Deutsche Bank apuesta por banca, activos alternativos e infraestructuras

Consideran que el sector financiero va a sacar mucho partido de las subida de tipos

El consejero delegado de Deutsche Bank, Christian Sewing.
El consejero delegado de Deutsche Bank, Christian Sewing.

El mayor banco alemán, Deutsche Bank, se muestra relativamente optimista respecto a las posibilidades de inversión en 2023, frente a los malos resultados cosechados durante este año. Entre los sectores que pueden reportar buenos retornos, sus expertos destacan el financiero, y también apuestan por las inversiones en infraestructuras y en activos alternativos.

La directora de inversiones de la filial en España, Rosa Duce, ha dibujado hoy las previsiones del grupo para los próximos meses. Aún reconociendo que tanto la economía europea como la de Estados Unidos van a entrar en recesión, la experta ha asegurado que esta "será breve" y que las familias y empresas están relativamente bien preparadas para afrontarla.

"Esperamos una recesión suave porque, a fin de cuentas, se trata de una voladura controlada por parte de los bancos centrales, para enfriar las economías y atajar la inflación", ha explicado Duce, quien vaticina que para mitad del próximo año volverá el crecimiento.

Ante este escenario, desde la firma consideran que hay algunos sectores de la renta variable que ya cotizan con precios relativamente atractivos. "Una de las industrias que más nos gusta es la bancaria", ha apuntado Diego Jiménez-Albarracín, subdirector de inversiones de la entidad.

Este especialista ha recordado que los bancos europeos están cotizando a precios muy baratos, y que van a poder mejorar claramente sus márgenes de intereses gracias a las subidas de tipos acordadas por el BCE. Además, gracias al alto nivel de solvencia, "el sector está perfectamente preparado para absorber sin problemas el aumento de la morosidad que puede traer la recesión".

Por entidades, se decantan por BNP Paribas "por la franquicia tan potente de clientes con altos patrimonios que han construido en Francia, Italia, Bélgica, España y Países Bajos" y también por el grupo ING "porque es una entidad que está consiguiendo unos márgenes de negocio muy atractivos y  ha conseguido fidelizar mucho a sus clientes".

Respecto al impacto que puede tener para el sector la propuesta del Gobierno de introducir medidas para aliviar la carga financiera para las familias que más están sufriendo con las subidas de tipos, desde Deutsche Bank consideran que el impacto en las cuentas de resultados "estará muy acotado".

Además de la inversión en banca, desde Deutsche Bank han defendido con firmeza el potencial que siguen presentando las infraestructuras. "Tanto en Estados Unidos como en Europa se va a seguir invirtiendo muchísimo dinero en la transición energética, en la mejora de las redes para el 5G... y hay muchas empresas que pueden aprovecharse de esta dinámica", ha razonado Rosa Duce. "La mejor forma para el pequeño inversor de entrar en este activo es por medio de fondos especializados".

Además, la inversión en infraestructuras permitirá combatir la inflación que, aunque en Deutsche esperan que se modere en 2023, seguirá siendo más alta que en los próximos años. La mayor parte de las firmas dedicadas a la gestión de aeropuertos, de autopistas o de torres de telefonía, cuenta con contratos en los que se revisan anualmente los cánones, según la inflación.

Otro activo recomendado por los especialistas de Deutsche Bank para hacer frente a un nivel de precios especialmente alto y a unos mercados muy volátiles, son los activos alternativos. Se trata de fondos que invierten en mercados privados (compañías no cotizadas, deuda privada, firmas de reciente creación, inmuebles..). 

La banca quiere potenciar este tipo de inversiones alternativas a los bonos y las acciones, para que sus clientes puedan desocrrelacionarse de la evolución de los mercados financieros y accedan a un tipo de activos que se comporta bien en entornos inflacionarios.

Deutsche Bank lanzó hace unos meses en España un fondo de venture capital, que invierte en jóvenes compañías tecnológicas europeas. El problema de este tipo de fondos de capital riesgo es que no está hecho para todos los públicos, puesto que el mínimo de inversión es de100.000 euros y, además, hay que mantener el dinero durante al menos 10 años. 

Para tratar de superar esta limitación, esta misma semana Bankinter anunció que va a empezar a comercializar un fondo de capital riesgo en el que se podrá invertir a partir de 10.000 euros, y que invertirá en todas las estrategias de este tipo que promueva el banco (almacenes, parques eólicos, hoteles...).

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