La Mafia se Sienta a la Mesa mantiene el pulso a Italia y recurre la nulidad de su marca
La cadena de restaurantes recurre la resolución de la Oficina de Patentes y Marcas que entendió que el nombre vulnera el orden público


El grupo de restauración La Mafia se Sienta a la Mesa ha decidido dar la batalla legal para defender la legalidad de su marca. La compañía ha recurrido la resolución de nulidad dictada por la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM), que estimó la petición de la República de Italia al considerar que la denominación vulnera “el orden público y las buenas costumbres” al hacer referencia a una organización criminal.
La nulidad abre la puerta a un eventual proceso de redefinición y reposicionamiento de la marca de la cadena de restaurantes que nació hace 25 años en Zaragoza de la mano de dos amigos apasionados por la gastronomía italiana. El grupo de restauración LMssLM reconoció en un comunicado tras conocer la decisión de la OEPM que, debido a esta disputa, lleva más de un año analizando distintos escenarios, incluida la posibilidad de adoptar una nueva denominación. Mientras tanto, y en paralelo al análisis de la situación, la compañía ha decidido mantener el pulso a Italia y ha presentado un recurso de alzada contra la resolución adoptada en febrero por la División de Nulidad del organismo, según han informado fuentes jurídicas a este periódico. Por el momento, el recurso no ha sido admitido a trámite.
El conflicto se arrastra desde hace años y todo apunta a que se prolongará. La futura resolución de la OEPM agotará la vía administrativa, pero podrá ser recurrida ante la Audiencia Provincial de Madrid, lo que abrirá la puerta a una nueva fase judicial. Fuentes del ámbito de la propiedad intelectual subrayan que este tipo de conflictos suelen dilatarse debido a elevada carga de trabajo que soporta tanto el organismo de marcas como los tribunales.
Sin embargo, Italia ha abierto ya la vía en los tribunales, al solicitar ya en los juzgados mercantiles de Barcelona que prohíba a la compañía que siga haciendo uso comercial de “La Mafia se Sienta a la Mesa”. El malestar del Estado italiano viene de lejos. En 2023, el embajador en España, Giuseppe Buccino Grimaldi, envió una carta al presidente del club de baloncesto Casademont Zaragoza, Reynaldo Benito, en la que aseguró sentirse “pertubado” con el acuerdo de colaboración que firmó con la cadena de restaurantes.
Dicha misiva recordaba que el Tribunal General de la Unión Europa ya anuló en 2018 la marca a escala comunitaria. La justicia europea entendió que el uso del término “mafia” dentro del sector de la restauración, y unido a la frase “se sienta a la mesa”, puede implicar una banalización de la criminalidad organizada o incluso una romantización de dicha organización al vincularlo a una experiencia agradable como es la gastronomía o el ocio. Ahora, la OEPM ha hecho suyos estos argumentos y ha aceptado la acción promovida por el país transalpino y ha acordado la nulidad del uso comercial de dicha palabra en España.
Comparación con el cine y la literatura
El grupo aragonés de restauración ―que cuenta también con las marcas Ditaly y La Boutique Trattoria Viajera― ha defendido que el nombre procede de un libro de recetas homónimo y que el término ha sido ampliamente difundido en el ámbito cultural, especialmente a través del cine y la literatura. Sin embargo, la OEPM rechaza este planteamiento al subrayar que el derecho de marcas no opera en el mismo plano que la libertad de creación artística. “La circunstancia de que se hayan producido películas o publicado libros que narren hechos o aspectos cotidianos relativos a una organización criminal no desvirtúa que la normativa aplicable (la Ley de Marcas) prohíba el registro de signos contrarios al orden público o a las buenas costumbre”, dice la resolución del pasado 26 de febrero.
La OEPM recuerda que la mafia tiene su origen en Italia y se ha extendido a nivel global, incluido en España, y, como resaltaron los demandantes, los restaurantes “han constituido históricamente uno de los principales instrumentos de estas organizaciones criminales para el blanqueo de capitales”. En este sentido, afirma la resolución que la palabra “mafia” puede resultar “ofensiva” para parte de la población, pese a que el término haya sido incluido en el “vocabulario cotidiano”. La OEPM recalca que el análisis del público relevante de un servicio no se limita a los clientes que acuden voluntariamente a los establecimientos, sino que incluye cualquier persona expuesta a dicho signo en su vida cotidiana.
Desde esta perspectiva, la OEPM concluyó que la denominación de La Mafia se Sienta a la Mesa “reproduce de manera directa el nombre de una organización criminal real, cuya actividad no constituye un fenómeno remoto o meramente literario, sino una realidad persistente”.
El grupo de restauración criticó esta resolución y aseguró que “no existen precedentes en España”. En esta línea, subrayó que su marca ha sido registrada y renovada en distintas ocasiones por la propia OEPM “a lo largo de más de dos décadas”. Asimismo, aseguró que ha intentado sin éxito mantener un diálogo con el embajador italiano en España, que impulsó la actuación de nulidad, con el objetivo de explicar el origen y el sentido de la denominación.