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El peso extranjero en la Bolsa cae un punto el primer año de aplicación del impuesto a la operativa

La participación del inversor internacional se situó en 2021 en el 48,8%, desde el 49,9% del año anterior

Las familias poseen el 17,1% de la Bolsa española, sin cambios frente a 2020

Interior de la Bolsa de Madrid
Interior de la Bolsa de Madrid Efe

El primer año de aplicación del impuesto a las transacciones financieras que se aplica a las cotizadas españolas arroja un mínimo retroceso en la participación del inversor extranjero en la Bolsa española, que ha retrocedido en 2021 al 48,8%, desde el 49,9% del año anterior, según el informe que publica hoy BME.

El peso del inversor extranjero en la propiedad de la Bolsa española alcanzó su punto máximo en 2019, cuando se situó en 50,2%. De hecho, en los años recientes los cambios son muy reducidos en cuanto a la distribución de la propiedad de la renta variable española. Tras el inversor extranjero, aparecen las empresas no financieras, con el 20,9% del total, mínimamente por debajo del 21% del año 2020. Y en tercera posición están las familias, con el 17,1%, idéntico porcentaje al año anterior.

La participación de las familias españolas en la Bolsa del país está muy lejos del máximo histórico del 33,6% alcanzado en 1999. BME explica además que el fenómeno de mayor actividad minorista detectado en el mercado de EE UU, y en menor medida en Europa a raíz de la pandemia ya no tuvo continuidad el pasado año. En gran medida por la recogida de beneficios tras las plusvalías acumuladas y también por otros factores de carácter más estructural, como el hecho de que en las escasas salidas a Bolsa de los últimos años prácticamente no ha habido tramo para particulares, de que la inversión de las familias se canaliza cada vez más a través de fondos de inversión, de que sectores tradicionalmente populares para el minorista como la banca o las telecomunicaciones han tenido un mal comportamiento en los últimos años o que se incrementado de forma notable el interés de los particulares por los criptoactivos.

En cuanto al inversor extranjero, su preferencia es clara por las cotizadas españolas. según los datos de las Cuentas Financieras a cierre de 2021 publicadas por el Banco de España, los inversores no residentes apenas controlan el 24% de las compañías no cotizadas, algo menos de la mitad de lo que ocurre con las compañías que cotizan en Bolsa. A cierre de 2021, la gestora BlackRock, el fondo soberano de Qatar y la gestora de private equity CVC acaparan el 6% del valor del IBEX 35. BlackRock, tenía varias participaciones por encima del 5% en empresas cotizadas en la Bolsa española: el 5,25% en Iberdrola, el 5,4% en Santander, el 5,9% en BBVA, el 5,2% en Cellnex, el 6,1% en Amadeus o casi el 5% en Telefónica.

BME carga en su informe contra el impuesto a las transacciones financieras, que comenzó a aplicarse sobre las principales cotizadas españolas en enero de 2021. Considera que es un factor negativo para la presencia del inversor internacional en la Bolsa y para dotar de una “valoración eficiente” y una liquidez adecuada. Al no ser un impuesto consensuado con la UE, el mercado bursátil español y por ende las principales empresas españolas cotizadas están siendo injustamente penalizadas como alternativa de inversión frente a otras empresas competidoras radicadas en otros mercados europeos o no”, indica el informe.

 

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