Fallece la reina de Inglaterra a los 96 años

Isabel II ha sido la monarca con récord de longevidad en el trono británico después de 70 años

La reina Isabel II durante una visita para inaugurar oficialmente el nuevo edificio en Thames Hospice en julio de 2022 en Maidenhead, Inglaterra.
La reina Isabel II durante una visita para inaugurar oficialmente el nuevo edificio en Thames Hospice en julio de 2022 en Maidenhead, Inglaterra.

Los últimos años han sido devastadores para la familia real británica. Isabel II ha fallecido "en paz" este jueves, a los 96 años de edad, según ha anunciado el Palacio de Buckingham, donde la bandera británica ondea ahora a media asta. Ocurre tan solo un año y medio después de la muerte de su marido, el duque de Edimburgo, a los 99 años. Se activa, así, la Operación London Bridge, un complejo protocolo de diez días de duración que el gobierno de Reino Unido y la Casa Real llevan años preparando para cuando llegara el momento de despedir a su monarca. Además, como la muerte se ha producido en su castillo de Balmoral y no en Londres, se activa también la llamada Operación Unicornio, otro mecanismo previsto que marca los pasos a seguir en Escocia para trasladar el cadáver de la reina a la capital británica, donde se oficiará el funeral.

Los médicos de la reina mostraron esta mañana su "preocupación" por el estado de salud de la monarca y recomendaron que permaneciese bajo "supervisión médica" en el castillo escocés, según un comunicado publicado por el Palacio de Buckingham. Acto seguido, los cuatro hijos de la reina, el príncipe Carlos de Gales, la princesa Ana; el príncipe Eduardo, conde de Wessex; y el príncipe Andrés, duque de York, se personaron ahí para acompañar a su madre. Así lo hicieron también el segundo en la línea de sucesión al trono y nieto de la reina, el príncipe Guillermo, y el príncipe Enrique, duque de Sussex.

Minutos después del anuncio, la nueva primera ministra británica, Liz Truss, la última persona con quien fue retratada por las cámar Isabel II hace unos días, recalcó que todo el país estaba profundamente preocupado por las noticias desde el Palacio de Buckingham. "Mis pensamientos y los de la gente de todo Reino Unido están con Su Majestad la reina y su familia en estos momentos", subrayó.

Repetidas ausencias

Todas las alarmas saltaron casi un año antes, cuando la monarca británica empezó a ausentarse de la vida pública. El 19 de octubre acudió a una recepción de líderes mundiales en el Castillo de Windsor y lo más comentado fue que, por primera vez, lo hacía ayudada por un bastón, algo insólito en ella. Desde entonces, no volvió a aparecer ante los focos hasta casi un mes después, el 17 de noviembre, cuando la soberana volvió al castillo para atender una audiencia militar con el Jefe del Estado Mayor de la Defensa. Dos días después se dejó ver también en los bautizos de dos de sus bisnietos. "Entramos en una nueva fase de su reinado en la que la veremos cada vez menos en carne y hueso y cada vez más en una pantalla", pronosticaba la biógrafa inglesa Penny Junor.

De hecho, y a pesar de que había anunciado su voluntad de hacerlo, Isabel II ni siquiera pudo asistir al Remembrance Day, en homenaje a los caídos en combate, una celebración anual a la que solo había faltado seis veces en 70 años de mandato, y nunca por problemas de salud. “La Reina, después de haberse lesionado la espalda, ha decido esta mañana, muy a su pesar, que no era capaz de atender el servicio dominical del Día del Recuerdo. Su Majestad está muy decepcionada por esta ausencia”, anunció en un comunicado el palacio de Buckingham.

El 20 de octubre, la monarca pasó la noche en un hospital londinense y los médicos le pidieron guardar reposo. "La reina fue a un hospital el miércoles por la tarde para hacerse pruebas preliminares y regresó al castillo de Windsor hoy (jueves) a la hora de comer y mantiene un buen estado de ánimo", informó el palacio real en un breve comunicado. Aun así, su entorno fue criticado por la escasa información relativa a la salud de la que ha sido la monarca con récord de longevidad en el trono británico, al que accedió en 1952. Una longevidad que lleva en los genes, ya que su madre, Isabel Bowes-Lyon y conocida como la reina madre, vivió 101 años.

Reinado récord

Le sucederá ahora su primogénito, Carlos de Gales, que hereda el cargo a punto de cumplir los 74 años. “Lloramos profundamente el fallecimiento de una soberana preciada y de una madre muy querida”, ha dicho en un comunicado el nuevo monarca, que reinará como Carlos III.

Sin embargo, el eterno aspirante a rey no goza de la buena reputación de su madre. Según datos de YouGov, solo el 45% de los británicos tienen una buena impresión del que por fin se convertirá en monarca. Su mujer, Camila Parker, obtiene incluso peores datos (el 33%), mientras que la popularidad de Isabel II era del 75%. A pesar de todo, la reina se encargó de disipar las dudas de esta sucesión el pasado 6 de febrero durante los actos de su Jubileo de Platino, cuando anunció en una carta su "sincero deseo" de que “cuando llegue el momento, Camila sea reconocida como reina consorte”.

Ese día dio una recepción en su residencia de Sandringham, otra de las raras apariciones de la reina desde su breve hospitalización en octubre. El 7 de febrero, en cambio, optó por celebrar sus 70 años al frente de la corona en la intimidad. Siete décadas que convierten el reinado de Isabel II en un hito histórico jamás alcanzado por ningún otro monarca británico.

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