Alimentación

Ebro Foods se centra en el crecimiento orgánico y da por cerradas compras y ventas

Solo contemplaría adquisiciones en los sectores en los que hoy interviene

Antonio Hernández Callejas, presidente de Ebro Foods
Antonio Hernández Callejas, presidente de Ebro Foods

Ebro Foods, la compañía de alimentación, propietaria de la marca de arroz SOS o de la pasta Garofalo, centrará su estrategia en el crecimiento orgánico tras varios años de operaciones de compra y venta de empresas, incluidas dos en este 2022.

Así lo reconoce su presidente, Antonio Hernández Callejas, que da por estabilizado el portfolio actual de marcas y los ámbitos de actuación de Ebro Foods: arroz, pasta fresca y pasta seca con Garofalo, que considera “intocable”.

“Estamos muy cómodos con el portfolio actual. Todo lo que tenemos encaja. Incorporamos oportunidades que aparecen, como In Harvest, . Ahora la apuesta pasa por crecer orgánicamente. Estamos invirtiendo en nuestros negocios, hemos abierto la fábrica de La Rinconada, ampliamos la capacidad de producción en productos de microondas... Apostamos por eso frente a comprar empresas de las que no seamos muy conocedoras”, explicó Hernández Callejas ante un reducido grupo de medios, incluido CincoDías.

Ebro Foods tiene la experiencia reciente de Roland Monterrat, comprada en 2015 y vendida recientemente a un operador francés, asumiendo una pérdida de 20 millones. Hernández Callejas subraya que “no hay ninguna negociación abierta” en la actualidad para nuevas compras. Sí identifica “algunos objetivos que nos interesarían si se vendiesen”, siempre “dentro de los sectores donde estamos ahora”. Por otra parte, el presidente de Ebro Foods valoró positivamente los resultados del primer semestre, que arrojan un crecimiento de ventas del 26% respecto al mismo periodo del año anterior, hasta 1.459 millones.

Un fuerte incremento que se explica, por un lado, por las compras de aprovisionamiento tras el inicio de la guerra en Ucrania, y por la propia tipología de sus productos, de alimentación básica y cuya demanda se resiente menos por los incrementos de precios. Hernández Callejas explicó que estos fueron “muy moderados” en España. La compañía arrastra unos costes extraordinarios de 249 millones este ejercicio por la inflación.

El ebitda ajustado creció un 14% hasta 169 millones, mientras que el beneficio neto bajó un 47% hasta 56,7 millones, debido al los 40 millones que hace un año aportaron los negocios de pasta seca en lo que la compañía ha desinvertido. También hay que reseñar otros 12 millones por el impacto del efecto divisa, y los 20 millones reseñados por la venta de Roland Monterrat.

Hernández Callejas ve una estabilización en los precios de las materias primas y cree que “hemos tocado techo”.

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