Resultados empresariales en EEUU explicados por las Kardashian

No todo el sector de las ‘Big Tech’ ha sufrido ni ha sido penalizado, pero la guerra fría tecnológica entre Washington y China ha crecido desde el conflicto de Ucrania

El clan Kardashian encapsula el estado económico y empresarial estadounidense en su apelación a Facebook/Meta del 28 de julio: “que Instagram sea Instagram y no se convierta en TikTok”. Instagram es estadounidense y TikTok es china. Nancy Pelosy, tercera autoridad de EEUU, quiere visitar Taiwán, y China responde que“habrá consecuencias”. Como si no hubiese suficiente con la guerra ruso-ucraniana. El viernes 29 de julio, Joseph Biden y Xi Jinping hablaron y concluyeron: “no estamos haciendo lo suficiente contra el cambio climático”. Sin referencias a la economía. China vive una fuerte desaceleración y EEUU entra en recesión técnica (dos trimestres consecutivos con PIB negativo; -0,9% anualizado en el segundo trimestre y -1,6% en el primero).

Ni Biden ni la Fed reconocen que EEUU haya caído en recesión. Biden dice que es “mera estadística”, aunque la Fed concede que “la inflación y la subida de tipos de interés pudieren haber afectado al consumo”. En julio, anticipamos en estas páginas: “recesión en America, profecía autocumplida”. Papá Pitufo decía que “si en invierno sientes frío y no hay calefacción, repite sin cesar tengo calor”. Según el cómic, los pitufos acababan en la cama con un golpe de calor. El poder de la mente, la sugestión, que premios Nobel como Robert Schiller, Paul Romer y Richard Thaler han probado científicamente al estudiar la economía del comportamiento: repite un millón de veces que viene una recesión y los negocios dejarán de invertir, la población dejará de consumir; la producción disminuirá y los bancos dejarán de prestar. Consecuencia: recesión.

Pero la realidad es tozuda: P&G, conglomerado de gran consumo más importante del mundo, presentó sus mejores resultados en 19 años, batiendo las expectativas de Wall Street el 29 de julio. Post-trade, las acciones de Apple y Amazon subieron. Apple obtuvo excelentes resultados en beneficios y ventas. “Por los pelos”, dijeron aquí, en Wall Street.Apple ha ganado el pulso a las expectativas del mercado: vendió en su tercer trimestre (el más flojo de su año fiscal en 20 años) más iPhone y, además, los vendió más caros. Descendieron un poco las ventas de Mac, porque el consumidor esperó a los dos nuevos modelos, lanzados en julio. Y aumentó de nuevo la facturación por servicios.

Tim Cook, CEO de Apple, no ha culpado a la economía por sus resultados. Podía haberlo hecho: si su proveedor chino Foxconn no hubiera tenido serios problemas de producción y el gobierno chino no hubiera impuesto restricciones y confinamientos a las fábricas de Chongquin y Shenzen, provocando problemas en la cadena de suministro, por ejemplo, Apple hubiera vendido mucho más. Cook predijo que su cuarto trimestre fiscal será mucho mejor.

No todo el sector de las BigTech ha sufrido ni ha sido penalizado. Las generalizaciones pasan por alto situaciones individuales: Amazon entró por segundo trimestre en pérdidas, la primera vez en siete años: ¿menores ventas en su área retail de e-commerce o más inversión en cloud-computing, negocio favorito del CEO de Amazon, Andy Jassi, porque lo fundó y dirigió durante 20 años hasta que Bezos le elevó a los altares? Mayores inversiones. Jeff Bezos comunicó a sus accionistas en enero que en 2022, Amazon volvería al día uno: “más inversión para crecer”, como hizo de 1995 a 2015. Bezos tiene la teoría de que las empresas que se olvidan de “trabajar como el día uno, caen en la complacencia y, después, en la irrelevancia, que deriva en la desaparición”.

Pat Gelsinger, CEO de Intel, ha presentado los peores resultados en una década de la que fuera firma líder del mercado de chips y semiconductores. Culpó a la economía, a la cadena de suministro…, pero hace tiempo que Intel dejó de ser termómetro del mercado de computación y, aunque IDC y Gartner reportan -12,6% ventas de ordenadores en el primer semestre del año, la competencia presenta buenos resultados: AMD, Nvidia (chips para ordenadores/consolas de videojuegos), Qualcomm (chips para smartphones). Conozco bien Intel porque trabajé para ella cuando era la cuarta marca del mundo y el líder mundial del mercado de microprocesadores, con un 82% de cuota de mercado. Con Microsoft, domina el mercado de ordenadores.

Microsoft ha presentado muy buenos resultados, aunque vendió menos videojuegos y menos servicios cloud. Algo similar sucede con Facebook/Meta y a Google/Alphabet en el mercado publicitario online, que controlan en un 50%. Menos publicidad online, menores ingresos, pero, también, más inversiones. Facebook está mudando a Meta para construir un metaverso y ya ha comprometido 10.000 millones de dólares, que van contra beneficio. Y Google quiere dejar de ser tercero en cloud y competir en pie de igualdad con Amazon (AWS) y Microsoft (Azure): invertir “cuesta dinero”.

Harina de otro costal es que China siga queriendo disputar el podio económico mundial y el liderazgo tecnológico mundial a EEUU y, por tanto, Xi Jinping de la razón a Kim Kardashian. “Existe el efecto TikTok”, dijo la analista principal en Insider Intelligence Jasmine Enberg a Emily Chang (Bloomberg Tecnology). TikTok pertenece al conglomerado ByteDance controlado por Pekín y “roba publicidad” a Facebook e Instagram Reels, ambas de Meta y a YouTube Videos, de Google/Alphabet.

La guerra fría tecnológica entre China y EEUU ha aumentado con la invasión de Rusia a Ucrania. La posible visita de Nancy Pelosy a Taiwán es una innecesaria provocación a China. Las dos guerras mundiales enseñaron que nadie gana una guerra en dos frentes y, enfrentarse al mismo tiempo a China y Rusia puede ser letal.

¿Recesión? La subida de salarios es récord desde 1961 y EEUU tiene pleno empleo.

Jorge Díaz Cardiel es Socio de Advice Strategic Consultants