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Commerzbank rechaza la oferta de 37.000 millones de UniCredit

El banco alemán asegura que la cifra de adquisición no refleja adecuadamente el valor de la entidad e insta a sus accionistas a no aceptar la oferta

Commerzbank insta a sus accionistas a que rechacen la oferta de adquisición lanzada por UniCredit, valorada en unos 37.000 millones de euros. La decisión del banco alemán, que considera que el precio no es suficientemente bueno, tensiona esta historia de intentos de adquisición por parte de la entidad italiana, que dura ya 19 meses.

“UniCredit no está ofreciendo a los accionistas de Commerzbank una prima adecuada y no ha presentado un plan estratégico coherente y creíble para la fusión”, ha asegurado Commerzbank en un comunicado este lunes. “El consejo de administración y el consejo de supervisión de Commerzbank recomiendan a los accionistas de Commerzbank que no acepten la oferta”, insisten.

La propuesta de UniCredit consiste en un canje de acciones —0,485 títulos propios por cada acción de Commerzbank— que implica una valoración inferior a la capitalización bursátil del banco alemán —de 39.000 millones de euros al cierre del mercado el viernes—. Esta es una de las principales críticas de la entidad germana desde el inicio del proceso.

El rechazo formal supone un nuevo capítulo en una ofensiva que se remonta a septiembre de 2024, cuando UniCredit comenzó a tomar posiciones en el capital de Commerzbank. Desde entonces, el consejero delegado del grupo italiano, Andrea Orcel, ha ido elevando la presión hasta marzo de este año, cuando lanzó una oferta pública voluntaria para superar el umbral del 30% del capital. Esta se presentó a los inversores de Commerzbank a principios de este mes y estará vigente hasta el 16 de junio.

Actualmente, UniCredit controla cerca del 27% de Commerzbank de forma directa, además de contar con derechos de voto adicionales a través de derivados, lo que le sitúa como primer accionista del banco alemán.

Aun así, ha oferta no ha tenido mucha acogida. La entidad presidida por Bettina Orlopp cuestiona de fondo el planteamiento industrial de UniCredit, que pasa por una fuerte reducción de costes. Según la dirección alemana, estas medidas podrían traducirse en pérdida de ingresos y erosionar su modelo de negocio.

El segundo accionista de la entidad opada es el propio Gobierno alemán —tiene un 12,7%, de acuerdo a los registros de Bloomberg—, que se ha opuesto a la operación desde el principio e insiste en preservar la “independencia del banco”. El canciller alemán, Friedrich Merz, ha llegado a acusar a UniCredit de emplear tácticas “hostiles y agresivas” durante el proceso.

Desde el lado italiano, Orcel defiende que la operación permitiría mejorar la rentabilidad mediante sinergias y mayor escala en el mayor mercado europeo, Alemania.

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