Crónica de la Bolsa

El Ibex modera el entusiasmo pero logra firmar su segunda semana al alza

El selectivo español avanza un 2% las cinco últimas jornadas

Ibex pulsa en la foto

La moderación de la inflación y la expectativa de que los bancos centrales aminoren el ritmo de subida de tipos sirvieron para prolongar el rally de las Bolsas. Aunque en niveles intradía el Ibex 35 llegó a recuperar los 8.900 puntos, el inicio de la temporada de resultados devuelve las dudas a los inversores. El incremento de las provisiones de los bancos estadounidenses hacer frente a un deterioro macroeconómico moderó el entusiasmo. El selectivo español concluyó el viernes con un avance del 0,61%, ganancias que en las últimas cinco jornadas se amplía al 2,08%. La Bolsa española concluye su segunda semana al alza y amplía los ascensos al 7,9% en el inicio de año y toca máximos de mayo.

Las firmas turísticas junto a las empresas de energías renovables lideraron las ganancias de la semana. Solaria avanzó un 13,18%; Meliá, un 14,37%; IAG, un 10,75%y Acciona Energía Renovables, un 6,86%. Cinco valores escaparon a las ganancias. Cellnex cedió un 2,27%; Bankinter, un 1,62%; Endesa, un 1,2%; Logista, un 1,08% e Iberdrola concluyó en tablas (-0,05%).

El comportamiento de la Bolsa española se mantuvo en línea con el del resto de índices europeos. El Dax alemán repuntó un 3,26%; el Cac francés, un 2,37%; el FTSE británico, un 1,88% y el Mib italiano, un 2,4%. Aunque en las últimas jornadas ha cobrado fuerza la posibilidad de que la Reserva Federal eleve las tasas en 25 puntos básicos, frente a los 50 o 75 puntos básicos que ha venido acostumbrando en los últimos nueve meses, el viernes el inicio de la campaña de resultados acaparó la atención. El aumento de las provisiones efectuadas por algunos de los representantes de la gran banca estadounidense es visto como una señal de alarma. El deterioro macroeconómico del que tanto se ha venido hablando se aproxima. Al cierre de los mercados europeos Wall Street cotizaba con signo mixto. El consenso de los analistas espera que los beneficios de las firmas del S&P 500 caigan un 4,1% en el cuarto trimestre, la primera caída desde el inicio de la pandemia. “Las revisiones de las ganancias del S&P 500 apuntan a un aterrizaje forzoso”, subrayan desde Goldman Sachs.

El pesimismo que empieza a calar se apodera también de las firmas de análisis. Los estrategas de Bank of America esperan una caída de la renta variable antes de que vuelva a repuntar en la segunda primera mitad del año cuando las condiciones económicas se estabilicen. Aunque el mercado ha empezado a poner en precio un tono más moderado por parte de la Reserva Federal, los analistas de la firma reiteran su preferencia por las acciones europeas y asiáticas frente a las estadounidenses.

La incertidumbre que existe con respecto al futuro no se ha reflejado aún en el comportamiento de las Bolsas. Según datos de Citi, los fondos de acciones globales registraron entradas de 7.000 millones de dólares hasta el 11 de enero. “Los mercados pueden tener buenas razones para ver el vaso medio lleno respecto a la inflación y las medidas de los bancos centrales. Ahora se ven más signos de moderación de los precios en la fabricación y los servicios mientras el mercado laboral empieza a mostrar grietas”, señalan los analistas de Barclays.

Un día después de que los gestores de PIMCO señalaran que esperan una subida de 25 puntos básicos por parte de la Fed, ahora van un paso más allá. Desde la firma esperan señalan que, si bien EE UU fue la primera economía en liderar el alza de la inflación, ahora parece que será la primera que empiece a confirmar una caída más rápida de los precios. Esto abre la puerta a que el banco central estadounidense sea el primero que empieza a debatir una eventual rebaja de los tipos en la segunda mita de 2023. No obstante, que se empiece a estudiar no significa que vaya a caer. En las primeras semanas del año algunos de los miembros de la institución han avanzado que es demasiado pronto para confirmar que los precios hayan tocado techo. El objetivo del 2% está aún lejos y atrasan la rebaja de las tasas a 2024.

En el mercado de deuda, la rentabilidad del bono español firmó su segunda semana de caídas. Aunque de manera más moderada, el bono español bajó 10 puntos básicos hasta situarse en el 3,16% mientras el alemán al mismo plazo permanece estable en el entorno del 2,17%.

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