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Patrik Bergareche (Just Eat): “Con una ley rider y multas, un operador sigue contratando autónomos”

Acaba de ser nombrado vicepresidente de Just Eat con presencia en el comité ejecutivo global tras liderar el negocio en España los últimos cuatro años 

Patrik Bergareche, vicepresidente senior de Just Eat para sur de Europa, Australia y Nueva Zelanda.
Patrik Bergareche, vicepresidente senior de Just Eat para sur de Europa, Australia y Nueva Zelanda.Pablo Monge Fernandez
Javier García Ropero

Patrik Bergareche se ha convertido en las últimas semanas en el ejecutivo español de mayor peso en Just Eat Takeaway. El grupo de delivery le ha confiado la vicepresidencia sénior para el segmento del sur de Europa, Australia y Nueva Zelanda. Un ascenso que dice acoger con agradecimiento, ilusión y ciertos nervios, y que le pone al frente de geografías alejadas, o como prefiere decir él, “diversas a nivel cultural, tecnológico y en el propio negocio”.

El segmento que ahora lidera fue el que más redujo el número de pedidos y los ingresos en 2022 dentro de Just Eat. ¿Hay cierto repliegue del consumo en estos países, incluido España?

Si analizamos el sector y los resultados, lo que vemos es que tenemos cada vez mas presión de los inversores por centrarnos en la rentabilidad por encima del crecimiento. Es una dinámica que nos impacta en los ingresos. También venimos de un crecimiento extraordinario por la pandemia, y hay otro factor, que es la crisis inflacionaria, agudizada por la guerra en Ucrania pero que empezó tras la pandemia por la saturación en la cadena logística. Estos elementos explican la ralentización, pero también hemos reducido las pérdidas de manera extraordinaria, y esa es una asignatura que muchos competidores tienen. Just Eat está demostrando a los mercados y a los inversores que puede generar rentabilidad y crecimiento. O al menos, encontrar un mejor balance entre ambas cosas.

Ahora el foco es la rentabilidad, pero durante años se ignoraron las pérdidas. ¿Este sector empezó la casa por el tejado?

Hay que hacer una mirada histórica. Just Eat y Takeaway.com, primero separados y luego juntos, tenían un negocio de plataformas, no entraban en la logística de los pedidos. Eso generaba mucho flujo de caja, y permitió a ambas salir a Bolsa. Todo va muy bien hasta que, entre 2012 y 2014, entran nuevos operadores que lanzan un reto: asumir la logística e incorporar restaurantes sin repartidores propios. Ahí nace la figura del rider, que cuesta mucho dinero cuando contratas de forma legal. Just Eat y Takeaway.com adaptaron su negocio para responder a un ataque competitivo de operadores que podían incorporar un McDonald’s a su plataforma. El perfil de rentabilidad empieza a flaquear, porque la logística es costosa. Además, tienes a rivales que se benefician de una década sin precedentes en dinero barato y con apetito por negocios de alto crecimiento. Eso hace invertir más dinero para responder a los envites.

Muchos se han quedado por el camino, y en casos como Just Eat, el castigo ha llegado en la cotización.

Ahora los inversores tienen alternativas. No hay necesidad de invertir en negocios de mucho riesgo para generar rentabilidades. Hay operadores que se quedan en el camino por construir sus modelos con pies de barro. Por eso vemos mucha consolidación en el quick commerce, en startups... Nosotros hemos sido rentables, y ahora estamos haciendo el camino de vuelta a costa del crecimiento en los ingresos.

Hay operadores que se quedan por el camino por construir sus modelos de negocio con pies de barro

Just Eat se marca un ebitda ajustado positivo de 225 millones para este año. ¿Será un punto de inflexión?

Ese es el objetivo público. La idea es continuar esa senda y respetar el compromiso con los mercados, tanto en la línea de los ingresos como en la de los beneficios.

¿Son el operador del sector mejor posicionado para ser rentables?

No tengo duda de que tenemos una de las situaciones financieras más solventes del sector en Europa. Parte del negocio sigue apalancada en la plataforma, que es muy rentable y nos permite reinvertir en la logística. Pero también somos capaces de ser rentables ahí, lo hemos demostrado en algunos países, y es cuestión de tiempo que ambas partes lo sean. Esto no lo pueden decir muchos.

En España, Just Eat dio beneficios netos en 2017 y 2018 y ebitda positivo en 2019.

En España hay un caso bastante preocupante de dinámica de competencia. Se aprueba una ley rider, que afecta a la parte del negocio logístico, la más difícil de rentabilizar, y determina con meridiana claridad cuál es el modelo laboral que los operadores tienen que utilizar como presunción. Y eso tiene un coste. Nosotros ya lo usábamos porque era el modelo de menor riesgo legal. La sorpresa es que con una ley aprobada, inspecciones de trabajo y multas, unos siguen utilizando un modelo de contratación de autónomos, bajo el argumento de que cambian los algoritmos y ahora sí, de verdad, lo son; y otros, que van de naranja, que están contratados, cobran por encima del Salario Mínimo Interprofesional... Los que cumplimos, tenemos empleados. Un operador ha decidido utilizar autónomos. Eso explica gran parte de por qué Just Eat fue muy rentable y luego no. Si tus competidores pagan 3 o 4 euros por pedido, y tú el doble, ellos pueden usar el diferencial para hacer promociones. Y tú tienes que responder, tirando de caja para afrontar una situación que daña la libre competencia.

Just Eat tiene una de las situaciones financieras más solventes del sector en Europa

¿No entrar en esa guerra hubiese sido peor?

Es una cuestión de capacidad financiera. Cuando un operador, de manera continua durante años, tiene una ventaja competitiva de costes, es algo difícil de financiar. El remate es que estos, incluso con un modelo que está demostrado por Inspección de Trabajo que no era viable, perdían dinero. Si decide operar un modelo contrario a la ley, y decide poner esos ahorros en ganar en cuota, los demás no podemos seguirlo.

¿Que Glovo contrate autónomos significa que la ley rider se quedó corta?

Sin nombrar yo a nadie, creo que hay un tema de lealtad al estado de derecho. La regulación siempre es mejorable, la ley rider tiene flaquezas. Pero nosotros, cuando 10 abogados nos dieron su opinión, entendimos rápido el mensaje. El conjunto del sector aplica la ley. Me cuesta encontrar argumentos para entender por qué se produce esto en otros operadores.

Patrik Bergareche, durante un momento de la entrevista.
Patrik Bergareche, durante un momento de la entrevista.Pablo Monge Fernandez

¿La futura ley europea debe ir más allá?

Nuestro negocio no es hacer leyes ni hacer que se cumplan. Daremos nuestra opinión cuando podamos. En España había un caso urgente de inseguridad jurídica. Hacer un marco legal armonizado para un sector que aporta empleo y riqueza es muy importante.

¿España tiene potencial para recibir inversiones de Just Eat?

Sin duda. Todos los sectores y segmentos lo tienen. Estamos en los albores de este negocio. La retauración está llegando a un grado de madurez, pero el horizonte es gigantesco. Fue nuestra razón de nacer y el foco es ser la plataforma de referencia ahí. Pero también está la alimentación, que es una de las prioridades estratégicas, sin duda.

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Sobre la firma

Javier García Ropero
Redactor de la sección de empresas, especializado en distribución, gran consumo y economía del deporte. Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y Especialista en información económica de la UIMP. Desarrolla su carrera en CincoDías desde 2011 tras haber pasado por El Mundo y Vocento.

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