Talgo gana en Suecia un contrato de 756 millones para el suministro de una flota de trenes
El grupo eleva su cartera de pedidos de pedidos a 6.500 millones


Talgo continúa engordando su cartera de pedidos. Trafikverket, la Administración Nacional de Transportes de Suecia, ha formalizado la adjudicación a Talgo de un contrato con un pedido en firme para el suministro y el mantenimiento de una nueva flota de trenes diurnos y nocturnos Talgo 230 por un importe aproximado de 756 millones de euros. Con este nuevo encargo, la cartera de la compañía alcanza “un récord del entorno de los 6.500 millones de euros”, según ha anunciado esta mañana en un hecho relevante remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
El contrato consta de un primer pedido para el suministro de 10 locomotoras, 9 composiciones diurnas y 11 composiciones nocturnas de la plataforma intercity Talgo 230 y su mantenimiento durante 10 años, incluyendo el suministro de piezas de parque y herramientas especiales y otros servicios asociados. En el marco de dicho contrato, el cliente dispone de la opción de ampliar la primera orden mediante la petición del suministro de 9 locomotoras, 7 composiciones diurnas y 11 composiciones nocturnas adicionales y la extensión del periodo de mantenimiento durante 2 años.
Según explica Talgo, el pedido firmado consiste en trenes modulables, que podrán circular a una velocidad comercial máxima de 200 kilómetros por hora en Suecia y Noruega, “con una interoperabilidad total que permitirá operaciones transfronterizas sin interrupciones, extensibles en el futuro a otros países centroeuropeos”.

Además, “el diseño interior de las composiciones permitirá maximizar el confort de los pasajeros, adaptándose a las necesidades de uso previstas a lo largo del día y la noche”, continúa la firma ahora con sede en Álava, tras la toma de control del accionariado del consorcio vasco liderado por Sidenor. Los trenes circularán en largas distancias y en latitudes por encima del círculo polar. Gracias a su equipamiento, serán capaces de operar con normalidad en escenarios donde las temperaturas pueden descender por debajo de los 40 grados durante el invierno boreal. Talgo ya ha suministrado unidades que circulan a 40 grados bajo cero (en Rusia y Kazajistán) y otros que lo hacen en condiciones climáticas totalmente opuestas, a 50 grados (Arabia Saudí).
“La adjudicación de este contrato vuelve a poner en valor las sólidas prestaciones tecnológicas y operativas de la plataforma Talgo 230, consolidándose también su flexibilidad e idoneidad para ajustarse a las necesidades de las mayores compañías ferroviarias europeas”, reivindica la compañía, que ha pasado los últimos años más atentas a los cambios de propiedad mientras que también afrontaba un momento clave en su capacidad industrial. Finalmente, Talgo recayó en un grupo que forman el Gobierno vasco (a través de su fondo Finkatuz), la siderúrgica Sidenor (por medio de la instrumental Clerbil) y las fundaciones BBK y Vital.
“El acuerdo refuerza la posición de Talgo como un actor clave en soluciones ferroviarias interurbanas y respalda su estrategia de crecimiento internacional, con Europa como foco central por su liderazgo en los esfuerzos para descarbonizar el transporte de pasajeros, ambición que se alinea estrechamente con el compromiso de la compañía con la innovación y la sostenibilidad”, concluye la compañía.