Directora general de SFC Spain Audiovisual Hub

Teresa Azcona: "Cada euro de deducción fiscal es una inversión"

Gestiona parte de los fondos que el Gobierno ha destinado a potenciar el sector audiovisual español y trabaja para vender España como destino de rodajes

Teresa Azcona, en un hotel del centro de Madrid donde se desarrolló la entrevista.
Teresa Azcona, en un hotel del centro de Madrid donde se desarrolló la entrevista.

Teresa Azcona, que llega a la entrevista con la maleta preparada para irse al Festival de Toronto, gestiona la ejecución de los programas que se le han asignado a Spain film comission dentro del España hub audiovisual de Europa. Una iniciativa del Gobierno para impulsar el sector audiovisual que se enmarca dentro del Plan de recuperación, transformación y resiliencia. A Azcona, una persona cercana y expresiva, se le nota que le apasiona el sector al que se dedica, en el que desembarcó hace unos años procedente del mundo de la economía. Un cambio en su carrera con el que se le ve cómoda e ilusionada.

¿Cuál es la labor de la Spain film comission?

Spain film commission existe desde 2001 y es una asociación sin ánimo de lucro que agrupa oficinas fílmicas y film comissions de toda España. El nombre de estas últimas varía de si la entidad depende de una región, una isla, una comunidad, que se les denomina comission, o si lo hace de una ciudad, que se les llama oficina. Es una iniciativa pública. Hay una comunidad autónoma, un ayuntamiento o diputación que decide apostar por el audiovisual, por todo el impacto positivo que tiene en la economía de la zona, y crea este proyecto para apoyar a las productoras que van a rodar al territorio, sean internacionales, nacionales o locales. Cada una desarrolla su actividad en su territorio, pero se unen en la Spain film commission para compartir esfuerzo, un plan y actuaciones para posicionar internacionalmente a España como destino de rodajes. Somos 36 socios y el abanico de servicios es más amplio. Y, además, ahora con el hub, todavía tenemos más proyectos y más actividad.

¿Es perjudicial o beneficioso tanta fragmentación?

La parte positiva que tiene es que las oficinas fílmicas y las film comissions están muy pegadas al terreno, a todo el potencial que tiene ese territorio. Para poder ayudar de verdad a las productoras tienes que estar en el día a día. Por ejemplo, para poder rodar en la calle te tiene que dar permiso el Ayuntamiento. Nosotros lo que hacemos es unir esfuerzos. Uno de los objetivos desde el primer momento, que además se ha conseguido, es llevar la industria audiovisual a todo el territorio que desea potenciarlo, que no tenga que concentrarse en determinados lugares. Y, por otro lado, diversificar la oferta. Porque cuando competimos internacionalmente para captar un rodaje, cuando más diversa sea nuestra oferta, mejor vamos a competir. Se perdería mucho si todo estuviera centralizado.

El trabajo no acaba cuando el rodaje llega a España

Para nada. Hay trabajo antes, durante y después. Y no solo hablamos de rodajes internacionales, trabajamos con cine español, documentales, jóvenes que acaban de terminar los estudios, publicidad. Todo lo que suponga en un territorio un rodaje, las film comissions y las oficinas fílmicas están implicadas. Y en algunos territorios también en temas de animación. En el día a día puedes estar atendiendo a una producción de una plataforma, que puede ser un proyecto de semanas o meses, y la vez te ha entrado una petición de alguien que hace su primer corto y tiene un problema con una localización para la que necesita unos permisos. Nos preocupamos de saber cómo facilitar esas situaciones. Siempre desde lo público, sin tener nunca un interés particular en ninguna productora. Como el nombre está en inglés, muchas veces se piensa que solo hablamos con productoras internacionales y no es así.

 ¿Qué ha supuesto para España la aparición de las plataformas de contenidos?

A España han venido a rodar producciones internacionales desde siempre, desde los spaghetti western hasta Doctor Zhivago o Lawrence de Arabia. Pero hay un punto de inflexión. Desde 2014, con aplicación en 2015, empezamos a tener incentivos fiscales. Eso supone que de repente aparecemos en el mapa de las grandes apuestas, tanto de las plataformas como de los grandes estudios, porque también las películas importantes se mueven por el incentivo fiscal. Aparecemos, además, en un momento en el que comienza el boom de contenidos para plataformas. El primer éxito de captación en ese momento es Juego de Tronos, que viene a rodar en muchas áreas distintas del territorio. Eso es un punto de inflexión y ya no se detiene. Sigue creciendo y, acompañando el boom de los contenidos para plataformas, España se ha ido posicionando cada vez más. Spain film commission ha jugado un rol durante todos estos años, tanto para la introducción de los incentivos, como para la labor comercial de captación de esos rodajes. Luego viene otro hito, La casa de papel. Una gran producción española para una plataforma que tiene un exitazo internacional. Y el mensaje que traslada es que España no solo es un lugar fantástico por las localizaciones, la seguridad o los hoteles, que nos hacen ser un destino premium a un coste razonable, sino que es un sitio donde hay muchísimo talento y si vienen a rodar aquí lo pueden aprovechar.

¿Qué importancia tienen los incentivos fiscales a la hora de atraer rodajes?

Tremenda. ¿Sin incentivos fiscales competiríamos? Sí, porque tenemos las localizaciones, el talento creativo y técnico, la seguridad, es muy fácil venir, es muy fácil trabajar. Pero nos costaría más competir con países que los tienen. Porque el incentivo fiscal reduce el coste de venir a España a rodar. El tenerlo, junto con todo lo anterior, hace que podamos ser, quizá, uno de los países más importantes del mundo.

En comparación con otros países, ¿en qué lugar está España por sus incentivos fiscales?

Estamos a un nivel similar al de nuestra competencia más directa, en lo que sería porcentaje. Hay mejoras que hacer. Hay un tope por producción y eso está haciendo que, por ejemplo, los grandes proyectos, a veces, no concentren toda la producción en España. Vienen unas semanas en vez de venir muchos meses. Tener un tope más alto como ocurre en otros países, caso de Reino Unido o Irlanda, nos permitiría conseguir que grabaran toda la producción en España, porque podemos darles todo. Es el puntito que falta por conseguir. Hay que pensar que cada euro de deducción no se gasta, se invierte. Solamente en impuestos y Seguridad Social, se multiplica el dinero del incentivo. Y luego, algo que es muy difícil de medir, cómo impacta el rodaje en la imagen del territorio y la atracción de turismo cultural. Normalmente, son personas que vienen muy informados, que se preparan los viajes, que además de visitar las localizaciones hacen otro tipo de actividades. No se limitan a estar en un hotel e ir a la playa. Tienen una curiosidad por conocer el territorio. Es un tipo de turista muy atractivo.

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