Francia limita al 15% las subidas de la luz y el gas para particulares en 2023

La medida entrará en vigor para el precio del gas en enero y un mes más tarde para la tarifa eléctrica

El presidente de Francia, Emmanuel Macron.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron.

Francia avanza en su estrategia para contener la volatilidad de la factura energética. El Gobierno de Emmanuel Macron limitará al 15% la subida de precios del gas y de la luz para los particulares en 2023, según lo ha comunicado este miércoles la primera ministra francesa, Elisabeth Borne. En concreto, la medida entrará en vigor en enero, para el caso del gas, y un mes después para la factura eléctrica.

"Estamos decididos a actuar, adaptarnos y proteger a los franceses y a nuestra economía", ha asegurado Borne en una rueda de prensa; un anuncio que coincide con el plan avanzado por Bruselas para gravar los beneficios extraordinarios de las energéticas. La primera ministra ha destacado que esta nueva medida permitirá mantener el "escudo de tarifas" del que ya se han beneficiado en 2022 los consumidores privados.

"Francia es el país que mejor ha protegido a las familias en Europa con ese escudo de tarifas, como lo muestra la tasa de inflación del país, inferior a la de la práctica totalidad de los otros países de la Unión Europea (UE)", ha detallado. 

Sin la contención de la subida que asumirá el Gobierno, y a la que se acogerán igualmente las pymes y los ayuntamientos de menos de diez empleados, la factura media de una familia que tiene calefacción de gas sería de 200 euros más al mes, y de 180 euros más para los que se calientan con electricidad.

El coste para las arcas públicas en 2023 será de 16.000 millones de euros netos, de los cuales 11.000 millones serán para compensar a las empresas operadoras de gas y 5.000 millones para la electricidad.

Por su parte, el ministro de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, ha puntualizado que el coste bruto será de 45.000 millones de euros, pero a eso habrá que restar los 29.000 millones que el Estado espera ingresar por el mecanismo de reversión de las empresas energéticas, sobre todo de renovables, que tienen que devolver los ingresos cuando las tarifas se disparan.

Como las operadoras de renovables tienen un precio de venta de su electricidad garantizada, cuando el precio de mercado está por encima de ese nivel (algo que ocurre de forma sistemática desde hace más de un año) tienen que abonar al Estado la diferencia.

Las tarifas del gas para los consumidores particulares en Francia llevan congeladas desde octubre de 2021, mientras que las de la electricidad aumentaron en enero, pero sólo un 4%. Para compensarlo, el Estado va a gastar 24.000 millones de euros en 2022, lo que supone el 2,2% de su producto interior bruto (PIB).
 
En paralelo al "escudo de tarifas", el Gobierno francés ha previsto un "cheque de energía" excepcional de 100 o 200 euros que recibirán los 12 millones de familias con recursos más bajos

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