcos que operarán desde Barcelona como puerto base. Un buen ejemplo es MSC, que tendrá cinco buques haciendo operaciones de embarque y desembarque en Barcelona (World Europa, Seaview, Meraviglia, Grandiosa y Splendida) y llevará en noviembre, recién salido del astillero, el MSC World Asia, su barco más grande y más moderno que tendrá Barcelona como sede permanente.
Por su parte, Norwegian Cruise Lines (NCL), también contará con cinco barcos (Dawn, Epic, Sky, Star y Viva), operando en la capital catalana. “Al combinar barcos más grandes y con múltiples instalaciones, como el Norwegian Viva, con embarcaciones más íntimas y de estilo boutique, como el Norwegian Star, podemos ofrecer una amplia gama de itinerarios y experiencias adaptadas a todo tipo de preferencias de viaje”, explican fuentes de la compañía.
TUI Cruises, la división de cruceros del grupo turístico alemán, también aumentará sus operaciones en Barcelona, pero no lo utilizará de puerto base, sumando 17 escalas de sus barcos de la marca Mein Schiff entre mayo y septiembre, consolidándose como uno de los principales puertos de escala en España durante la temporada alta, tan solo por detrás de Palma de Mallorca (21). Para el conjunto del año, la clasificación se mantendrá igual, con Palma de Mallorca en primera posición, con 49 escalas, y Barcelona, en segundo lugar, con 32. Por su parte, Costa Cruceros, la división europea de Carnival, tendrá operando en el puerto de Barcelona el Costa Smeralda, el barco más grande de su flota, con capacidad para 6.500 pasajeros.
El crecimiento exponencial de cruceristas en Barcelona ha generado el resurgir de la turismofobia, con protestas y manifestaciones en contra del turismo de cruceros por la masificación de viajeros en la ciudad. Solo el sábado 11 de julio hay cinco barcos previstos (Legend of the Seas, Resilient Lady, Norwegian Epic, MSC Seaview y Costa Smeralda) que podrían traer hasta 26.000 cruceristas.
En ese escenario, el Ayuntamiento y el Puerto de Barcelona sellaron hace casi un año un acuerdo para reducir el número de terminales de cruceros de siete a cinco. Una rebaja que supone disminuir la capacidad operativa de las compañías de cruceros, pero que no garantiza que se reduzca el número de cruceristas. El anterior convenio, en vigor desde 2018 con Ada Colau como alcaldesa, concentró la actividad en siete terminales, situadas en el muelle adosado, el más lejano de la ciudad. De ellas, tres (A, B y C) eran públicas y en ellas podía atracar cualquier naviera. Y otras cuatro son privadas: dos son de Carnival, la matriz de Costa Cruceros, (D y E), una es de MSC (H) y otra es de Royal Caribbean (G). El pacto alcanzado en 2025 no marcaba ningún cambio en el área privada, pero sí en la pública que pasaría de contar con una capacidad de 12.800 a 7.000 pasajeros diarios. La reducción, sin embargo, no se completará hasta 2030.