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Telefónica emplaza a Bruselas a actualizar su política de competencia

Considera que la fragmentación en el mercado europeo de telecomunicaciones por las "barreras" de la UE a las fusiones podría tener graves consecuencias

Sede de Telefónica Deutschland.
Sede de Telefónica Deutschland.

Telefónica ha advertido de que la fragmentación actual en el mercado europeo de telecomunicaciones por las "barreras" de la UE a las fusiones "podría tener graves consecuencias no sólo para el sector, sino también para la competitividad de la economía europea", por lo que emplaza a Bruselas a "actualizar su política de competencia".

Así lo señalan Nuria Talayero y Dácil Jiménez, gerentes de Políticas Públicas de Telefónica, en un artículo que ha publicado el blog de la compañía con el título de 'Estructuras de mercado eficiente en el sector de telecomunicaciones'.

Las directivas aseguran que la industria de las telecomunicaciones es uno de los sectores estratégicos de Europa y el principal negocio tecnológico del continente, con un valor añadido de 141.500 millones de euros al año, pero "tiene un problema de estructura de mercado que está debilitando su capacidad de inversión y poniendo en peligro el cumplimiento de los objetivos digitales y verdes de la UE".

"El sector de las telecomunicaciones está muy fragmentado en Europa a nivel nacional. El enfoque actual de la regulación y la política de competencia europea sigue fomentando la competencia artificial mediante un aumento del número de operadores y un tratamiento asimétrico preferente hacia nuevos entrantes", señalan las directivas de Telefónica.

A su juicio, la fragmentación del mercado se ha convertido en un "problema endémico" "por el rechazo europeo a la consolidación 'in-market' o la aplicación de remedios estrictos como condición para las fusiones, para preservar precios a corto plazo o el número de operadores de red".

Telefónica se queja de que el enfoque adoptado para introducir la competencia durante el proceso de liberalización del sector en los años 90 apenas ha cambiado. Es un "enfoque obsoleto", subrayan Talayero y Jiménez, "tras 25 años de liberalización de los mercados, que está dando lugar a estructuras de mercado insostenibles en el sector de las telecomunicaciones".

Graves consecuencias

Las consecuencias de este escenario son, en su opinión, que el valor del sector europeo de las telecomunicaciones se ha reducido progresivamente, debido a la caída de ingresos y de retorno de inversiones, debilitando su capacidad competitiva y poniendo en peligro la sostenibilidad de las inversiones futuras, en contraste con otras regiones como Estados Unidos.

Esto es motivo de preocupación, afirman, ya que esta situación se traduce en una disminución de la capacidad competitiva y de inversión de un socio estratégico para Europa, como es el sector de las telecomunicaciones.

Para las responsables de Políticas Públicas de Telefónica, "los inversores llevan mucho tiempo achacando las perspectivas deflacionistas de los ingresos del sector europeo, y sus bajos rendimientos, a un panorama artificialmente competitivo y fragmentado", que carece de escala en el mercado en comparación con sus homólogos estadounidenses.

"Esto podría tener graves consecuencias no sólo para el sector, sino también para la competitividad de la economía europea. Las inversiones podrían reorientarse, y ya lo están haciendo, hacia otros sectores o hacia geografías con un sector de telecomunicaciones más rentable. Los operadores europeos infravalorados también podrían aumentar su vulnerabilidad a las adquisiciones por parte de agentes de terceros países".

Recuerdan que Deutsche Telekom, uno de los principales operadores europeos, desinvirtió de su filial holandesa a finales del año pasado a favor de su filial estadounidense T-Mobile, reforzando el enfoque transatlántico del grupo alemán, mientras que Telecom Italia ha recibido una oferta de compra del fondo estadounidense KKR.

"La destrucción de valor pone en peligro la capacidad de inversión del sector y es dramática para Europa. Supone una reducción del bienestar de los consumidores y un alto riesgo de descapitalización tecnológica, pérdida de competitividad, autonomía estratégica y soberanía digital".

Así, considera que "Europa necesita remontar hacia una nueva senda de crecimiento y progreso sostenible y tomar medidas políticas que mejoren el clima de inversión en el sector de las telecomunicaciones".

"Mercados de telecomunicaciones más concentrados en los Estados miembros servirían mejor al consumidor fomentando una competencia sostenible y una inversión eficiente en infraestructuras de mayor calidad, facilitando un rendimiento adecuado de las inversiones", agrega el artículo recogido por Servimedia.

"La política de competencia debe actualizarse y enfocarse en reducir las barreras a la consolidación en los Estados miembros, como están haciendo otras regiones; dejar de promover la competencia artificial, además de centrarse en la sostenibilidad de la inversión a largo plazo y en factores no cuantitativos en lugar de en precios en el corto plazo y cuotas de mercado".

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