Alimentación

Ebro Foods ingresa un 25% más hasta septiembre, pero avisa del giro hacia las marcas blancas

2.183 millones por las subidas de precios y el buen comportamiento de los volúmenes

Su margen de ebitda sobre ventas cae 1,4 puntos en un año

Antonio Hernández Callejas, presidente de Ebro Foods.
Antonio Hernández Callejas, presidente de Ebro Foods.

Ebro Foods confirma la buena evolución de su negocio una vez concluido el tercer trimestre. La compañía de alimentación, dueña de marcas como Arroz SOS, acumula unos ingresos de 2.183 millones de euros en los nueve primeros meses del año, lo que supone un crecimiento del 24,6% respecto al mismo ejercicio del año anterior.

Un incremento que es más elevado en su división arrocera, que crece un 27,2% anual, mientras que en pastas la mejora es del 18,2%. En ambos casos, la compañía explica que esos porcentajes se deben a las subidas de precios que ha acometido "para afrontar la inflación de costes", pero también por el buen comportamiento de los volúmenes vendidos, que también responden en positivo.

En el tercer trimestre, las ventas del grupo crecen un 22%, hasta 724,4 millones. Durante esos tres meses, Ebro Foods continía constatando una "alta inflación de costes de materias primas y de costes energéticos", un mercado de transporte "muy alto", pero que empieza a dar señales de remitir, un alza del dólar que castiga las importaciones pero favorece las exportaciones, y también refiere "problemas de contratación de trabajadores" para completar sus plantillas en Norteamérica y Europa.

A todos estos factores, que ha ido experimentando durante todo el ejercicio, Ebro añade ahora una moderación de la demanda, tras las compras de acaparamiento que se dieron al inicio de la guerra en Ucrania, y también una tendencia al "incremento de compra de marcas blancas en detrimento de las marcas y los productos de fabricante, fruto de predisposición al ahorro". Hay que recordar que Ebro Foods posee, además de SOS, enseñas premium como las pastas Garofalo.

A nivel de rentabilidad, la compañía de alimentación cierra los nueve primeros meses con un beneficio neto de 87 millones, un 44% menos por las diferencias cambiarias, cuyo impacto cifra en 16 millones, y por las pérdidas generadas por la venta de Roland Monterrat, de 20 millones.

Su ebitda ajustado crece un 10,7%, pero lo hace a menor ritmo que sus ventas, lo que provoca que su margen de ebitda sobre ingresos sea del 11,2%, 1,4 puntos infeior al del año pasado.

"Nos estamos enfrentando a un año muy difícil en el que la inflación de costes de materias primas, energéticos y logísticos y las malas cosechas de arroz están aumentando nuestros costes significativamente sobre los de los últimos dos ejercicios, que también fueron inflacionistas", dice la empresa en su presentación a analistas.

En ella también explica que su equipo comercial está haciendo una "importante labor en las sucesivas negociaciones de traspaso de tarifas", cuyo aumento permitirá a Ebro Foods alcanzar unas ventas de entre 2.750 y 2.800 millones al cierre del ejercicio, según sus estimaciones, y un ebitda de entre 315 y 320 millones, lo que resultaría en un ejercicio "muy satisfactorio".

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