BCE

Lagarde: "Haremos lo que tenemos que hacer, seguir subiendo los tipos"

El tono duro de Lagarde se suma a las voces dentro del BCE que ya piden un alza de 75 puntos básicos en octubre

Christine Lagarde, presidenta del BCE, en rueda de prensa
Christine Lagarde, presidenta del BCE, en rueda de prensa Efe

El BCE ya no deja lugar a dudas: la prioridad es frenar como sea la escalada de la inflación, a costa como será lo previsible de sacrificar el crecimiento. Chirstine Lagarde ha señalado hoy que la prioridad absoluta es devolver la estabilidad de precios a la zona euro y que para ello el BCE seguirá subiendo los tipos de interés, en varias ocasiones durante las próximas reuniones, según ha insistido. En el seno del BCE, ya hay varios miembros del Consejo de Gobierno que apuntan a un alza de 75 puntos básicos en la próxima reunión de octubre, tal y como descuenta de forma rotunda el mercado.

“Tenemos que devolver la inflación al 2% en el medio plazo y haremos lo que tenemos que hacer, que es continuar subiendo los tipos de interés durante las próximas reuniones”, ha afirmado Lagarde durante su intervención en una conferencia en Fráncfort sobre las relaciones geoeconómicas entre EEUU y Europa organizado por el Consejo Atlántico en colaboración con el Puente Atlántico.

Lagarde ha explicado que “el principal destino” de las subidas de tipos será alcanzar el tipo de interés neutral, por el que el BCE no estaría ni estimulando ni constriñendo la economía. La presidenta del BCE ha reconocido en todo caso que no se ha alcanzado aún ese tipo neutral, después de dos subidas desde julio, una de medio punto y otra de 75 puntos básicos a principios de mes.

El BCE no descarta ir incluso más allá de ese tipo neutral en sus alzas de tipos, algo que ya descuenta el mercado. Los futuros sitúan el tipo de la facilidad de depósito en el 3% a mediados de 2023, desde el 0,75% actual. Así, el objetivo de detener la escalada de precios pasa por crear un enfriamiento de la demanda que provoque la rebaja de la inflación, causando también con ello la contracción económica.

Lagarde ha endurecido el tono en las últimas semanas, ante la evidencia de que la inflación no da tregua y de que combatirla va a requerir una dura terapia de choque. Los halcones, partidarios de una mayor ortodoxia monetaria aun a costa del crecimiento y el empleo, dominan ahora el BCE y su receta cala también en miembros del Consejo de Gobierno conocidos hasta ahora por su perfil más moderado.

Varios miembros del Consejo de Gobierno ya no ocultan su preferencia por una nueva subida de tipos de 75 puntos básicos en la reunión del 27 de octubre, la segunda consecutiva. “He de decir que un alza de 75 puntos básicos es muy buena opción para mantener el ritmo de subidas, aunque es también necesario esperar a nuevos indicadores económicos”, ha señalado hoy el gobernador del Banco Central de Eslovaquia, Peter Kazimir. “Tenemos que se ser enérgicos, incluso implacables, a pesar de la inminente recesión”, ha asegurado.

El gobernador del Banco Central de Finlandia, Olli Rehn, considerado una de las voces alineadas en el grupo de las palomas, más favorables a proteger el crecimiento, también apunta hoy a la opción de la subida de 75 puntos básicos. “Hay argumentos más fuertes para actuar con determinación”, ha afirmado.

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