BCE

Lagarde critica que los estímulos fiscales torpedean su lucha frente a la inflación

Reclama ante el Parlamento Europeo que las ayudas fiscales sean "temporales y dirigidas" a los más vulnerables

Christine Lagarde, presidenta del BCE
Christine Lagarde, presidenta del BCE Efe

La presidenta del BCE ya reclamó tras la pasada reunión del 8 de septiembre a los gobiernos de la zona euro medidas fiscales con las que afrontar la crisis energética centradas en los más vulnerables, no aplicadas de forma generalizada. Y hoy Cristine Lagarde ha insistido en esa idea en su comparecencia en el Comité de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo. Es más, ha señalado que las políticas fiscales expansivas "no están ayudando a la política monetaria".

En su lucha contra la inflación, el BCE está decidido a subir los tipos con determinación, incluso a costa de provocar una recesión en la zona euro que el banco central aún no contempla en sus previsiones. El alza de los precios es tan desaforada que la fórmula para frenarla está en enfriar la economía y que una menor demanda, provoque el repliegue de la inflación, la misma terapia de choque en la que están la Fed y el Banco de Inglaterra.

El mensaje de Lagarde llega precisamente cuando la libra esterlina está reaccionando con un derrumbe estrepitoso a la rebaja de impuestos anunciada el viernes por el gobierno británico y su desplome ha activado hoy los rumores de una posible intervención del Banco de Inglaterra, es una nueva aceleración de las alzas de tipos. “Las medidas que son amplias y generalizadas sin distinción entre los beneficiarios (...) pueden producir una subida de precios que funcionara contra la política monetaria que desarrollamos”, advirtió hoy la presidenta del BCE.

Lagarde ha explicado en el Parlamento Europeo que es "esencial" que las ayudas que aprueben los gobiernos de la eurozona para ayudar a los hogares a contrarrestar la elevada inflación sean "temporales y dirigidas". Ha indicado que esto limitará el riesgo de elevar las presiones inflacionistas y a su vez, facilitará la tarea de la política monetaria de asegurar la estabilidad de precios. La presidenta del BCE ha insistido en que la inflación es "demasiado elevada" y que probablemente se sitúe por encima del objetivo del 2% por un periodo extendido de tiempo.

Lagarde ha avanzado también que el BCE seguirá subiendo los tipos de interés en las próximas reuniones, con el fin de “enfriar la demanda y vigilar el riesgo de unas expectativas de inflación al alza de forma persistente”. El mercado ya descuenta ampliamente que el BCE subirá los tipos de nuevo en 75 puntos básicos en la reunión del 27 de octubre y avanza que la facilidad de depósito podría repuntar al 3% a mediados de 2023, desde el 0,75% actual.

Respecto a la situación de la economía en la zona euro, Lagarde ha avanzado que la actividad se ralentice de forma “sustancial” en los próximos ttrimestres y ha reconocido que algunos supuestos tomados por el BCE para sus estimaciones de crecimiento e inflación se están viendo superados por los acontecimientos. Según ha señalado, la economía está “probablemente entre el escenario base y el escenario adverso” que maneja el BCE.

En su escenario base, anunciado el pasado día 8, la previsión es de un crecimiento en la zona euro este año del 3,1%, del 0,9% en 2023 y del 1,9% en 2024, con una inflación este año del 8,1%, del 5,5% en 2023 y del 2,3% en 2024. En su escenario adverso, que contempla un corte drástico del suministro de gas ruso y el racionamiento energético en todos los países de la zona euro, el PIB caería el 0,9% en 2023 y la inflación se dispararía al 8,4% este año y al 6,9% en 2023.

La presidenta del BCE también aparcó el debate sobre la reducción del balance, mientras se mantiene la completa reinversión de los vencimientos. Afirmó que se considerará una vez se haya completado la normalización de los tipos.

 

 

 

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