Sampol, los especialistas mallorquines en centrales de energía híbrida

El grupo familiar ha puesto su firma a una decena de plantas que combinan gas con solar o biomasa. Aguardan con expectativa la oportunidad de competir por la instalación de renovables en Baleares y Canarias

Sampol Jamaica
Vista del Hotel Ocean Coral Spring en Jamaica y de la planta eléctrica híbrida que Sampol ha construido para el complejo hotelero.

Defienden que el gas, combinado con solar o biomasa, todavía es imprescindible como fuente de energía. Antes de la pandemia fueron los primeros en emitir un bono en el MARF que recibió el respaldo de entidades públicas. Y están deseosos de romper el monopolio de Endesa en las islas Baleares y Canarias. Son los Sampol, una familia mallorquina con 88 años en el negocio de las instalaciones termoeléctricas y operaciones en una veintena de países, que se han propuesto ser líderes en proyectos de eficiencia energética y digitalización.

Los orígenes del grupo se remontan a 1934, cuando José Sampol abrió en su Palma natal un taller de instalaciones eléctricas que se benefició del boom industrial que experimentó Mallorca tras el fin de la Guerra Civil española. Las fábricas de cremalleras, zapatos y perlas traían maquinaria de Alemania, pero tenían dificultades para acoplarlas a sus líneas porque los técnicos germanos que llegaban a supervisar el montaje solo sabían inglés. Así que recurrían a Sampol, que conocía el idioma, para que se entendiese con ellos y se encargase de la instalación.

Gracias a esa colaboración, la casa prosperó y, con la reputación obtenida, en los sesenta fue muy requerida para la instalación de conexiones eléctricas en los hoteles que empezaron a construirse en la isla para atender la llegada masiva de turistas.

En 1967, José falleció y tomó las riendas de la compañía su hijo Gabriel, que en los años siguientes detectó nuevas oportunidades en la restauración del patrimonio artístico nacional y la modernización de los aeropuertos. Entre las obras que ganaron en aquella época destacan la iluminación de la catedral de Palma y el balizamiento de la T4 de Barajas.

Es importante romper el monopolio eléctrico en las islas, donde la mitad de los kilovatios están obsoletos y se está quemando mucho fueloil

Carmen Sampol, CEO de Sampol

Por ese entonces se especializaron también en la construcción y operación de centrales eléctricas de emergencia para fábricas, hoteles y aeropuertos, lo que en los noventa incentivó al grupo Riu a contratar con ellos el suministro de energía de sus resorts en República Dominicana, donde abrieron su primera filial y llevan ya 32 años.

A mediados de los noventa, conforme iban acabando sus carreras, los cuatro hijos de Gabriel fueron incorporándose a la dirección: Carmen Sampol entró en 1995, y tras pasar una temporada supervisando las operaciones en el Caribe, en 2000 fue nombrada CEO; José Luis es el responsable del área de ingeniería; Juan Carlos, el director de compras, y Fernando, el director de la bodega, ya que el grupo también produce vinos en la Tramontana de Mallorca.

Sampol
Gabriel Sampol, presidente de la compañía, flanqueado por sus hijos Fernando, Carmen, José Luis y Juan Carlos.

Gabriel, de 86 años, se mantiene al frente como presidente. “Mi padre es el jefe”, dice Carmen. Con esta nueva plana ejecutiva, en 2006 el grupo superó por primera vez los 100 millones de euros en facturación.

Desde entonces, el grupo se ha posicionado en dos campos: la digitalización y la eficiencia energética. En el primer apartado, instala fibra óptica en edificios de oficinas y desarrolla plataformas digitales para la gestión de hoteles (Icosaedro) y todo tipo de infraestructuras (Smartretia): aeropuertos, fábricas, hospitales, colegios, estaciones de transporte...

Las cifras

60% crecieron los ingresos de Sampol en 2021, hasta alcanzar los 207 millones de euros.

11 plantas de generación híbrida explota el grupo en cinco países.

1.500 empleados trabajan para la compañía en 21 países, 600 de ellos en España

En energía, la empresa se ha hecho fuerte en el diseño, construcción, operación y mantenimiento de plantas de generación híbrida que combinan gas con hidrógeno, biomasa o fotovoltaica. El grupo explota en régimen de propiedad o concesión once plantas de este tipo, cuatro de ellas en España, entre otras la que da luz y calefacción a la T4 de Madrid; una en Italia, tres en República Dominicana y otras tres en Jamaica. Fuera de estas opera para terceros otras dos en Puerto Rico.

La compañía sufraga los proyectos y los amortiza con la venta de energía, aunque también está abierta a esquemas en los que se limita a la ejecución y operación si el cliente asume la inversión.

Para financiar su expansión internacional (que incluye la construcción de dos plantas más en Puerto Rico), Sampol emitió en febrero de 2019 un bono a cinco años de 25 millones de euros en el Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF). Cofides y el ICO compraron 5 millones de euros cada uno. “Fue la primera vez que entidades del Estado participaron en una emisión de deuda corporativa en el MARF, con nosotros rompieron ese techo de cristal”, destaca la CEO.

En febrero de 2020, registraron en el MARF un programa de pagarés por un máximo de 50 millones que han renovado hasta en dos ocasiones y finalizará en febrero de 2023.

“El gas es visto como la niña fea, pero es una niña muy bonita a la que tenemos que cuidar. Lo necesitamos porque es mucho más eficiente. En Fuerteventura y Tenerife todavía estamos quemando fueloil, que emite azufre y mucho más CO2”, sostiene Sampol, quien revela que el grupo está a la espera de que el Gobierno convoque una subasta de energías renovables en las islas “para poder optar a ella y ser nosotros también un agente de cambio”.

“Es importante romper el monopolio de Endesa en Baleares y Canarias, donde casi la mitad de los kilovatios han cumplido los 25 años de vida útil que marca la normativa europea y están obsoletos”, mantiene.

La empresa, que el año pasado sobrepasó por primera vez los 200 millones de facturación, tiene oficinas en 12 países, aunque opera en un total de 21, donde obtiene el 39% de sus ingresos.

El hito de los 200 millones

Sampol T4 Barajas
Planta que da luz, calefacción y refrigeración a la T4 de Madrid.

Diversificación. Luego de que la facturación del grupo se redujera en 2020 a causa de la pandemia, de 184 millones a 129 millones de euros, el grupo se recuperó un 60% en 2021, cuando rompió por primera vez la barrera de los 200 millones. La empresa atribuye este crecimiento a su estrategia de diversificación geográfica y sectorial. Así, Sampol obtiene el 61% de sus ingresos en España y el 39% en el exterior. El sector energía aporta el 48% de su volumen de negocio y las redes de fibra óptica y las instalaciones eléctricas, el 52% restante.

Mercados. El grupo, que tiene más de 1.500 empleados (600 de ellos en España), ganó en mayo de 2021 un contrato valorado en 6,4 millones para encargarse del balizamiento del aeropuerto de Lima. Además, abrió delegaciones en Canadá, Aruba y Honduras.

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