Los sindicatos de Navantia exigen un desmentido sobre la posible entrada de capital privado
La representación de la plantilla en Ferrol manifiesta un “rechazo sindical unánime” a cualquier cambio en el carácter 100 % público de la compañía

El comité de empresa de Navantia Ferrol ha mostrado su rechazo a las recientes declaraciones del presidente de la compañía, Ricardo Domínguez, sobre una posible entrada de capital privado, lo que ha generado “preocupación y sorpresa” en toda la plantilla, según denuncian. En un comunicado recogido por EP este domingo, los representantes de los trabajadores remarcan que una persona con un cargo de su relevancia no puede excusarse en una “reflexión personal” ni alegar que sus palabras han sido “descontextualizadas”. De ser así, exigen que las desmienta públicamente, dado que sus afirmaciones suponen “un cambio de paradigma en el carácter público de la empresa”.
El presidente de Navantia, aseguró el lunes que el capital privado “debiera llegar” a largo plazo al accionariado del grupo naval para que pudiera financiar en mejores condiciones las inversiones que la industria necesita para hacer frente a la alta demanda en el ámbito de Defensa en Europa.
El comité recuerda que ha reclamado en múltiples reuniones -y también públicamente- la negociación de un Plan estratégico que aborde aspectos clave como el empleo, el relevo generacional, la carga de trabajo y las inversiones, con el objetivo de garantizar la viabilidad a largo plazo de Navantia.
“El rechazo sindical unánime del comité de empresa a la entrada de capital privado en Navantia es claro: defenderemos firmemente su carácter 100% público, como garante de empleo de calidad, estabilidad laboral y generación de riqueza en las comarcas”, señala el texto.
Ante esta situación, los trabajadores exigen un desmentido público inmediato. De lo contrario, advierten, podría interpretarse como un “globo sonda” o una reorientación política ante el accionista y futuros cambios políticos.
Asimismo, instan al accionista, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), a pronunciarse, pues entienden que su silencio sería interpretado como un respaldo a estas declaraciones.
Por último, el comité reclama una investigación “exhaustiva” sobre la gestión actual de la empresa en relación con la materialización del Plan y las inversiones que se están llevando a cabo.
Las declaraciones de Domínguez
Durante una conferencia en Bilbao organizada por Deusto Business Alumni (DBA) y PKF Attest, la posibilidad de este escenario fue planteada por Antón Azlor, presidente de DBA. En respuesta a esta hipótesis, el presidente de Navantia añadió que la entrada de nuevos socios no alteraría la posición de control del Estado, representado a través del 100% de SEPI en Navantia.
Domínguez puso el ejemplo de uno de los principales rivales del constructor español, Naval Group, sociedad pública del Gobierno francés que ha dado entrada en su capital a Thales, que ahora tiene un 35% del accionariado. La venta de una participación minoritaria de Navantia llegaría “por su propia madurez y probablemente cuando yo no esté aquí [en el cargo]”, en base al volumen corporativo que ha ganado con operaciones inorgánicas como la compra de cuatro astilleros en Reino Unido. Y necesita más dimensión para competir con rivales como la propia Naval Group o TKMS, afirmó el ejecutivo.
El presidente de Navantia también expuso la posibilidad de un intercambio de capital con otras industrias, así como el establecimiento de sociedades conjuntas para proyectos comunes o de alianzas en ámbitos concretos. De hecho, Navantia firmará este mes o el próximo la constitución de una empresa con la corporación italiana Fincantieri para el desarrollo de una corbeta para la Defensa, una iniciativa respaldada con fondos de la UE.
La actividad de Navantia el año pasado generó un impacto económico de 5.683 millones, lo que se tradujo en una aportación al PIB de España de 1.870 millones. Generó trabajo para casi 29.800 personas, entre empleos directos e indirectos. Es uno de los referentes industriales de Cádiz, A Coruña y Murcia, donde tiene sus astilleros. El grupo naval cuenta con más de 3.000 proveedores, el 65% de España. Tiene 23 buques en construcción, de ellos 17 para la Armada.