Qué es Werfen y quiénes son los Rubiralta que pagan 2.000 millones por un rival en EE UU

La firma catalana se refuerza en aquel país y alcanzará 2.200 millones de ventas. Podría llegar a una valoración de 12.000 millones

Empleada de Werfen en una de sus plantas.
Empleada de Werfen en una de sus plantas.

Cuando en 2006 la rama familiar Rubiralta Giralt se quedó con la compañía de tecnología médica Werfen difícilmente se imaginaban un futuro empresarial de tanto éxito. Ese año, los dos hermanos fundadores de un imperio decidían separar los caminos: Francesc se reservó el negocio grande, la siderúrgica Celsa (actualmente a un paso del concurso de acreedores) e indemnizaba con una cantidad no conocida a su hermano José María, que a su vez retenía Werfen, la antigua Izasa.

16 años después, Werfen ha llevado a cabo una de las mayores adquisiciones protagonizada por una empresa sanitaria española y, además, lo hace en un contexto de incertidumbre económica sin que los bancos hayan dudado en otorgar a la familia una macrofinanciación. La firma catalana anunció el jueves que ha cerrado un acuerdo para comprar al fondo TPG su rival estadounidense Immucor, centrada en el diagnóstico para transfusiones y transplantes.

De forma similar a otras compañías catalanas, esta empresa de gran tamaño ni sus propietarios se prodigan por la prensa, por lo que es una desconocida para gran parte de la opinión pública. Para entender la dimensión, una fuente financiera calcula que si ahora Werfen saliese a Bolsa tendría una valoración de alrededor de 12.000 millones de euros, ya que sus pares en el sector médico cotizan a cerca de 20 veces el ebitda. A nivel de ganancias, la empresa familiar es una verdadera máquina: 362,9 millones de beneficio neto el pasado año, un 39% más que en 2020.

La empresa pertenece actualmente a partes iguales a los cuatro hermanos de la segunda generación (Jordi, José Luis, Xavier y Marc). En 2012 llegó el relevo generacional, cuando Jordi, hijo mayor del patriarca, fue nombrado presidente. Aunque en 2019 cedió el testigo a su hermano pequeño Marc (39 años). Es habitual que esta familia aparezca en los rankings de las mayores fortunas de España y de Cataluña, en este caso solo por detrás de Sol Daurella (Coca-Cola Europacific Partners), los Grífols (del laboratorio del mismo nombre) y los Gallardo (Almirall y hospitales Vithas).

El germen de Werfen, llamado entonces Izasa fue creado en 1966. Werfen Life, un nombre sin significado y que en la compañía no identifican con nada en concreto, comenzó a usarse a partir de los años 80. En 1991 se inició el gran salto internacional al comprar la estadounidense Instrumentation Laboratory. En los siguientes años, la empresa ha ido engordando de forma rápida en un sector de importantes crecimientos y muy anticíclico, además de ir adquiriendo compañías como la alemana TEM, las estadounidense Inova, Hemoliance y Accriva. Esta última operación se cerró en 2017 por cerca de 400 millones.

Marc Rubiralta, presidente de Werfen.
Marc Rubiralta, presidente de Werfen.

Ahora Werfen vuelve a pescar en EE UU con la mayor compra de su historia, financiada con 1.900 millones por BNP Paribas, BBVA, Caixabank y HSBC. Con la compra de Immucor, pasará de una facturación de 1.854 millones a superar los 2.200 millones cuando las autoridades de competencia de EE UU aprueben la transacción. Tras la integración, contará con siete centros tecnológicos y empleará a cerca de 7.000 personas en todo el mundo, con presencia directa en 30 países y más de 100 territorios a través de socios distribuidores.

Su principal negocio son los reactivos, para diagnóstico in vitro, pero también disponen de equipos médicos. Alrededor de un tercio de sus ingresos proceden de hospitales públicos. Gracias a Immucor, ganará una nueva línea de actividad, la del diagnóstico para transfusiones y trasplantes. Y, además, se reforzará en EE UU, porque ahora el área norteamericana solo aporta el 25% de los ingresos, frente al 47% de Europa occidental.

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