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La SEPI quiere recuperar parte del poderío industrial desmontado con las privatizaciones del PP

Ya participa en el capital de Indra, Ebro Foods, Hispasat, Enagás, IAG o Redeia. Repsol, Iberia o Endesa fueron vendidas en 1997.

Carlos Molina
Belen Gualda
Belen Gualda, presidenta de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI)Chema Moya (EFE)

La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) cerró en el primer trimestre de 1997 la venta del 20,91% que todavía poseía en Telefónica. Veintiséis años después, esa sociedad de derecho público confirmó ayer por la mañana en un hecho relevante que estaba “monitorizando la situación de Telefónica” y “llevando a cabo un análisis exploratorio interno relativo a una eventual adquisición de una participación accionarial en dicha compañía”.

La participación podría alcanzar el 5% y revela el interés del Ejecutivo por volver a construir parte del poderío industrial público como el que tuvo la SEPI hasta que el Partido Popular optó por privatizar gran parte de las empresas públicas, muchas de ellas estratégicas en la autonomía de España como país, desde su llegada al poder el 3 de marzo de 1996. Del sector público al sector privado pasaron, entre otras, Gas Natural en 1996; Repsol, Iberia, Enagás, Endesa, Argentaria, Aceralia o Aldeasa en 1997; Tabacalera en 1998; Enatcar en 1999, o Aerolíneas Argentinas en 2001.

Ahora, la SEPI quiere emprender en parte el camino de vuelta a partir de la recompra de acciones de empresas estratégicas. La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales participa actualmente de forma directa en el capital de 14 empresas, de forma indirecta en otras diez y de forma indirecta en más de cien sociedades. Es la dueña del 100% de 14 empresas (Agencia Efe, Cetarsa, Cofivacasa, Corporación RTVE, Ensa, Correos, Hunosa, Mercasa, Navantia, Sepides, Tragsa, Hipódromo de la Zarzuela, Mayasa y Saeca) y tiene participaciones minoritarias en otras diez empresas.

La más importante, tanto por el porcentaje de capital (27,99%) como por el sector estratégico en el que opera es Indra. En febrero de 2022, el Consejo de Ministros aprobó ese incremento de participación en la compañía y lo justificó “debido al renovado compromiso del Estado con una compañía que ha asumido retos de especial trascendencia para los intereses de España y de sus aliados más cercanos”. El paquete en Indra equivale a 49,46 millones de títulos con un valor actual de mercado de 655 millones de euros.

Le sigue Alestis Aerospace, un proveedor de estructuras aéreas, tanto de uso civil como militar, para Airbus, al que rescató en 2015 con una inyección de 13,5 millones con la que se garantizó el 24,05% del capital que posee y con el que garantizó el mantenimiento de 1.600 empleos. Le siguen Redeia (la antigua REE), de la que posee el 20%, y Ebro Foods, con un 10,36%, e Hispasat, con un 7,41%. Estas tres participaciones se concentran en redes de telecomunicaciones, alimentación e industria espacial también consideradas estratégicas. Las tres últimas participadas, por el porcentaje de capital que posee el Estado, son Enagás, con un 5% en manos de la SEPI, Airbus, con un 4,12%, e IAG, con un 2,52%.

La última incursión en el sector privado culminó a finales de septiembre, cuando facilitó la compra de Epicom, filiarl de Duro Felguera, considerada como “empresa estratégica para la seguridad nacional”. La SEPI cuenta con un 40% de Epicom y acordó la entrada en el accionariado de Indra y Grupo Oesía, que se han quedado con un 30% del capital cada una de ellas.

La SEPI también jugó un papel fundamental en la gestión de la crisis del coronavirus con el Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas, que aprobó ayudas por 3.256 millones a 30 empresas. Entre las más cuantiosas se encontraban la concedida a la aerolínea Air Europa, con 475 millones, a la agencia de viajes Ávoris, con 320 millones (ya devueltas íntegramente) o los 240 millones a la hotelera Hotusa (se han devuelto 51 millones)

Dos años de beneficios tras ocho de pérdidas

La SEPI ganó 43 millones de euros en 2022, lo que supuso el segundo ejercicio con números negros, tras los 159 millones de 2021, que pusieron fin a una racha consecutiva de ocho años de pérdidas. Las cuentas anuales reflejaron una cifra de negocio de 5.252 millones de euros, de los que el 37% correspondió al grupo Correos, el 26% a Navantia y el 25% a Tragsa, todas ellas participadas al 100%. La facturación creció un 2% anual. Lo que no sufrió cambios fue la capacidad inversora de la sociedad de derecho público, que se mantuvo en niveles similares a los de 2021, con un volumen de 213 millones. El grupo SEPI da empleo a más de 76.300 personas. Una gran parte se concentra en Correos (48.341 empleados), seguido de Tragsa (19.542) y Navantia (4.395).

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Sobre la firma

Carlos Molina
Periodista de la sección de Empresas, especializado en hoteles, turoperadores, agencias de viajes y aerolíneas. Trabajó en la sección de Especiales entre 2001 y 2005 y escribió sobre comercio exterior, política económica y macroeconomía en la sección de Economía entre 2005 y 2015. También ha trabajado en ABC, Interviú y el diario Mediterráneo.

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