Regulación

El BCE ultima las licencias para que la banca comience a operar con criptodivisas

Vigilará que la nueva actividad no modifique el modelo de negocio

Valorará el conocimiento de consejeros y ejecutivos en activos digitales

Andrea Enria, presidente del Consejo de supervisión del Banco Central Europeo
Andrea Enria, presidente del Consejo de supervisión del Banco Central Europeo

El auge de las criptodivisas es una realidad a la que los reguladores están empezando a dar respuesta. También el BCE como responsable de la supervisión bancaria en la zona euro. Pese a su fuerte volatilidad y a no estar aún regulados, los criptoactivos han despertado el interés del conjunto de los actores del sistema financiero y algunas gestoras internacionales ya han comenzado a ofrecer a sus clientes la posibilidad de invertir en criptomonedas. Así, BlackRock acaba de anunciar un fondo privado de bitcóins para inversores institucionales.

La banca también espera expectante su turno y el BCE se ha puesto manos a la obra para diseñar las licencias que serán necesarias para incluir la operativa con criptoactivos en el negocio bancario. “El mercado de criptoactivos está creciendo rápidamente, con los bancos analizando cómo participar y el papel del BCE es asegurar que lo hacen de forma sólida y segura”, reconoce el BCE en un informe publicado ayer. Explica que está trabajando con los supervisores nacionales para asegurar un marco consistente y común en los países del euro a la hora de facilitar las licencias de actividad en criptodivisas a la banca. Recuerda de hecho que la base de la confianza en el sistema financiero es que operen en él las instituciones autorizadas para ello.

La operativa con criptodivisas es aún territorio sin ley. En la zona euro, la Comisión y el Parlamento europeos deben dar forma definitivamente al marco regulatorio de los criptoactivos (normativa MiCA por sus siglas en inglés). Su propuesta será la oportunidad para dar transparencia y seguridad a la actividad de las plataformas de criptodivisas, que están aprovechando el vacío regulatorio para ofercer servicios financieros propios de la banca. Entidades y plataformas se moverán por tanto en el mismo terreno de juego en el mercado de los activos digitales.

A nivel internacional, el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea está pendiente de detallar las reglas sobre cómo tratar los riesgos de la banca en criptoactivos. Mientras, a nivel nacional ya están surgiendo iniciativas que están aproximando al sector a las criptodivisas. En Alemania, ciertas actividades con criptomonedas requieren licencia bancaria y algunas entidades ya han solicitado autorización para ello. Y antes de que haya bancos concretos que tomen la delantera, el BCE está dando pasos para armonizar los requisitos para esas licencias de actividad.

“Existe un gran interés en el bitcóin, pese a ser altamente especulativo. Nos mantenemos al tanto de la evolución normativa”, reconocen fuentes de BBVA. El banco confía de hecho en que el reglamento MiCA esté listo este año y es uno de los que está explorando activamente el potencial del blockchain y la digitalización de activos.

A la hora de conceder licencias, el BCE afirma que va a prestar especial atención al impacto de las criptodivisas en el modelo de negocio de la entidad, a cómo la nueva actividad encaja con el conjunto del negocio del grupo y con su perfil de riesgo. Vigilará con mucha atención la gobernanza interna, para valorar si la gestión es la adecuada al identificar los riesgos específicos de los criptoactivos. Y hará un análisis detallado de las competencias de la entidad en tecnología de la información y en su conocimiento del mercado de criptoactivos. “Cuanto mayor es la complejidad o relevancia del negocio de los criptoactivos, mayor debería ser el conocimiento y experiencia”, señala. En este sentido, cree relevante que los altos ejecutivos de la entidad o los miembros de su consejo de administración cuenten con una “robusta experiencia” en criptoactivos como “importante salvaguarda”.

Mención especial merece el riesgo operacional de las criptodivisas, como los robos, sobre el que el BCE afirma estar también trabajando. Y por supuesto, la vigilancia estrecha en la prevención del blanqueo de dinero y de la financiación del terrorismo, actividades delictivas en las que el empleo de los criptoactivos suele ser habitual.

El BCE no especifica requisitos concretos para dar licencias en materia de liquidez o capital, a la espera de que el Banco de Basilea complete su análisis. Añade que el papel de los criptoactivos también se incluye en el análisis que está realizando sobre la transformación digital de la banca y que espera tener listo a finales de año. Y reconoce que los criptoactivos serán un área de vigilancia obligada en la supervisión bancaria europea en los próximos años.

Las medidas regulatorias en España

Registro. La banca española aguarda con interés a las novedades regulatorias que permitan su incorporación a la operativa con criptomonedas. Esta actividad se circunscribe en España a las plataformas especializadas en criptoactivos, no reguladas pero que desde octubre del año pasado deben inscribirse en un regsitro habilitado por el Banco de España. Esta inscripción es obligada y es la fórmula con la que certificar que estas compañías cuentan con los procedimientos adecuados para evitar el blanqueo de capitales. Sin embargo, el Banco de España no cuenta con competencias sobre estas plataformas en cuanto a supervisión financiera, gobierno corporativo, seguridad tecnológica ni de conducta de mercado o transparencia informativa.

Publicidad. Los operadores de criptodivisas también están obligados a cumplir los requisitos que establece la CNMV a la hora de publicitar la inversión en estos activos, con el fin de asegurar que el particular es advertido de los riesgos de forma sencilla y clara.

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