Airbus y Turkish Aerospace sellan su alianza para desarrollar el sistema español de entrenamiento de pilotos de combate
El proyecto asciende a 2.600 millones y contempla la adquisición de 30 aviones, la instalación de un centro de conversión en Albacete y la remodelación de la base de Talavera la Real


Airbus y Turkish Aerospace (TA) han sellado este martes en las instalaciones de Airbus en Getafe su alianza para el desarrollo del nuevo sistema de entrenamiento español de pilotos de combate. El acuerdo, por el que el Ejército del Aire adquirirá 30 unidades del nuevo avión de entrenamiento que se denominará Saeta II, contempla que TA aporte la plataforma Hürjet, para que luego Airbus la españolice en un centro de conversión que se localizará en Albacete, según ha confirmado la secretaria de Estado de Defensa, María Amparo Valcarce, en el acto de firma del acuerdo.
El contrato, que asciende a 2.600 millones de euros, conlleva además la remodelación de la base aérea de Talavera la Real (Badajoz) y la creación de un simulador en tierra para entrenar a los nuevos pilotos. El director de Air Power en Airbus Defence and Space, Jean-Brice Dumont, ha explicado que la primera fase del proyecto comenzará en 2028, cuando TA entregue las primeras 21 aeronaves a Airbus, quien utilizará una de ellas como prototipo para la integración de equipos de aviónica y misión de última generación. En paralelo, se desarrollará el sistema de entrenamiento en tierra en la base de Talavera la Real, el cual se espera que entre en operación entre 2029 y 2030. En los cinco años posteriores, Airbus completará la “españolización” de las aeronaves, las cuales irá entregando paulatinamente al Ejército del Aire. En total, Airbus espera crear 2.500 empleos entre directos e indirectos.
“Es un proyecto que no solo moderniza la formación en el ejército del aire, sino que también tiene como misión reforzar nuestra autonomía estratégica, consolidar nuestra posición como un socio fiable dentro de la OTAN y nuestra capacidad industrial”, ha asegurado la secretaria de Estado de Defensa durante el acto, en el que ha destacado la movilización que supondrá este proyecto para el conjunto de la industria nacional de defensa. “Tenemos un papel de efecto tractor”, ha asegurado también Dumont.
Marta Nogueira, responsable de negocio en España de Airbus Defence and Space, ha destacado, por su parte, la importancia de estos nuevos Saeta II para sustituir a los actuales aviones de entrenamiento estadounidenses F-5 en Talavera la Real, ya que están llegando al final de su vida útil tras acumular más de 300.000 horas de vuelo.
Entre las empresas nacionales que participarán de este proyecto, para el que el Ministerio de Industria ha aprobado un préstamo plurianual al 0% de interés de 1.040 millones (el Gobierno, además, ha autorizado un techo de gasto de 3.120 millones), estarán firmas como Indra, que se encargará de desarrollar el sistema de entrenamiento en tierra; Airtificial, que se encargará de producir el stick con el que los pilotos manejarán el avión; o Sener, que hará el datalink, es decir el sistema de comunicación entre aviones. También participarán otras compañías como Oesía, Sener, Aertec, ITP Aero o GMV.
“Esto supone un reto y un objetivo muy claro, que es contribuir al mejor sistema de entrenamiento para nuestro Ejército del Aire. Oesía creció con el [caza] Eurofighter, que nos ha llevado hasta aquí. Antes no competíamos en Europa, pero ahora somos capaces de competir con cualquier compañía europea mucho más grande que nosotros. Tenemos la responsabilidad de traccionar de otras empresas”, ha indicado Andrés García, director de aeronáutica y espacio de Oesía, uno de los varios intervinientes de la jornada.
“Nosotros participamos en el primer simulador español, hace 40 años, el del F-101 y ahora nos encontramos aquí en la primera línea de proveedores de Airbus para este programa (...) Con este avión tenemos que pensar más allá, nos dará la posibilidad de competir en el ámbito europeo”, ha indicado, por su parte, Ricardo Saénz, director de programas de defensa y seguridad.
Airbus promete que este avión tendrá un 60% de participación industrial española, a pesar de que la plataforma sea turca, y no cierra la puerta a que en un futuro se pueda exportar la versión españolizada a otros países. Este es un punto que se contempla, por ejemplo, en el acuerdo que Indra firmó con la surcoreana Hanwha, que le suministrará a la tecnológica la plataforma de artillería K9, para el contrato de la artillería sobre cadenas del Ejército de Tierra.
“El Saeta II es más que un avión. Es el símbolo de una España industrial, fuerte y tecnológicamente independiente. Es la prueba de que, cuando Airbus y el ecosistema nacional trabajan unidos, no hay techo que no podamos alcanzar”, ha celebrado Dumont.