El nuevo plan presupuestario británico puede suavizar la recesión

Retrasar el daño también puede ayudar a las perspectivas de Sunak en las elecciones generales

Jeremy Hunt, ministro de Economía británico, el jueves.
Jeremy Hunt, ministro de Economía británico, el jueves. reuters

Jeremy Hunt ha contribuido a reducir el déficit de credibilidad del Gobierno británico ante los inversores. El nuevo ministro de Economía del país salió al rescate el mes pasado después de que la entonces primera ministra Liz Truss asustara a los mercados de divisas y de bonos con recortes fiscales sin financiación. El jueves, menos de dos meses después del desastroso “minipresupuesto”, presentó un paquete de 55.000 millones de libras (63.000 millones de euros) de recortes de gastos y subidas de impuestos, incluso mientras el país se dirige a una recesión.

A pesar de que los medios de comunicación llevan semanas informando sobre el agujero negro de las finanzas del país, el plan presupuestario de Hunt adopta un enfoque gradual del ajuste fiscal. La mayor parte de los fondos proceden del aumento y la ampliación de un gravamen sobre el exceso de rentabilidad de las empresas energéticas, del 25% al 35%, y de un nuevo impuesto del 45% a las generadoras de electricidad.

El Tesoro británico espera que estas medidas –que amplían la definición de impuesto sobre los beneficios caídos del cielo– recauden 7.500 millones de libras (8.600 millones de euros) adicionales en el ejercicio fiscal que finaliza en abril de 2024 y aporten cerca de 6.000 millones (7.000 millones) cuatro años después. El Gobierno también recaudará importantes ingresos adicionales al congelar los tramos del impuesto de sociedades y del impuesto sobre la renta, en lugar de aumentarlos en función de la inflación.

Por el lado del gasto, la mayor parte del ahorro procede de la limitación de los gastos ordinarios del presupuesto a un incremento anual del 1% tras contabilizar la inflación, al tiempo que se mantiene estable la inversión pública en términos nominales. Pero ambas medidas no entrarán en vigor hasta 2025.

En cambio, una serie de transferencias a las familias con menores ingresos se aplicará ya el año que viene. Hunt también ha prorrogado un año más la subvención energética ideada por Truss en condiciones revisadas, con la mitad de coste.

En conjunto, estas medidas contribuirán a suavizar la recesión prevista para el próximo año, según la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria. Aun así, la economía británica se contraerá un 1,4% en 2023. Para cuando empiece a crecer de nuevo, los hogares británicos habrán sufrido dos años consecutivos de disminución de la renta real disponible, señala la Oficina.

Si estas previsiones se cumplen, la deuda pública del Reino Unido alcanzará el 111% del PIB en abril de 2027. Retrasar el daño también puede ayudar a las perspectivas del nuevo primer ministro, Rishi Sunak, en las próximas elecciones generales, que deben celebrarse antes de enero de 2025. Si eso falla, Hunt habrá pasado la pelota a un gobierno entrante del Partido Laborista.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías