Estonia, destino digital para emprendedores globales

Su Administración está abierta a profesionales de todo el mundo

Las personas beneficiarias del programa e-Residency disponen de un ID digital para hacer todas las gestiones online.
Las personas beneficiarias del programa e-Residency disponen de un ID digital para hacer todas las gestiones online.

“Es más fácil abrir una empresa en Estonia que en España”, sostiene Lauri Haav, director general del programa e-Residency que, en 2014, el país báltico puso en marcha para atraer emprendedores de todo el mundo con costes y burocracia mínimos y 100% online.

Según un estudio del Banco Mundial, el número de nuevas empresas registradas anualmente por personas de entre 15 y 64 años muestra que, en nuestro país, se crean 2,5 compañías por cada 1.000 habitantes, mientras que en Estonia el índice es 10 veces superior. “El dato se puede resumir en facilidad frente a complejidad”, asegura Haav, y lo defiende con otras cifras. Actualmente, los e-residentes con origen en España han fundado cerca de 1.600 empresas, más del 40% de ellas relacionadas con la tecnología. Sobre todo, pymes y proyectos que están arrancando con una respuesta “excelente”, particularmente aquellos que están orientados al negocio internacional, “la mayor área de crecimiento”.

España es el segundo país donde los e-residentes crean más empresas

Con un 99% de trámites gubernamentales disponibles a través de internet, Estonia abría su Administración a nómadas digitales y startups de todos los rincones del planeta con un documento de identidad digital con el mayor nivel de seguridad para empresarios (eIDAS en la Unión Europea) que da acceso a las herramientas necesarias para crear una sociedad, firmar documentos legales o pagar impuestos.

“Nuestra economía ha crecido en los últimos años bastante rápido y queremos dar la oportunidad de usar nuestros servicios a personas del resto del mundo”, explica Mariin Ratnik. Embajadora de Estonia en España, subraya que el suyo es el país con el mayor número de unicornios per cápita del mundo –un total de diez, incluidos Skype o Bolt–, y el objetivo es “atraer a más gente innovadora con orientación empresarial” con el aliciente de poder hacer todos los trámites necesarios allí donde se encuentre.

Sus alicientes son los servicios online y los costes y burocracia mínimos

Todo ello, “con un impacto positivo para nuestra cultura, nuestra gente, nuestros ingresos fiscales. En el último periodo, los e-residentes pagaron 30 millones de euros en impuestos, casi un 90% más que el año anterior, un récord del programa”. Fundamentalmente, porque cada vez genera más interés. “Cada semana emitimos entre 30 y 50 carnés de e-residentes”, afirma la embajadora.

Experiencia española

El nuestro es, además, el segundo país donde más titulares de este ID digital crean mayor número de empresas, solo superado por Alemania. En lo que va de año, casi 500 personas que viven en España se han convertido en e-residentes y han registrado 160 sociedades.

Una de las últimas en llegar es The Fanball 365 Group, una plataforma de entretenimiento digital orientada al deporte que se lanzará al mercado entre agosto y septiembre tras constituirse el pasado enero. Su fundador, Fabio César Blanco, destaca la rapidez de los trámites y las facilidades de gestión. “Hay negocios que en menos de dos semanas tienen todo listo y el Gobierno estonio cada semana envía notificaciones para mantenerte al día”, y “si alquilas un espacio coworking, no requiere de más burocracia porque la empresa ya está posicionada y entiende que hay que ayudarla”.

Su ID digital tiene el mayor nivel de seguridad para empresarios

Javier Gabás es el fundador de Geopois, una startup de educación en tecnologías basadas en la geodesia que también ofrece servicios de desarrollo y consultoría. Del programa e-Residency resalta “las facilidades para emprender” con recursos “mínimos”. A él no le llevó más de cinco días y 200 euros ponerse en marcha para empezar a trabajar con sus clientes. Asegura que “no hemos requerido financiación ni deuda, dependemos de nuestros ingresos y estamos saneados”, y subraya que el capital y los impuestos se aportan en años sucesivos.

Ignacio Nieto y Miguel Piñas se hicieron e-residentes con sus respectivos negocios de software y marketing online, y pronto se dieron cuenta del potencial del programa de Estonia para nativos digitales como ellos. Así fue como hace tres años dieron un giro a sus carreras y fundaron Companio, desde donde ayudan a otros emprendedores y startups que quieran aprovechar las ventajas del país. “Puedes tener un socio en Francia, otro en Grecia y no estar preocupado por diferentes legislaciones, multitud de papeleos y numerosos desplazamientos a la Administración o al notario. Para mí, esa es la gran ventaja”, señala Piñas.

La condición fundamental para participar del programa es ser un negocio totalmente digital, añade Nieto. Por ejemplo, el de un programador que hoy trabaja desde Alemania y mañana se va a Tailandia a seguir programando con su portátil. “Se trata, sobre todo, de emprendedores jóvenes que, igual que se abren una cuenta bancaria desde el móvil sin dificultad, quieren hacer lo mismo con su negocio. Esa es la mentalidad de la era digital”.

Factor diferencial

En Estonia no hay impuesto de sociedades, sobre el capital y sobre la transferencia de propiedades, otorgándole la mejor valoración de la OCDE. “Su sistema fiscal es muy fácil de entender. Si tu empresa tiene un millón de euros de ingresos y distribuyes 100.000 euros en dividendos para socios, pagas un 20% de impuestos por esta última cantidad”, explica de forma gráfica Ignacio Nieto, de Companio.

Al principio “notamos que la gente se interesaba por la tributación”, admite su socio, Miguel Piñas, pero “ha habido una maduración. Cada vez son menos los que contactan por este tema y más los que buscan en el programa una expansión internacional”.

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