PEPP

El BCE defiende a los países del sur con 17.300 millones en compras durante julio

Realiza compras netas de bonos italianos por 9.762 millones

Vende deuda de Alemania, Francia y Holanda por 18.875 millones

La presidenta del BCE, Christine Lagarde
La presidenta del BCE, Christine Lagarde Reuters

El BCE favoreció claramente a los países más presionados por el alza de las primas de riesgo durante el mes de julio a través de sus programas de compras. Lo hizo en el tradicional de compras de deuda soberana y en especial a través del programa extraordinario PEPP, lanzado a causa de la pandemia.

La institución puso fin a las compras netas del PEPP al final de marzo, dentro del proceso de normalización de su política por el que ha comenzado a subir los tipos, de entrada en 50 puntos básicos en julio. Pero continúa reinvirtiendo los vencimientos. También los del programa tradicional –denominado APP–. Y es a través de estos vehículos con los que ha intervenido en julio en el mercado, mientras preparaba el nuevo instrumento para combatir el alza desordenada de las primas de riesgo, presentado el 21 de julio.

La primera línea de defensa ante el alza del riesgo país –especialmente inquietante en el caso de Italia– ha sido el uso del PEPP, que ha puesto el foco directo en los bonos italianos durante el mes de julio. Según los últimos datos publicados por el BCE, la institución realizó compras netas de bonos italianos por 9.762 millones de euros, a los que se sumaron otros 2.256 millones de euros en compras netas del programa tradicional de adquisición de deuda soberana.

A estas compras, se añadieron en julio en el programa PEPP otros 5.914 millones en compras netas de deuda soberana española, 1.089 millones en deuda griega y 514 millones de bonos portugueses. En definitiva, un total de 17.279 millones de euros destinados a la deuda soberana de los países del sur de la zona euro, los más sensibles a la retirada de estímulos de la zona euro y a los que va dirigido el nuevo instrumento con el que combatir el riesgo de fragmentación, bautizado como Instrumento para la Protección de la Transmisión (TPI por sus siglas en inglés).

En paralelo a esas compras, el BCE realizó en julio ventas netas de la deuda soberana de los países del euro con mejor perfil crediticio, con el objetivo de contribuir a rebajar las primas de riesgo. Las ventas netas de deuda soberana alemana en el programa PEPP fueron las más numerosas, por 14.279 millones de euros en el mes. Vendió otros 3.383 millones netos en bonos soberanos de Holanda y otros 1.213 millones de bonos franceses. En definitiva, el BCE empleó en julio el programa PEPP para vender deuda de los países core del euro por 18.875 millones.

Al margen del PEPP, las ventas netas de deuda alemana también fueron las más cuantiosas en el programa tradicional APP, por 3.649 millones de euros, seguidas de 3.065 millones en deuda holandesa.

El BCE ha defendido desde el primer momento que la flexibilidad del programa PEPP era su primera línea de defensa para frenar las alzas de las primas de riesgo, aunque insuficiente para devolver la calma al mercado. El anuncio del programa antifragmentación TPI, por una cuantía ilimitada y sujeto a cierta condicionalidad, sí ha logrado de entrada moderarlas.

 

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