El Banco de España alerta sobre la intensificación de la inflación subyacente

Insiste en la contención de los salarios y los márgenes empresariales para evitar los temidos efectos de segunda ronda

Fachada del Banco de España.
Fachada del Banco de España.

El Banco de España aprovechó la presentación de un artículo analítico para alertar sobre la evolución de la inflación subyacente. En el estudio 'Evolución reciente de la inflación subyacente en el área del euro y en España', publicado este lunes se apunta que las presiones sobre la inflación que no refleja los precios de los alimentos frescos y el componente energético se han intensificado en el área del euro y España, lo que refleja el aumento sostenido en los costes de producción y algunos factores relacionados con la pandemia.

La permanencia en el tiempo de estos incrementos en los componentes más estables de la inflación es incierta y considera que una respuesta relativamente contenida de los salarios y de los márgenes empresariales a las presiones inflacionistas actuales será fundamental para evitar la aparición de efectos de segunda vuelta significativos y, con ello, la prolongación del actual escenario inflacionista.

En España, la contribución del ocio, la restauración y el turismo al aumento de los precios de consumo en el último año ha sido significativamente mayor que la observada en el área del euro, tanto por los superiores incrementos de precios en estas partidas como por su mayor peso en la cesta de consumo.

En cambio, el Banco de España señala que la contribución de las partidas relacionadas con el transporte ha sido ligeramente más reducida que la observada en el área del euro.

En concreto, en España, los precios relacionados con el ocio, restauración y turismo muestran un incremento relativo más intenso en el último año --un 8% en julio--, frente a un 7% del subíndice de precios de 'Equipamiento y conservación de vivienda' y un 5,6% de 'Transporte'.

Algunos factores destacables que señala el Banco de España detrás del incremento de la inflación subyacente son el coste de las materias primas, el gasto en vivienda, los cuellos de botella, la reapertura, y la ciclicidad de los precios según destino del gasto.

Si se considera el incremento acumulado de los precios a lo largo de los últimos tres años, el aumento más intenso se observa en el subíndice relacionado con la 'Vivienda' (un 9%), mientras que el índice de 'Ocio, restauración y turismo' acumula un aumento del 7,9%.

Para el Banco de España, es notoria la contribución de 'Ocio, restauración y turismo' a la inflación general en España, que explica 1,6 puntos porcentuales (pp) de la inflación de julio de 2022, frente a un punto en la UEM. "Esta partida representa el 20% del gasto en consumo en España, frente al 16% que supone en la UEM", explica el organismo.

En el área del euro, la inflación subyacente ha mostrado un marcado perfil ascendente y ha alcanzado niveles inéditos en la historia de la Unión Económica y Monetaria (UEM), tras rebasar los registros máximos en noviembre de 2021, cuando superó el 2,5%, y situarse en el 4% en julio de 2022.

Los diecinueve Estados miembros han superado la tasa del 3% de inflación subyacente; en algunos casos, como en los países bálticos o Eslovaquia, rebasa el 8%. Igualmente, en España, la inflación subyacente ha mostrado un aumento intenso desde mediados del año pasado, y se situó en el 4,6% en julio de 2022.

Por otro lado, el director general de Economía y Estadística del Banco de España, Ángel Gavilán, prevé una desaceleración de la actividad económica, penalizada por los mismos "vientos en contra" que pesan sobre las perspectivas mundiales y europeas, como son la inflación, la incertidumbre, la crisis energética o el endurecimiento de las condiciones financieras.

Durante su intervención en el 'Swiss Bankers Executive Study Tour', celebrado este lunes en la Bolsa de Madrid, Gavilán ha explicado que, a pesar de la fuerte temporada turística, ya se observan algunos signos de debilitamiento de la actividad económica, como es el caso del empleo, así como en los indicadores de confianza y los de consumo y producción.

Eso sí, el director general de Economía ha destacado los datos del segundo trimestre, con un crecimiento del PIB superior al previsto, impulsado por la reapertura de la economía. No obstante, ha reconocido que la inflación siguió sorprendiendo al alza y se extendió a toda la cesta de consumo.

En este sentido, desde el Banco de España han anticipado que los altos niveles de inflación "persistirán durante más tiempo del previsto".

De acuerdo con las últimas previsiones publicadas en junio por el organismo que encabeza Pablo Hernández de Cos, el PIB crecerá un 4,1% en 2022 y un 2,8% en 2023, mientras que la inflación media anual se situará en el 7,2% en 2022 y en el 2,6% en 2023.

Con todo, el Banco de España considera que esta evolución prevista del PIB permitirá que la economía española recupere el nivel de producto previo a la pandemia en la segunda mitad de 2023.

Normas
Entra en El País para participar