Las tentativas golpistas de América Latina inquietan a Telefónica, Santander e Iberdrola

La intentona de Brasil se une a la sufrida por Perú en diciembre. Las empresas destacan la seguridad jurídica de Brasil de los últimos años

El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, gesticula ayer durante su encuentro con la presidenta del Tribunal Supremo de Brasil, Rosa Weber.
El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, gesticula ayer durante su encuentro con la presidenta del Tribunal Supremo de Brasil, Rosa Weber.

Las nuevas tentativas golpistas en Latinoamérica se han convertido en un motivo de inquietud para las grandes empresas españolas presentes en la región, como Telefónica, Iberdrola o Santander.

Brasil se había convertido en un refugio para las empresas españolas en mitad de la inseguridad política y legal en otras naciones latinoamericanas, como Argentina, Venezuela, Bolivia o Perú, en el que grandes compañías se han tenido que enfrentar a devaluaciones de la moneda local, derrumbes de actividad e incluso expropiaciones de activos. Sin embargo, esa estabilidad política y seguridad jurídica se vieron en solfa el domingo, cuando miles de seguidores radicales del expresidente brasileño, el ultraderechista Jair Bolsonaro, asaltaron las sedes del Congreso, de la Presidencia y del Tribunal Supremo, exigiendo una intervención militar para echar a Luiz Inácio Lula da Silva, que tomó posesión como presidente del país siete dias antes.

Brasil supone el 23,5% de los activos de Telefónica, por encima de España

La sacudida en Brasil es el segundo intento de golpe de estado en uno de los grandes países de la región, tras el sufrido por Perú a principios de diciembre. Su presidente, Pedro Castillo, fue destituido tras tratar de disolver el Congreso y decretar un Gobierno de excepción.

¿Afectará a la ingente posición inversora en España? Por ahora no lo parece, aunque las empresas no disimulan cierta inquietud. Desde la Camára Brasil-España, que representa a 300 compañías y al 90% de la inversión española, esperar acontecimientos, aunque hacen hincapié “en la fortaleza inversora de España en Brasil y viceversa”. Los últimos datos de la Secretaría de Estado de Comercio, correspondientes a 2018, muestran como el stock de inversión acumulada en España se situó en 47.083 millones de euros, convirtiendo a Brasil en el cuarto destino mundial de la inversión española, solo por detrás de México (47.337), Reino Unido (77.539) y EE UU (84.647). Entre esas inversiones destaca las telecomunicaciones, que aglutinan el 27,6% de los fondos con Telefónica a la cabeza, seguido por la banca, con un 23,9% y Santander en primera posición.

Si Perú aporta en torno al 4,5% de los ingresos del grupo Telefónica, Brasil es uno de los mercados estratégicos de la teleco, junto a España, Alemania y Reino Unido. Por un lado, supone el 23,5% de los activos de Telefónica, por delante del 22,9% de España, y el 16,6% de Alemania. Además, Brasil es el primer mercado de Telefónica en términos de clientes, por encima de 112 millones.

Santander obtuvo en el país el 27,7% de su beneficio ordinario atribuido

Fuentes oficiales de la compañía no quisieron hacer comentarios. En su financiero correspondiente al tercer trimestre, entre los riesgos para el negocio, Telefónica advertía de que en el plano político, las elecciones presidenciales se esperaban polarizadas, y podían implicar una mayor volatilidad en los precios de los activos, incluyendo episodios de depreciación del tipo de cambio. Según Telefónica, el principal riesgo al que se enfrentaba Brasil era el de la sostenibilidad fiscal asociado al contexto electoral, especialmente después de que el gobierno modificara el techo de gasto para poder financiar el nuevo programa de bienestar Auxílio Brasil, lo que implica una pérdida de credibilidad en la prudencia fiscal. La teleco señaló que el avance de las reformas estructurales, incluidas las de la administración y del sistema tributario, parece menos probable en el corto plazo. “Un tipo de cambio más depreciado añade más presión a la ya elevada inflación y al ciclo de normalización de la política monetaria, lo que afectará negativamente a la renta disponible”, afirmó la empresa. Además, dijo que el hecho de que la calificación del país se sitúe por debajo del grado de inversión y que las necesidades de financiación internas sean elevadas, supone un riesgo financiero añadido.

Santander

Brasil es otro de los grandes mercados para Santander. La entidad no quiso hacer comentarios oficiales sobre uno de sus principales mercados. En los nueve primeros meses de 2022, el beneficio ordinario atribuido en el país escaló a 2.027 millones de euros, un 27,7% del total del grupo. Otro dato que revela la importancia de Brasil es que el cuarto más importante en la cartera crediticia del banco, con un 9% del total, solo por detrás de España, Reino Unido y EE UU. En la última presentación de resultados, la entidad ponía el foco sobre el crecimiento del coste del riesgo por el alza de préstamos a particulares sin garantías, que suponían el 20% de la cartera.

Otras dos compañías con fuerte exposición al mercado brasileño son Iberdrola y Repsol. Brasil representa el 30% del resultado de explotación del negocio de redes de Iberdrola y el 6% del negocio de producción de electricidad y clientes. En la última presentación de resultados destacó la adjudicación de la mayor línea de transporte de electricidad de mundo en Brasil, superior a los 2.000 kilómetros, con una inversión estimada cercana a los 1.000 millones de euros, y la consecución de una cartera de adjudicaciones por valor de 3.000 millones de euros.

Repsol está presente desde 2010 a través de una joint venture con Sinopec, de la que posee el 60% del capital. En la revuelta en Perú, la petrolera condenó el intento por quebrantar el orden constitucional y saludó “la pronta reacción de sus instituciones y del pueblo peruano en defensa del Estado de Derecho”.

Los inversores, pendientes del impacto

Las empresas españolas pudieron evitar ayer el impacto en Bolsa de los incidentes en Brasil. Iberdrola se dejó un 0,6%, por un 0,89% de Banco Santander, un 0,03% de Repsol y un 0,06% de Telefónica, cuyos títulos, no obstante, llegaron a bajar cerca de un 1% durante la sesión. Los ADR de Telefónica Brasil llegaron a bajar cerca de un 2% durante algunos momentos de la jornada.

En este sentido, tanto Telefónica como su filial brasileña han sufrido duras caídas en los últimos tiempos. La matriz cotiza en la actualidad en 3,55 euros, tras dejarse en torno a un 15% en 2022. Telefónica Brasil bajó en torno a un 20% durante el pasado ejercicio, llegando a cotizar en los precios mínimos de los últimos cuatro años. La operadora se ha visto penalizada por las incertidumbres políticas y económicas que vive el país.

La filial brasileña, no ha dejado de generar caja para Telefónica gracias a los continuos pagos de dividendos. Su consejo de administración aprobó durante 2022 distintas remuneraciones para los accionistas, por un importe de 5.104 millones de reales (unos 900 millones de euros). De ellos, cerca de 667 millones de euros corresponderán a Telefónica, dada su posición del 74% del capital de su división.

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