Blackstone sondea una ampliación de capital en HIP de hasta 700 millones para salir a Bolsa
La gestora de ‘private equity’ se reúne en Londres con inversores para estudiar una OPS que valora la inmobiliaria en 6.000 millones. La opción de una venta directa por el 65% sigue en pie

Blackstone continúa buscando el mejor destino para uno de sus activos más valiosos en Europa. Los responsables de la gestora estadounidense de private equity han viajado a Londres para sondear una ampliación de capital de 500 a 700 millones en su gigante inmobiliario Hotel Investment Partners (HIP), según explican fuentes financieras. La fórmula para su eventual estreno en el mercado es una Oferta Pública de Suscripción (OPS) con el objetivo de impulsar su crecimiento con la adquisición de más establecimientos. No obstante, y a pesar de que se han enfriado las conversaciones para la venta del 65% a uno de los fondos soberanos de Singapur, GIC, que ya controla un 35% de HIP, la opción de una desinversión directa a otro inversor sigue encima de la mesa. Las fuentes consultadas apuntan a julio como el mes límite para tomar la decisión. La valoración preliminar se mantiene en el entorno de los 6.000 millones de euros. Blackstone ha declinado hacer comentarios sobre esta información.
La opción de sacar HIP a Bolsa ganó peso hace un mes. El comprador más obvio de la participación que retiene Blackstone es GIC, pero este se mostró muy exigente en las conversaciones que arrancaron el año pasado, cuando CincoDías publicó su intención de desprenderse de esta inversión. La tasación ha sido el primer escollo para cerrar la venta, explican fuentes de la banca de inversión, que avisan también del elevado importe de la operación y de las dificultades de un inversor con el músculo suficiente para afrontarla con suficiencia. El porcentaje del que se quiere desprender Blackstone está valorado en cerca de 4.000 millones, de acuerdo con el precio al que aspira.
Con todo, las fuentes financieras consultadas explican que, aunque ha arrancado el proceso de salida a Bolsa, la puerta a que se produzca una venta directa permanece abierta. Es decir, que lo que se conoce como dual track en la jerga del mercado sigue vigente. Los coordinadores de la OPS, si finalmente se impone esta opción, serán Citi y Morgan Stanley, aunque ya ha comenzado el proceso de contratación de otras entidades financieras en otros escalones de la OPS.
La novedad está en que la fórmula elegida no es una Oferta Pública de Venta (OPV), sino de Suscripción (OPS). Blackstone tiene claro que lo importante es que la evolución de la compañía en Bolsa sea óptima. “El objetivo es que la compañía continúe con su crecimiento y subiendo en Bolsa para ir deshaciendo su posición, al tiempo que va embolsándose los dividendos correspondientes”, señala un banquero de inversión. “Las desinversiones mediante OPV están muy penalizadas, han perdido atractivo entre las empresas que optan por salidas a Bolsa”, añade.
Los fondos que recaudará, en caso de que Blackstone finalmente se decida por esta opción, se destinarán a ampliar la cartera de hoteles de HIP, no a reducir deuda. La valoración a la que aspira el gigante del private equity situaría a HIP como la empresa más valiosa que se estrena en la Bolsa española desde Puig, que debutó con una tasación de 14.000 millones en mayo de 2024.
La hoja de ruta de salida al mercado se efectuaría a imagen y semejanza de la operación de Cirsa en julio del año pasado. La compañía de juego, también bajo el control de Blackstone, debutó en la Bolsa española con un valor de 2.500 millones mediante una ampliación de capital de 400 millones y tan solo una pequeña venta de acciones por parte de su propietario, de 50 millones de euros. Pero gracias a esa participación en la empresa el gigante del private equity se ha pagado un dividendo de 130 millones de euros, y a finales del pasado marzo vendió un 3,6% del capital por 78 millones. Cierto es que Cirsa retrocede un 13% respecto a los 15 euros por acción fijados para su debut.
HIP firmó el año pasado una refinanciación por unos 2.400 millones de euros. La compañía, en sus últimas cuentas consolidadas depositadas en el registro mercantil correspondientes a 2024, indica que unos 2.200 millones fueron para refinanciar el pasivo existente, mientras que los restantes 200 millones se destinaron a nuevas inversiones: 170 millones para hoteles en Canarias y Baleares y otros 30 millones para reforzar su cartera en la península Ibérica. La deuda, garantizada por una parte de los hoteles, se firmó a cinco años, con vencimiento en 2030 y la posibilidad de ampliar el plazo mediante dos prórrogas. El tipo de interés se firmó al euríbor más un diferencial de 1,95 puntos porcentuales, que puede bajar al 1,75 puntos si se cumplen determinadas ratios de endeudamiento.
Entre las cláusulas del préstamo se incluye una crucial de cara a la desinversión de Blackstone. Los bancos tendrán derecho a solicitar su reembolso ante un cambio de control de la sociedad, salvo que el cambio de dueños fuera resultado directo de una salida a Bolsa o de una venta privada a ciertos perfiles de inversores.
El fondo de Nueva York entró en Hotel Investment Partners (HIP), empresa barcelonesa fundada por Alejandro Hernández-Puértolas, su actual consejero delegado, y varios socios, cuando la adquirió al Sabadell en 2017. Un año después, Blackstone lanzó una opa por casi 2.000 millones por la socimi (sociedad cotizada de inversión en el mercado inmobiliario) Hispania, la que entonces era la mayor propietaria hotelera de España, y la integró en HIP. Desde entonces, HIP ha ido creciendo aún más, entrando también en otros mercados del sur de Europa, como Portugal, Italia y Grecia. Lo ha hecho a golpe de talonario, con un programa de capex de alrededor de 750 millones. Entre los inquilinos de esta inmobiliaria se encuentran grandes marcas hoteleras como Hyatt, Barceló, Meliá, The Ritz-Carlton, Occidental, Dunas, AC o NH.
Blackstone, un inversor muy relevante en el inmobiliario español, ha desinvertido recientemente en Fidere, la empresa de viviendas de alquiler que ha vendido al fondo canadiense Brookfield por 1.050 millones. Igualmente, mantiene una política de casas, en este caso de una a una para particulares, en la socimi Testa Residencial, la mayor de España em esta actividad y que controla 8.300 propiedades por 2.555 millones.