EE UU exporta gas natural, e importa subidas de precios

El coste interno se ha triplicado desde 2019, al aumentar las ventas al exterior, pero sigue barato

Terminal de gas natural licuado Dominion Cove Point, en Lusby (Maryland, EE UU).
Terminal de gas natural licuado Dominion Cove Point, en Lusby (Maryland, EE UU). reuters

El mercado estadounidense de gas natural estuvo desconectado del mundo durante décadas. Los límites del transporte hacían que los precios reflejaran únicamente la demanda y la oferta locales. Pero la infraestructura de la industria ha cambiado, y ello significa que el gas natural estadounidense se está globalizando. Eso seguirá teniendo un efecto sobre los precios nacionales.

La primera instalación para exportar gas natural licuado (GNL) en los 48 estados inferiores (todos salvo Alaska y Hawái) entró en funcionamiento en 2016, y Estados Unidos es ahora el mayor exportador de GNL del mundo, con una capacidad máxima de unos 14.000 millones de pies cúbicos (400 millones de metros cúbicos, 0,4 bcm) al día. Las nuevas instalaciones que se están construyendo aumentarán la capacidad de exportación en 5.700 millones de pies cúbicos (0,16 bcm) más para finales de 2025, según la Administración de Información Energética (EIA) de Estados Unidos.

Sin embargo, la demanda de gas natural estadounidense fuera de los estados ha aumentado más rápido que la producción. Entre junio de 2019 y junio de este año, las exportaciones de GNL aumentaron más del doble. Mientras tanto, la producción de gas natural solo aumentó un 7%, según la EIA. Como resultado, las exportaciones de GNL ahora ocupan más del 10% de la producción de gas natural de Estados Unidos, o aproximadamente el doble de lo que era en 2019.

El resultado se ve fácilmente en los costes de la materia prima. Los precios de este verano son los más altos desde 2008. El precio al contado del gas natural Henry Hub es de 7,85 dólares por millón de unidades térmicas británicas (27 dólares por MWh) el 7 de septiembre, más de tres veces más alto que los precios promediados en septiembre de 2019.

El auge del gas natural en Estados Unidos podría llegar a desvanecerse. Algunos legisladores y usuarios domésticos están presionando para que se limiten las exportaciones, a fin de bajar los precios. Los grandes productores como Qatar también están aumentando sustancialmente la capacidad de exportación. Y la preocupación por el medio ambiente podría hacer mella en la demanda a medida que aumenten las capacidades de energía solar, eólica y nuclear.

Sin embargo, los contratos plurianuales de GNL son cada vez más habituales. La preferencia de los inversores por que las empresas de combustibles fósiles den prioridad al retorno del capital sobre la inversión probablemente limitará el crecimiento de la producción nacional de gas. Además, la diferencia entre los precios estadounidenses y los de otros países sigue siendo muy grande. El precio de referencia holandés de octubre es casi ocho veces superior al actual precio Henry Hub de EE UU, sobre una base equivalente, gracias a la disminución de las importaciones rusas. Y el precio del GNL en el norte de Asia es siete veces superior.

Eso significa que el gas estadounidense seguirá teniendo una gran demanda. Y a medida que los perforadores estadounidenses exporten sus combustibles, los precios internos aumentarán.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías