_
_
_
_
_

Steven F. Mayer, un pívot para que Grifols salga del bloqueo

Con larga experiencia en Cerberus y una década como consejero del grupo, el nuevo presidente ejecutivo debe afrontar el problema de deuda y de confianza inversora

Steven F. Mayer, nuevo presidente ejecutivo de Grifols.
Steven F. Mayer, nuevo presidente ejecutivo de Grifols.JOSÉ MANUEL ESTEBAN

Grifols ha dado un paso al frente en su crisis de resultados y de confianza del mercado. El nombramiento de Steven Francis Mayer (Los Ángeles, 62 años) como presidente ejecutivo, en lugar de Víctor Grifols Roura, de la familia fundadora, puede indicar que se busca una operación corporativa, dada su experiencia en Cerberus.

Mayer conoce bien la compañía: es consejero de Grifols desde enero de 2011, y desde el 30 de septiembre, presidente ejecutivo. Tras el nombramiento, compartirá labores ejecutivas con Víctor Grifols hijo y su hermano Raimon, ambos co-consejeros delegados desde 2017; una fórmula poco habitual en el Ibex. El cambio se produce en un momento complicado para el grupo, tras la caída de los ingresos por la pandemia y la dificultad para conseguir plasma, que los inversores han castigado con dureza, sobre todo por el alto endeudamiento.

A Mayer le interesan, cuenta, los negocios, la economía y la política nacional e internacional; la música; y los deportes de todo tipo, en particular el béisbol, el baloncesto y el fitness. De hecho, jugó al béisbol universitario, llegando a ser semiprofesional. También ha formado parte en dos ocasiones de los equipos de baloncesto que representaron a Estados Unidos en los Juegos Mundiales Macabeos de Israel, reservados para deportistas judíos, y que se celebran cada cuatro años.

Le gusta viajar y lo ha hecho mucho por negocios y por placer, por todo el mundo. Ha visitado más de 60 países de América, Europa, Oriente Próximo, África, Asia y el Pacífico Sur. “Además, soy un gran aficionado a la música en directo y he asistido a numerosos conciertos y espectáculos por todo el planeta”. Está casado, pero no tiene hijos. “Mi esposa es, sin duda, la mejor persona que conozco y también la más talentosa”, destaca.

Nacido en Los Ángeles (California, EE UU), se graduó en Letras (Bachelor of Arts), cum laude, por la Universidad de Princeton (Nueva Jersey) y obtuvo el título de Derecho, magna cum laude, en Harvard Law School (Cambridge, Massachusetts). Ha impartido cursos de finanzas y de filosofía en ambas instituciones, así como en la universidad privada Libera Università Internazionale degli Studi Sociali, Luiss, de Roma.

Comenzó su carrera en el sector del private equity como director de la firma de asesoramiento financiero Apollo Advisors, con sede en Nueva York, en 1992. Desde 2002 hasta 2018, ocupó diversos cargos directivos en Cerberus Capital Management y Cerberus California, firmas de inversión afiliadas entre sí, culminando con el cargo de director general sénior, codirector de la práctica global de private equity y presidente del comité de inversiones de Cerberus, firma que hoy gestiona aproximadamente 60.000 millones de dólares.

“En Cerberus”, recuerda, “disponíamos de una reserva de capital muy flexible y de un grupo de profesionales de la inversión muy creativos e inteligentes. Eso nos permitió invertir en prácticamente todos los sectores y tipos de empresas: desde compañías pequeñas en crecimiento hasta empresas globales muy grandes y complejas”.

Esa diversidad “contribuyó a que fuésemos capaces de reconocer patrones; nos permitió ver similitudes en situaciones aparentemente dispares; y aplicábamos estos patrones para entender mejor los sectores, los mercados, las empresas e incluso las tendencias macroeconómicas, para luego desarrollar ideas de inversión como resultado”.

También le enseñó mucho, dice, “sobre la forma de operar de las empresas, sobre cómo compiten en sus mercados y sobre cómo pueden mejorar. Este enfoque operativo, sin descuidar la estrategia ni el componente financiero, definen gran parte de mi carrera”.

En concreto, destacan desde Grifols, Mayer adquirió en Cerberus amplios conocimientos y experiencia en el sector de la salud y en la industria de los medicamentos plasmáticos, ya que lideró el equipo del fondo que adquirió y gestionó Talecris Biotherapeutics tras su escisión de Bayer Healthcare, en 2005. Dirigió su crecimiento tanto en términos de ingresos como de empleados, mejorando su rentabilidad y flujos de caja, hasta la incorporación de la compañía a Grifols en 2011, momento en el que Mayer entró a su vez en el consejo de la española.

Además, ha formado parte de los consejos de administración u órganos equivalentes de más de 30 empresas cotizadas y no cotizadas de diversos sectores, tanto de EE UU como de Europa. Es presidente y consejero delegado de Iron Horse Acquisition, y CEO de Dedication Capital, firmas de inversión privada que fundó él mismo. “Formar parte de consejos de administración, además de potenciar mi conocimiento de las empresas, ha supuesto una ventana a las formas de liderazgo, la cultura y los valores de una empresa. Y aunque la cultura y los valores de una empresa son intangibles, se encuentran entre los elementos más importantes que determinan si tendrá éxito o no.”

El futuro

Mayer destacó en su nombramiento que trabajará en equipo. Es el primer ejecutivo de Grifols que no es de la familia, la cual, junto a algunos directivos veteranos, controla el 35% del capital. Víctor Grifols Roura permanecerá como consejero dominical, además de ser presidente de honor.

Para afrontar el problema de deuda, Grifols podría hacer una ampliación de capital, algo que el mercado ha descontado de la acción, que se ha hundido un 50% en lo que va de año y un 70% desde el inicio de la pandemia. Eso, a su vez, hace que los accionistas actuales rechacen que entren otros nuevos a un precio mucho más barato. La entrada de un gran fondo, para ejecutar una opa de exclusión de acuerdo con los Grifols, tendría el mismo problema. Mayer también puede buscar nuevos socios para sus filiales, vender negocios o salir de algún país.

Las cosas pueden cambiar si la actividad remonta como se espera, y los accionistas empiezan a reconocer el valor de la empresa. Mayer, con su porte de jugador de básquet, deberá decidir si arriesga un triple, o intenta ganar tiempo y asegurar un tiro de dos.

Finanzas

La deuda financiera neta de Grifols es de 8.994,1 millones de euros, y el ratio de apalancamiento está en nueve veces el ebitda. El compromiso es reducirlo a la mitad.

En lo que va de año, se ha dejado un 40%, y un 70% desde máximos de febrero de 2020. El martes, día en que se anunció el nombramiento de Mayer, la acción subió un 7%, pero luego ha vuelto a caer.

Sobre la firma

Carlos Gómez Abajo

Licenciado en Físicas, máster en Periodismo UAM-El País y posgrado en Información Económica. Es redactor de Opinión de Cinco Días, y también ha escrito en Mercados y en la sección de ocio/lujo. Ha trabajado en el portal de noticias científicas Tendencias 21 y ha hecho traducciones, la mayoría de tipo económico.

Archivado En

_
_