Inmobiliario

El promotor de Madrid Nuevo Norte prevé que las obras de urbanización comiencen en 2024

Un estudio de la Universidad Complutense y de la empresa inmobiliaria Crea MNN calcula que el impacto en la región de este proyecto alcanzará los 52.000 millones

Recreación del futuro distrito de Madrid Nuevo Norte.
Recreación del futuro distrito de Madrid Nuevo Norte.

La promotora Crea Madrid Nuevo Norte (controlada por BBVA y anteriormente llamada DCN) prevé que las obras de urbanización de la conocida como Operación Chamartín comiencen en 2024. Esta construcción comenzará en el oeste de ese macroproyecto, en la zona conocida como Las Tablas. El resto de barrios de ese futuro distrito -los de Malmea, Estación de Chamartín y Centro de Negocios- deberán esperar a 2025 para que lleguen las grúas.

Así lo adelantó este martes Sergio Criado, director financiero y de relación con inversores de Crea Madrid Nuevo Norte (Crea MNN), en una presentación de un estudio sobre el impacto a largo plazo de este desarrollo en la economía de la Comunidad de Madrid, en el que se destaca que de los más de 17.000 millones que se prevén invertir en construcción y promoción inmobiliaria generarán alrededor de 52.000 millones como réplica en la actividad económica.

Madrid Nuevo Norte es una de las mayores operaciones de regeneración urbana. Ubicada al norte de la capital, urbanizará los terrenos alrededor de la estación de Chamartín, donde también se cubrirá parte de la playa de vías y se cerrará la brecha ferroviaria. La mayor parte de los terrenos, de antiguo uso ferroviario, están en manos de Adif, aunque la empresa Crea MNN tiene una opción de compra por 1.245 millones que prevé ejercer en 2023, por la que se convertirá en el principal propietario y promotor. La operación está aprobada tanto por el Ayuntamiento como por la Comunidad de Madrid.

En estos meses de avances de planeamiento urbano, los propietarios del suelo han constituido las comisiones gestoras de los barrios de Malmea y Centro de Negocios, y se espera que las juntas de compensación (organismos gestores de la urbanización y que agrupa a los propietarios de suelo) de los cuatro ámbitos estén listos en los próximos meses. Criado aseguró que estos órganos ya trabajan en los procesos de licitación para comenzar con el diseño urbano (que se encargarán a ingenierías y estudios de arquitectura) previos a los concursos para llevar a cabo las obras.

El Gobierno de Pedro Sánchez dio por arrancadas las obras de esta iniciativa la pasada semana con el inicio del cubrimiento de las vías, a la par que espera el mes que viene desvelar el proyecto ganador para la reforma de la estación de Chamartín.

El impacto económico

De los 52.000 millones de impacto económico calculado en el estudio encargado por Crea MNN a la Universidad Complutense de Madrid (UCM), los 7.000 millones de inversiones necesarios para la fase de construcción generarán 15.000 millones hasta 2050 en sectores como empresas de servicios (consultoría, ingeniería, marketing...), en el propio sector de la construcción, en tecnología de la información, comercio y hostelería o financiero y seguros. El 56% de esa repercusión se concentrará en los primeros 12 años.

Respecto a los 37.000 millones restantes provienen de más de 10.000 millones en promoción inmobiliaria, en el que el 60% del impacto se alargará durante 20 años y el resto a muy largo plazo.

Arranca en crisis

Pueden surgir dudas respecto a que el arranque de la macrooperación coincida con el comienzo de una crisis económica como la que se vaticina en los próximos meses. Luis Puch, catedrático de Análisis Económico en la UCM y responsable del estudio, cree que precisamente en este momento sería bueno para la actividad el inicio de este desarrollo. "Respecto al inicio de Madrid Nuevo Norte, es el mejor momento para que arranquen las políticas públicas y de infraestructuras y políticas fiscales, cuando la economía privada puede tener más incertidumbre. Si la obra pública y la iniciativa privada tienen músculo para ponerlo en marcha, estoy seguro de que el conjunto de la economía madrileña y española lo van a agradecer", opinó.

Criado coincide en que esta iniciativa, a 25 años, sufrirá cambios en la coyuntura: "Este proyecto estará sujeto a muchos cambios macroeconómicos. Pero lo importante es poner en marcha un proceso de regeneración urbana, que por su dimensión e impacto se deberá adaptar a cada situación y minimizar los plazos para que la ciudadanía reciba estos inputs".

Igualmente, Puch confía en que sus previsiones de 52.000 millones de impacto sean correctas a pesar de los posibles ciclos negativos. "Los modelos tienen en cuenta la crisis financiera de 2008. ¿Podría venir algo parecido? La mayor parte de los analistas no lo creen. La situación es diferente. Hay mucha incertidumbre sobre si lo que está pasando puede ser relativamente permanente o transitorio, pero no diría que son condiciones similares a 2008", afirmó.

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