Barajas y El Prat pierden ya la carrera por la vuelta del tráfico entre Europa y Asia

Londres, Fráncfort, París y Ámsterdam siguen siendo prioridad para las firmas asiáticas

Un avión de Iberia parte del aeropuerto madrileño de Barajas.
Un avión de Iberia parte del aeropuerto madrileño de Barajas.

Las fronteras aéreas entre Europa y Asia ganan en apertura tras las idas y venidas de la pandemia. Japón y Taiwan han rebajado al máximo las restricciones, y el Gobierno chino se abre a una restauración ordenada de las conexiones. En este marco, los principales aeropuertos españoles parten desde posiciones de cola en conectividad con esa parte del planeta.

Los anuncios de reanudación de rutas hacia o desde España se producen con cuentagotas y las reservas de capacidad que ha recibido Aena para la temporada de invierno, relacionadas con Asia, están aún un 18% por debajo de lo que marcaron para el mismo periodo de 2019-2020.

El cierre total de Asia en 2020 puso el contador a cero, constituyendo una oportunidad para Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat, que llevan años tratando de incrementar el peso del viajero oriental. Pero siguen jugando en contra los lazos culturales y económicos de países como Reino Unido, Francia y Alemania, o la posición geográfica de Holanda, cuyos hubs retoman la ventaja respecto a los del sur de Europa.

Japón, Taiwán o China se abren gradualmente al viajero del exterior

Solo siete de las 175 rutas que parten de Barajas tienen como punto final Oriente Medio o Asia. Son Abu Dhabi, operada por Etihad; Doha, a donde vuela Qatar Airways; Dubai, defendida por Emirates; Yeda, ofrecida por Saudia; hay una ruta a Kuwait de Kuwait Airlines; Cathay Pacific ha vuelto a poner en pie el vuelo a Hong Kong, y Hainan conecta con la ciudad china de Chongquing.

Iberia tiene en revisión el listado de restricciones y el comportamiento de la demanda para un próximo retorno a Shangai y Tokio, y la apertura, quizás a más largo plazo, de la ruta a Seúl. Hasta este octubre opera vuelos charter a China, en competencia con Air China y Hainan Airlines.

En el caso de Barcelona, seis rutas de un total de 167 (138 internacionales) conectan con Oriente Medio y Asia. Estas son ofrecidas por Etihad (Abu Dhabi), Qatar (Doha), Emirates (Dubai), Saudia (Yeda), Singapore (Singapur) y Korean Airlines y Asiana Airlines (Seúl).

El presidente de Iberia, Javier Sánchez-Prieto, suele remarcar en sus intervenciones públicas la importancia de captar al viajero asiático, y desde Aena ya se trató de adaptar la oferta para competir con Fráncfort o París. Pero esta es una partida entre desiguales, lo que sostiene la lógica del intento de integración entre Iberia y Air Europa. Se trata de evitar solapamientos en la capacidad ofertada a América para abordar mercados asiáticos. Antes de la crisis, un 5% de los asientos programados en Madrid miraban a Oriente, por el 25% o más que operan los hubs del centro de Europa.

Cathay Pacific ha puesto el primer vuelo regular entre Madrid y Asia Oriental

De las 96 aerolíneas que trabajan en Londres-Heathrow, 38 tienen base en Oriente Medio o Asia, y la local British Airways mira a Asia como un fuerte polo de atracción. Los vuelos directos desde el mayor aeropuerto británico tocan una veintena de países de la región Asia-Pacífico.

París-Charles de Gaulle conecta sin escalas con 34 destinos de esa parte del mapa y atiende a 27 aerolíneas de allí. En el aeropuerto de Fráncfort hay vuelos a 20 países, desde Japón a Maldivas, operados por una decena de compañías, incluida la local Lufthansa. Y el hub de Ámsterdam, con 135 rutas intercontinentales, lanza vuelos a 39 de estas ciudades.

China despierta

En un contexto marcado aún por ciertas barreras se aprecian síntomas de reactivación de mercados que podrían impulsar el turismo y relaciones económicas de España. China Eastern, China Southern y Air China vuelven a tener vuelos internacionales en sus previsiones de invierno. Y el terreno para el desarrollo es enorme: los vuelos de China al exterior están a más de un 90% de lo que fueron en 2019.

Emirates volará en noviembre con su A380 a Japón, y las chinas ya prevén vuelos al exterior

Cathay Pacific, que ya actuaba en Barajas y El Prat antes de la crisis sanitaria con vuelos directos a Hong Kong, ha restaurado un salto a la semana desde Madrid y tiene en mente tanto un refuerzo en Barajas como la vuelta a Barcelona. En 2019 contaba con un vuelo diario desde Madrid y cuatro a la semana desde El Prat. Antes que a Barajas, donde se adelanta con el primer vuelo regular entre España y Asia Oriental, Cathay había regresado a Londres, París, Fráncfort y Ámterdam.

La dirección de la firma con base en Hong Kong dice ser optimista sobre la flexibilización de las restricciones sanitarias en Asia y trata de exprimir las posibilidades de su aeropuerto internacional como hub de conexión a otros destinos de China, Japón, Filipinas, Tailandia o Australia. Sus primeros vuelos desde Madrid en este octubre fueron llenos y las reservas han anticipado semanas de alta ocupación.

“Las posibilidades de Madrid y Barcelona, respecto a las aerolíneas asiáticas, tienen mucho que ver con sus puentes a Latinoamérica. Pero al recuperar producción, estas compañías han primado el interés del viajero de negocios por el centro de Europa”, explica un alto ejecutivo del sector.

Los A350 de largo radio vuelven a volar entre ambos continentes. Y ya las hay que se atreven a más. Emirates comunicará Dubái con el aeropuerto de Narita (Tokio) con su avión más grande, el A380. Tiene previsto hacerlo a partir del 15 de noviembre, una vez que Japón ha anunciado el fin de los límites a las llegadas, los protocolos de pruebas del Covid-19 y las cuarentenas. La dubaití también llega a Japón con aterrizajes diarios en Osaka.

En la carrera por ocupar posiciones, la misma Emirates restablece la conexión entre Dubai y Taipei a partir del 6 de noviembre, después de que Taiwán haya tumbado las cuarentenas.

El compromiso de capacidad en la red de Aena crece un 5,3%

La reserva de capacidad por parte de las aerolíneas para la temporada de invierno, en los aeropuertos de Aena, invita al optimismo pese a la tormenta económica. Las compañías han programado 116,8 millones de asientos y casi 677.000 despegues y aterrizajes entre este 30 de octubre y el próximo 25 de marzo. Este volumen supone un incremento del 5,3% respecto al periodo comparable de 2019-2020.

Madrid-Barajas cuenta con 29,7 millones de asientos programados, por los 21,6 millones de Barcelona-El Prat, lo que implica crecimientos del 6% y 3%, respectivamente. Les siguen Gran Canaria, con 8,24 millones de plazas (+24%); Málaga-Costa del Sol, con 7,47 millones (+17%); Tenerife Sur, con 6,98 millones (+36%); Palma de Mallorca ha recibido el compromiso de 6,51 millones de asientos (+11%); Alicante-Elche Miguel Hernández tiene previstos 5,46 millones (+9%); César Manrique-Lanzarote, aparece con 4,34 millones de plazas (+39%); Valencia figura con 3,88 millones (+13%) y Sevilla acumula 3,55 millones de asientos programados (+8%). Habrá que ver ahora el grado de ejecución ante la incertidumbre reinante.

Por zonas geográficas, crecen todos los mercados salvo Norteamérica y Asia-Pacífico, que aún están un 11% y un 18% por debajo de los niveles de 2019, respectivamente. Entre las rutas internacionales, las que mejor evolucionan en asientos son las que unen España con África (+27%), seguidas de Europa y Latinoamérica, ambas con un 10% más.

Los vuelos nacionales aumentan un 16%, alcanzando casi 44 millones de asientos.

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