José Manuel Rigueiro: “En España el acceso a las nuevas terapias es lento y dificultoso”

El ejecutivo de la filial española de la compañía japonesa critica la falta de agilidad por parte de Sanidad en la aprobación de medicamentos y los cambios de políticas a largo plazo

José Manuel Rigueiro, director general de Otsuka España.
José Manuel Rigueiro, director general de Otsuka España.

La compañía farmacéutica japonesa Otsuka, un holding de más de 175 empresas que facturó 11,6 billones de euros en 2021 (109, 14 millones su filial en España), celebra su centenario. Pese a llevar 42 años en el país, con cuatro fábricas (tres en Cataluña y una en Madrid) y casi 600 empleados, pocos saben que productos tan populares como Isostar, Gerblé o Bimanán son de la nipona. O que el aripiprazol, para la esquizofrenia y más conocido en el mundo hospitalario, es uno de sus fármacos estrella: genera el 70% del negocio.

Sus áreas terapéuticas (sistema nervioso central, nefrología, onco­hematología o tuberculosis) son también poco convencionales. Su director general en España, José Manuel Rigueiro (Barcelona, 1966), recaló en Madrid el pasado junio con motivo de los festejos por los 100 años.

La compañía cumple 100 años y lleva 42 en España, pero es aún poco conocida.

Otsuka siempre ha mantenido un nivel de comunicación bajo. Es una compañía japonesa centenaria, con tres divisiones: la farmacéutica, la de productos nutracéuticos y de consumo, como Isostar, Gerblé, Bimanán, y la química, que produce materias primas para la industria farmacéutica y del plástico. Somos un holding de más de 175 empresas en el mundo, con 47.000 empleados en 33 países.

¿Los productos más conocidos son los del área nutracéutica?

Sí, pero la parte más relevante del grupo es la farmacéutica, con un peso global de alrededor del 70%.

La empresa atiende patologías poco convencionales.

En el área del sistema nervioso central, nuestro core business y referente histórico en I+D, nos centramos en enfermedades severas como la esquizofrenia y los trastornos bipolares. Para 2027, esperamos contar con un fármaco para la esquizofrenia con un mecanismo de acción diferente: será el primero que no actúa sobre la dopamina, que es la manera clásica de abordaje. En nefrología atendemos patologías minoritarias. El próximo lanzamiento, para finales de 2023, es para la nefritis lúpica, que afecta a unos 25.000-30.000 pacientes en España y no hay ningún fármaco autorizado y con reembolso. Tenemos futuros desarrollos en oncohematología y salud digital.

A finales de 2023 esperamos lanzar un fármaco para la nefritis lúpica

¿Puede detallar estos últimos?

En 2025 esperamos tener un tratamiento, que está en fase 3, para un tipo de leucemia. Y en salud digital desarrollamos una aplicación, en fase de registro, que ayudará a los pacientes con enfermedades mentales a recuperar parte de sus capacidades. Es adicional al fármaco, al médico y a la psicoterapia.

La compañía tiene planes de expansión, ¿hacia dónde?

Queremos tener más presencia en Portugal en la parte farmacéutica, hoy estamos a través de partners.

¿Abrirá una filial?

Estamos valorando cuál es la mejor manera, será en 2023.

Estamos evaluando cuál es la mejor manera de tener más presencia en Portugal en la parte farmacéutica

Y en España, ¿contempla algún aumento de capacidad o empleo?

A medida que se vayan aprobando los nuevos fármacos, tendremos capacidad de incrementar nuestra presencia y el empleo tanto a nivel de marketing, en el área médica como en la de farmacovigilancia. Tenemos también un laboratorio de control de calidad en Barcelona, donde analizamos los fármacos de Europa y es una de las áreas en las cuales, si hay más medicamentos, vendrán más para ser analizados.

¿Estudia alianzas?

La filosofía es comprar pequeñas empresas de farma o llegar a alianzas sin integrarlas, es decir, están en el holding pero mantienen su independencia a nivel de I+D y, una vez generan productos, se estudia cuál es la mejor vía de llevarlos a mercado. Las últimas han sido con la canadiense Aurinia, para la nefrología, y la japonesa Dainippon, para la esquizofrenia.

Atiende también la tuberculosis, un área abandonada por la industria, ¿hay mercado aún?

Empezamos en los setenta con un desarrollo muy intenso y se planteó como una ONG. La idea es generar medicamentos para países del tercer mundo (sudeste asiático y naciones sudafricanas) donde la tuberculosis es todavía un problema. En España tenemos muy pocos pacientes, 30 o 40 al año, muchos de ellos derivados de la migración sudafricana [la firma comercializa Deltyba (delamanid)]. Sin embargo, tenemos un proyecto muy interesante con la Fundación Bill y Melinda Gates para codesarrollar y cofinanciar futuros fármacos contra la tuberculosis multirresistente. No genera beneficios, pero uno de los fundadores decidió que era algo que teníamos que hacer.

¿Por qué pocas compañías abordan esta dolencia?

Porque no es rentable, se hace como una voluntad altruista. Es un problema de salud pública que no afecta al primer mundo.

Trabajamos con la Fundación Bill y Melinda Gates para codesarrollar y cofinanciar fármacos contra la tuberculosis multirresistente

¿Cómo afecta a la empresa la guerra en Ucrania, el alza de costes...?

La guerra en Ucrania ha afectado los ensayos clínicos que teníamos en marcha en ese país para futuros productos en el área del sistema nervioso central. Se han paralizado y, seguramente, esto retrasará los lanzamientos. Por otra parte, en España, el acceso a los nuevos tratamientos es lento y dificultoso.

¿Por qué?

El ministerio [de Sanidad] no es ágil a la hora de aprobar nuevos medicamentos, nos pasa a todas las compañías farmacéuticas. Es lento, muy complicado y nos genera muchas tensiones.

¿Se lo ha trasladado al Gobierno?

Valoramos cómo a nivel de industria podemos abordarlo y ayudar, pero las conversaciones, que se han vuelto a reiniciar, son lentas. Queremos un marco predecible, estable. Son inversiones a muy largo plazo (10-15 años) y movimientos bruscos en la estrategia de los países nos generan complicaciones.

José Manuel Rigueiro: “En España el acceso a las nuevas terapias es lento y dificultoso”

¿A qué se refiere?

Si desarrollamos un fármaco y se va a lanzar dentro de 10 años y hacemos todos los ensayos clínicos, nos gustaría saber que son los correctos, que de aquí a 10 años no se nos pida algo diferente porque, si no, todo el trabajo no sirve.

¿Cuál es la previsión de crecimiento para este ejercicio?

Tendremos una cifra de ventas similar a la de 2021, pero esperamos incrementar la facturación a un dígito los próximos años, a medida que se autoricen medicamentos.

¿Cómo se ha adaptado Otsuka a las distintas culturas?

La compañía es consciente de las diferencias culturales más allá de las lingüísticas y tanto el management de Europa como de España es europeo, local.

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