Crónica de la Bolsa

El Ibex rebota un 3,3% en tres jornadas y se queda a las puertas de los 7.800 puntos

El selectivo español avanza un 1,49% en su tercera sesión consecutiva al alza

Las Bolsas prolongan el rebote. Con la caída de las rentabilidades de la deuda y con el gas en el entorno de los 100 dólares, los inversores trataron de sobreponerse al débil dato de confianza empresarial alemana, que en octubre se ha desfondado a mínimos de mayo de 2020, coincidiendo con los momentos más duros de la pandemia. El Ibex 35, que durante gran parte de la jornada se movió sin tendencia clara, concluye con un alza del 1,49%. El selectivo español, que en las últimas tres jornadas rebota un 3,3%, se queda a las puertas de los 7.800 puntos.

Antes del toque de campana se conocieron las cuentas de Enagás, que obtuvo un beneficio neto en los nueve primeros meses del año de 353,4 millonesde euros, un 15% más. La compañía se anota un 2,14%. No obstante, los mayores ascensos corrieron a cargo de Cellnex, Fluidra y Colonial, que avanzaron un 5%. En el lado opuesto se situó ArcelorMittal, que bajó un 1,64%, mientras Repsol cayó un 1,54% y Telefónica se dejó un 0,79%.

El comportamiento del selectivo español estuvo en línea con el del resto de índices europeos. Pesea que al mal dato de confianza empresarial alemana, el Dax alemán sumó 0,94%. Por su parte, el Cac francés avanzó un 1,94%; el Mib italiano, un 1,4%, y el FTSE británico concluyó en tablas en el día en el que se hizo efectivo el traspaso de poderes entre la primera ministra saliente, Liz Truss, y el nuevo primer ministro, Rishi Sunak.

Con los inversores pendientes de la reunión de política monetaria del BCE, la referencia de la jornada se centra en el índice de confianza empresarial alemana que elabora el Ifo. El indicador cayó en octubre a los 84,3 puntos desde los 84,4 puntos del mes pasado, alcanzando su valor más bajo desde mayo de 2020. En España, los precios industriales moderaron su avance al 35,6% en septiembre por los menores costes energéticos y se estancaron en relación al mes anterior, según ha informado este martes el Instituto Nacional de Estadística (INE).

La Comisión Europea plantea que el modelo de la excepción ibérica que permite a España y Portugal poner un techo al precio del gas utilizado para generar electricidad se extienda al resto de la Unión Europea con un tope de entre 100 y 120 euros el MWh, un límite más suave que la media de 60 euros del marco hispanoluso; un paso con el que estima un beneficio neto de 13.000 millones de euros para el bloque.

Como en Europa, Wall Street prolonga las subidas. El parqué neoyorquino está respondiendo positivamente a la temporada de resultados que continúa esta semana, y en la que se espera que un tercio de las compañías que cotizan en el S&P 500 divulguen sus cuentas del trimestre más reciente. Los inversores estarán especialmente pendientes de las grandes tecnológicas, como Apple, Alphabet, Amazon y Microsoft, así como las industriales Caterpillar, 3M y Boeing, y a las menciones de sus ejecutivos a la coyuntura económica.

Asimismo, los mercados apuestan por las compras ante la posibilidad de que en su próxima reunión la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) vuelva a subir los tipos de interés en 0,75 puntos porcentuales y después rebaje la agresividad.

El Nikkei sumó un 1,02% por las expectativas de que la Fed relaje sus alzas. La Bolsa de Seúl cerró plana a la espera de los resultados financieros. Las acciones chinas repuntaron después del desplome de la sesión anterior por el temor a la nueva dirección política del país. En concreto, la Bolsa de Hong Kong experimentó ayer su mayor caída en una sola jornada desde 2008, con un desplome del 6,36%, después de que el líder del PCCh y del país, Xi Jinping, lograse copar la cúpula directiva de la formación con sus fieles y dejar fuera de ella a otras facciones consideradas más reformistas o liberales tras obtener un inédito tercer mandato.

En el mercado de divias, el yuan chino amplía su caída hasta alcanzar el nivel más bajo desde 2007. Cada dólar se intercambia por 7,3060 yuanes a la tasa 'onshore', es decir, el operado en mercados locales, en los que ayer el tipo era de 7,2629. Que la tasa 'onshore' crezca es una señal de que el renminbi (nombre oficial de la moneda) se está debilitando, ya que para los poseedores de yuanes es más caro comprar dólares.

 "La concentración de poder en manos del presidente reelecto Xi Jinping tras la celebración del Congreso del Partido Comunista no fue muy bien recibida por los inversores, especialmente por los extranjeros, que deshicieron posiciones a ritmos muy elevados, lo que también afectó al yuan, concretamente al offshore, que se volvió a debilitar con fuerza", explican desde Link Securities. También se teme que China continúe con sus políticas de “Covid-cero”, lo que podría afectar a la economía de China y causar problemas prolongados para ciertas partes de la cadena de suministro global.

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