Los alemanes pagarán unos 500 euros extra en el gas por un nuevo recargo

La nueva tasa del gas para los consumidores alemanes será de 2,4 céntimos por kilovatio hora (kWh)

Olaf Scholz, primer ministro alemán.
Olaf Scholz, primer ministro alemán. Getty Images

El coordinador de área del mercado del gas en Alemania, Trading Hub Europe (THE), ha anunciado este lunes que a partir del 1 de octubre el precio del gas para la industria y hogares se incrementará en 2,419 euros el kilovatio/hora. Este importe se corresponde con el suplemento que el Gobierno alemán ha autorizado cobrar a las empresas del sector para transferir a los clientes finales parte de los costes extraordinarios que deben asumir debido a la reducción del suministro de gas procedente de Rusia.

Según informaron los medios alemanes, este incremento supondrá para una familia de cuatro miembros unos costes adicionales de 480 euros al año, 570 euros si se le aplica al suplemento un IVA del 19%, algo que todavía está por determinar.

El objetivo de la tasa, según ha destacado el Ministerio de Economía en un comunicado, es “garantizar el suministro de gas a los ciudadanos y a la economía en el marco de la crisis energética alemana y europea causada de forma deliberada por la agresión rusa contra Ucrania”. “No es ni mucho menos un paso sencillo,” declaró el ministro de Economía, el verde Robert Habeck, “pero es necesario para mantener en pie el abastecimiento de calefacción y energía en los hogares privados y en la economía”.

No obstante, aseguró que la subida de precios se verá acompañada de medidas adicionales para aliviar la carga que supone la situación para “los que tienen poco”. Habeck recordó que el Gobierno de coalición ya ha acordado varias iniciativas en este sentido, entre ellas dotar a las ayudas del alquiler de un suplemento para hacer frente al incremento de los gastos de calefacción, pero agregó que, en su opinión, son necesarios gestos adicionales.

Además, el ministro subrayó que el Ejecutivo no tiene intención de usar la subida del precio del gas para obtener más ingresos a través del IVA y se comprometió a “encontrar una vía” para que ello no resulte una carga todavía mayor para los ciudadanos. Habeck recordó que el detonante de la situación es la “escasez energética creada artificialmente” por Rusia, a la que acusó de reducir el flujo de gas a través del gasoducto Nord Stream 1 por motivos políticos.

Ello obliga a los importadores alemanes a comprar gas de otros proveedores a precios mucho mayores, lo que les causa en parte pérdidas que podrían llevarlas a la insolvencia y ocasionar cortes de suministro, explicó Habeck, informa Efe. La aplicación del suplemento, diseñado para cubrir hasta el 90% de los gastos extraordinarios de los importadores, estará restringida hasta el 1 de abril de 2024; hasta entonces, su importe puede ser revisado y actualizado cada tres meses para reflejar la evolución de dichos gastos.

Así, los beneficiarios del nuevo mecanismo sobre los precios del gas serán las empresas de suministro de energía, directamente afectadas por los costes adicionales a raíz de la sustancial reducción en las importaciones de gas ruso. Berlín tuvo que acudir en julio al rescate de Uniper, el mayor importador alemán de gas ruso y cuyo principal accionista es la finlandesa Fortum, adquiriendo una participación del 30% en la empresa a cambio de inyectar más de 7.000 millones de euros.

Entre los grandes beneficiados por el súbito cambio registrado en el mercado internacional de gas destaca el caso de Noruega. El país escandinavo obtuvo un récord absoluto en su balanza comercial el mes pasado gracias a sus exportaciones de gas. El superávit comercial alcanzó en julio los 15.577 millones de euros, un 74,7% más que en junio, y las exportaciones se situaron en 23.284 millones, un 0,4% más que el récord anterior de marzo. Las ventas de gas natural cuadriplicaron el valor de hace un año con 13.055 millones y un 14,3% más que en marzo.

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