Muere a los 93 años Toshifumi Suzuki, el ejecutivo que transformó la cadena 7-Eleven
El empresario japonés revolucionó la forma de comprar de los nipones cuando abrió la primera franquicia 7-Eleven abierta las 24 horas del país en 1974

Toshifumi Suzuki, quien convirtió a 7-Eleven en la mayor cadena de tiendas de conveniencia del mundo y llegó a ser director ejecutivo de Seven & i Holdings, para luego perder el cargo tras una maniobra dentro del consejo de administración, ha muerto a los 93 años a causa de un fallo cardíaco. La empresa minorista japonesa anunció este lunes su fallecimiento, ocurrido el pasado 18 de mayo. “Nos gustaría expresar nuestro más profundo agradecimiento por la amabilidad y el apoyo que recibió durante su vida, y comunicarles respetuosamente su fallecimiento”, declaró la empresa en un comunicado
Suzuki revolucionó la forma de comprar de los japoneses cuando abrió la primera franquicia 7-Eleven abierta las 24 horas del país en 1974, una época en la que las tiendas familiares dominaban el panorama minorista local. Posteriormente, compró la empresa matriz estadounidense de 7-Eleven, Southland, después de que esta se declarara en quiebra en 1990, y la expandió hasta alcanzar más de 55.000 establecimientos en al menos 16 países cuando se retiró en mayo de 2016.
“Cuando decidí por primera vez traer 7-Eleven a Japón, todo el mundo decía que no tendría éxito y se oponía a la idea: ejecutivos, profesores universitarios, consultores, todos ellos”, dijo Suzuki en una entrevista de 2013. “Yo sabía que se equivocaban”.

El grupo cuenta ahora con más de 85.000 tiendas repartidas por todo el mundo, de las cuales aproximadamente una cuarta parte se encuentra en Japón. 7-Eleven tiene sus orígenes en las décadas de 1920 y 1930, cuando las heladerías del sur de Estados Unidos ampliaron su oferta para vender huevos, pan y leche, convirtiéndose en una cadena de tiendas de conveniencia llamada Tote’m. En 1946, el nombre cambió a 7-Eleven para reflejar el horario ampliado: de 7 de la mañana a 11 de la noche, los siete días de la semana.
Suzuki fue nombrado presidente y director ejecutivo de Ito- Yokado, la empresa matriz de 7-Eleven, en 2003, y cambió el nombre de la empresa, con sede en Tokio, a Seven & i en 2005. Expandió la cadena a países como Indonesia y Dinamarca, y aumentó el número de tiendas en EE UU a casi 10.500 en 2015, frente a las aproximadamente 7.300 que había cuando Southland quebró.
Desde entonces, el imperio de tiendas de conveniencia del minorista ha crecido hasta superar los 18.000 establecimientos, incluida la adquisición por valor de 21.000 millones de dólares de las tiendas Speedway a Marathon Petroleum en 2021, así como de las gasolineras Sunoco. Seven & i se convirtió en objetivo de una oferta pública de adquisición en 2024, cuando Alimentation Couche-Tard, propietaria de Circle K, presentó una propuesta no solicitada para comprar la empresa. Las negociaciones sobre el acuerdo nunca llegaron a cuajar y la empresa canadiense se retiró el año pasado.
La repentina salida de Suzuki como presidente y director ejecutivo en 2016 se produjo tras un enfrentamiento con el inversor activista estadounidense Daniel Loeb. Seven & i era una de las varias empresas japonesas en las que Third Point LLC, el fondo de cobertura de Loeb, había invertido.
Suzuki intentó que el consejo de administración de Seven & i destituyera a un ejecutivo joven y prometedor, Ryuichi Isaka, presidente de la unidad principal de la empresa en Japón, por supuestos problemas de rendimiento. Al intervenir para frustrar ese plan, Loeb expresó su preocupación por los “problemas de salud crónicos” de Suzuki y afirmó que planeaba nombrar a su hijo, Yasuhiro Suzuki, como sucesor, algo que Suzuki negó. (Yasuhiro abandonó la empresa un año después.) Al final, Isaka fue ascendido y Suzuki dimitió como director ejecutivo, permaneciendo en la empresa como asesor honorario.
Suzuki nació el 1 de diciembre de 1932 en la localidad de Sakaki, en Nagano, una prefectura montañosa al oeste de Tokio. Su padre, Jinshiro, era funcionario y, en un momento dado, alcalde de la localidad, según la autobiografía en japonés de Suzuki, publicada en 2008. Su madre, Hisami, se encargaba de la granja familiar y de un negocio de gusanos de seda.
Suzuki era el noveno de diez hermanos, y dos de ellos murieron jóvenes. Aunque la familia era rica y tenía muchos empleados, su madre era muy estricta y enseñaba a sus hijos que “quien no trabaja, no come”, escribió en sus memorias. Los niños barrían el patio cada mañana antes del desayuno y eran regañados si mostraban signos de pereza.
Suzuki pensó inicialmente que quería ser político. Participó activamente en la política estudiantil en la Universidad Chuo de Tokio, donde estudió economía y se graduó en 1956. Trabajó en una editorial antes de incorporarse a la cadena minorista Ito-Yokado en 1963.
Era ejecutivo de Ito-Yokado en 1974 cuando abrió un 7-Eleven en el barrio de Toyosu, junto a la bahía de Tokio. Había descubierto 7-Eleven durante una visita a EE UU para negociar un acuerdo con Denny’s. En cinco años, el negocio estaba en pleno auge.
Suzuki asumió la presidencia de Ito-Yokado en 1992, tras la dimisión de su predecesor, el fundador de la empresa, Masatoshi Ito, quien asumió la responsabilidad por los supuestos pagos realizados por directivos de la empresa a tres miembros de la yakuza para mantener el orden en una junta de accionistas. En 1999, Ito-Yokado comenzó a vender por Internet a través de una unidad que ahora se conoce como Seven Net Shopping, y en 2001, Suzuki puso en marcha una unidad de servicios financieros, ahora llamada Seven Bank Ltd., que obtiene la mayor parte de sus ingresos de las comisiones cobradas en los cajeros automáticos situados dentro de las tiendas 7-Eleven.
La cadena ha atraído a los clientes en los últimos años ofreciendo más alimentos frescos, almuerzos bento y productos de marca propia. Hoy en día, las tiendas se denominan combini, una versión abreviada de la palabra que designa las tiendas de conveniencia en japonés. Los clientes pueden pagar facturas, enviar paquetes y retirar efectivo, además de hacer la compra.
Incluso ya entrado en los 80, Suzuki visitaba regularmente las tiendas 7-Eleven los fines de semana para comprar e inspeccionar la mercancía. “He tenido mucha suerte como empresario, pero siempre he pensado que la suerte está del lado de quienes hacen todo lo posible por alcanzar sus metas”, escribió Suzuki en su autobiografía. “No es algo que simplemente les suceda a personas especiales”.