Putin y Erdogan fortalecen su alianza energética ante la mirada preocupada de Occidente

Rusia consolida su posición como el mayor proveedor de energía a Turquía

El presidente ruso, Vladimir Putin, estrecha la mano a su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan.
El presidente ruso, Vladimir Putin, estrecha la mano a su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan. Reuters

El presidente ruso, Vladimir Putin, ha aprovechado la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái para mostrarle a Occidente que la energía rusa tiene aún la capacidad de iluminar el mundo. Y no solo se trata de gas y petróleo: Putin ha anunciado hoy frente al presidente turco, Recep Erdogan, que ambos países seguirán trabajando juntos en la construcción de la central nuclear de Akkuyu.

La planta, ubicada al sur del país, es un viejo anhelo turco que data de 1965. En 2010, Turquía y Rusia sellaron un acuerdo para utilizar tecnología rusa a través de la empresa pública Rusatom. Esta firma controla el 40% del mercado mundo de enriquecimiento de uranio y el 17% de los intercambios de combustible nuclear.

El encuentro de los dos líderes despeja las dudas sobre la cooperación de ambos países en materia nuclear. Las obras de construcción se paralizaron hace pocas semanas, después de que Rusatom cancelara sus contratos con contratistas ruso. Medios locales informaron que esta decisión generó el despido de más de 500 operarios.

Turquía se mantiene dependiente de la energía rusa, y Moscú se ha convertido en el principal proveedor de Ankara. El Ejecutivo de Erdogan es el único gobierno de la OTAN que no ha secundado las sanciones a Rusia, aunque sí ha enviado material militar a Ucrania.

Ambos mandatarios también han anunciado que Turquía comenzará a pagar el 25% del suministro ruso de gas que recibe en rublos. El mercado descuenta que el acuerdo entre los dos países incluirá también el pago en liras, según detalla la agencia de noticias Bloomberg. Esta decisión aliviaría las arcas turcas, acechadas por un déficit creciente que alcanzaría los 47.000 millones de euros a finales del año.

Los envíos desde Moscú son cada vez mayores: desde comienzos de año los mismos han aumentado casi un 8% a través del gasoducto Turk Stream, según el centro de estudios Bruegel. La factura total del gas natural turco a Turquía alcanza los 50.000 millones de euros, según Bloomberg.

Más impresionante aún ha sido la explosión de las ventas de petróleo ruso a Turquía. Las ventas a empresas turcas se han duplicado en los primeros ocho meses del año, según la agencia Refinitv Eikon.

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