El nuevo ministro de Economía británico tumba las rebajas fiscales para calmar al mercado

Hunt destierra el plan de ayudas directas para hacer frente a crisis energética. Baja la presión sobre la deuda británica y sube la libra

El nuevo ministro británico de Economía de Reino Unido, Jeremy Hunt.
El nuevo ministro británico de Economía de Reino Unido, Jeremy Hunt. Reuters

El Gobierno británico ha dado un giro de 180 grados a su política económica para calmar a los mercados. El nuevo ministro de Finanzas británico, Jeremy Hunt, ha tumbado casi en su totalidad las rebajas fiscales anunciadas semanas atrás y ha reducido las ayudas energéticas a familias y empresas que tres semanas atrás había anunciado a bombo y platillo su predecesor, Kwasi Kwarteng. La respuesta no se hizo esperar en el mercado: la libra británica subió un 2,1% frente al dólar y se sitúa ya en los 1,14 billetes verdes, mientras que el rendimiento del bono británico bajó del 4%.

Hunt, nombrado el pasado viernes, confirmó la supresión del plan de ayudas directas a hogares y empresas para hacer frente al incremento del coste energético que había sido duramente criticado por su universalidad, ya que afectaba por igual a todos los consumidores y que implicaba un gasto público de más de 170.000 millones de euros en dos años. En cambio, las ayudas serán limitadas a seis meses, hasta abril, y a un coste en facturas de 2.800 euros (2.500 libras) anuales.

Dentro de las medidas fiscales, el Ejecutivo británico ha dado marcha atrás en la rebaja de la tasa básica del impuesto sobre la renta al 19% y mantiene la tasa en el 20% "indefinidamente". Un anuncio que se suma al ya dado a conocer el viernes sobre la marcha atrás en la rebaja del impuesto de sociedades desde el 25% al 19%.

El ministro de Economía británico reconoció ayer que "una responsabilidad central de cualquier Gobierno es hacer lo que sea necesario para preservar la estabilidad económica, lo que es vital para que las empresas tomen decisiones de inversión a largo plazo y las familias puedan conservar sus empleos, pagar sus hipotecas y hacer frente al coste de la vida". Asimismo, apuntó que aunque "ningún Gobierno puede controlar los mercados, todos los Gobiernos pueden ofrecer certidumbre sobre la sostenibilidad de las cuentas públicas".

Poco queda ya del "haré lo que haya que hacer" esgrimido semanas atrás por la primera ministra británica, Liz Truss, y son ya muchas las voces que piden su dimisión dentro y fuera del Partido Conservador tras quedar en papel mojado su paquete de medidas estrella.

Hunt también ha revertido el recorte a la fiscalidad de los dividendos, la congelación de la tasa sobre el alcohol o la supresión de las compras sin IVA para los no residentes en Reino Unido.

La reacción del mercado fue aligerar la presión sobre la deuda británica y la libra de semanas atrás. La libra, que llegó a caer a los 1,03 dólares tras la publicación del plan de rebajas fiscales sube un 6,8% desde entonces.

A su vez, la jornada se tradujo en fuertes caídas en el rendimiento del bono británico. El de diez años bajó del 4% mientras que la rentabilidad del de dos años cayó al 3,5%. "Todavía hay factores que pueden mantener los rendimientos relativamente altos debido a las continuas subidas del Banco de Inglaterra y al contexto inflacionista. Sin embargo, la reversión de gran parte de los recortes de impuestos no financiados es bienvenida y es un paso hacia la restauración de la credibilidad fiscal", aseguran desde MFS Investment Management.

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