Renfe, Adif y Puertos aceleran para doblar la cuota modal del tren en el transporte de carga

La operadora y Azucarera lanzan un proyecto piloto para mover 17.000 toneladas de remolacha

Tren de mercancías de Renfe en la terminal de Monzón (Huesca) para la carga de remolacha.
Tren de mercancías de Renfe en la terminal de Monzón (Huesca) para la carga de remolacha.

El tráfico ferroviario de mercancías ofrece señales de respuesta a las medidas extraordinarias para cumplir con el objetivo de elevar la cuota modal del 5% actual al 10% en 2030. Los esfuerzos se dan en distintos frentes.

Renfe, primer operador en un entorno liberalizado, ha puesto en marcha un proyecto piloto con Azucarera para transportar remolacha entre las plantaciones de Huesca y la fábrica burgalesa de Miranda de Ebro.

Los dos trenes semanales partirán de la terminal intermodal de Monzón (Huesca), los lunes y jueves por la tarde, para llegar de madrugada a la terminal de contenedores de Miranda. Las compañías prevén el transporte de 17.000 toneladas durante las seis semanas que durará la prueba. Azucarera tiene en ejecución un plan de reducción de un 20% de las emisiones de CO2 a lo largo de la cadena de distribución, y esta podría ser una de las fórmulas para conseguirlo.

En la otra punta del país, un puerto clave como es el de Algeciras (Cádiz) ha alcanzado el mejor dato de movimientos en ferrocarril de su historia. Al cierre de octubre supera por primera vez los 1.000 trenes operados en un solo ejercicio en su terminal ferroportuaria Isla Verde Exterior. Sirven de palanca los altos registros en tráfico de contenedores y graneles líquidos, lo que hizo que salieran 6.915 contenedores en tren solo en octubre (121 convoyes) y que la cifra roce los 50.000 en los diez meses, un 79% más que en el mismo periodo de 2021.

Puerto de Algeciras marca un récord en tráfico ferroportuario con 1.000 trenes a mes de octubre

La Autoridad Portuaria estima que ha evitado unos 25.000 viajes en camión de la mano de este crecimiento. Madrid (Abroñigal y Coslada), Azuqueca de Henares (Guadalajara), Zaragoza, Barcelona y la localidad de Marín (Pontevedra) son los destinos principales.

El barómetro Lean & Green que promueve Aecoc, publicado ayer, señala que el recorte de emisiones del transporte ha escalado en el orden de prioridades de las estrategias de sostenibilidad por encima de la gestión de residuos. Algunas de las tendencias son el transporte colaborativo, digitalización y optimización de rutas y procesos. Las firmas de distribución también tienen claro que tendrán que migrar sus flotas hacia el hidrógeno o la impulsión eléctrica. Con un 83% de las empresas consultadas midiendo la huella de carbono de su carga, solo un tercio ve factible alcanzar el objetivo de reducirla en un 55% para 2030, tal y como exige la UE. Y es aquí donde las operadoras ferroviarias ven una oportunidad.

La acción de Adif

La Estrategia de Movilidad Segura, Sostenible y Conectada 2030, que el Ministerio de Transportes puso en juego el año pasado, tiene entre sus ejes la mejora de las conexiones ferroviarias con puertos, nodos logísticos y con los países vecinos, para promover el paso de la carga al ferrocarril y, en todo caso, conseguir una mayor colaboración de este con la carretera. Una de las claves está en la culminación del corredor Mediterráneo, para lo que Adif ha movilizado inversiones por 4.400 millones entre junio de 2018 y septiembre de este año.

Otros movimientos en marcha son la habilitación de las autopistas ferroviarias; la construcción de apartaderos para trenes de 750 metros, y se sigue invirtiendo para conectar los puertos a las grandes terminales de mercancías, como es el caso de los de Sevilla, Cádiz, A Coruña y Sagunto, entre otros.

La intención de Transportes con las autopistas ferroviarias es que los camiones pasen de los barcos directamente a los trenes. Un primer proyecto, en la Algeciras-Zaragoza, está siendo impulsado por Adif, la Autoridad Portuaria de Algeciras, el operador logístico Rail&Truck Strait Union y Aragón Plataforma Logística. El administrador de la infraestructura se centra ahora en adaptar los gálibos.

Otra iniciativa de impacto es la de las cadenas logísticas intermodales, que cubran las necesidades de servicios de las empresas y tripulaciones, las mercancías y los vehículos. El Ministerio ha elegido ubicarlas, con sus terminales, en Barcelona (La Llagosta y complejo Can Tunis-ZAL Prat), Valencia (Valencia-Fuente San Luís), Madrid (Madrid-Vicálvaro), Valladolid, Sevilla (Sevilla-Majarabique), Zaragoza (Zaragoza-PLAZA) y Vitoria (Júndiz).

Con la remodelación de estos nodos logísticos, con capacidad mínima para 200.000 UTI al año (Unidades de Transporte Intermodal, formadas por contenedores, cajas móviles y semirremolques adecuados para su manipulación). Solo entre 2021 y 2023 se habrán superado los 200 millones de inversión, subiendo a 365 millones en 2030.

4.400 millones para el Corredor Mediterrráneo en cuatro años

La construcción del Corredor Mediterráneo ha movilizado inversiones por 4.400 millones entre junio de 2018 y septiembre de este año a través de 300 licitaciones. De esa cifra, trabajos por 1.900 millones están ya ejecutados y el resto se encuentra en fase de obras. La infraestructura suma 624 kilómetros, de los que 233 corresponden al citado periodo. Desde Adif se remarca que el 100% de los estudios previos están completados y un 75% del desarrollo restante está en marcha.

Por Comunidades, Andalucía tiene 114 de sus 574 kilómetros terminados, y los 460 restantes en ejecución; la Comunidad Valenciana cuenta con 229 kilómetros finalizados y 488 kilómetros en obras; Cataluña lleva un avance del 78% de ejecución, con 520 kilómetros concluidos y 144 en construcción, y en Murcia se han habilitado 33 kilómetros de vía y se avanza en otros 193. La infraestructura está siendo financiada con 3.000 millones de los fondos europeos del programa Next Generation.

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