Embat agiliza la tesorería de siempre para que vuele en la nube

El mayor aporte de la plataforma es la conectividad en tiempo real

Carlos Serrano y Antonio Berga, socios fundadores de Embat.
Carlos Serrano y Antonio Berga, socios fundadores de Embat.

Su reto era conseguir que las operaciones de tesorería sustituyeran sus plazos tradicionales por la inmediatez. Reducir tantos recursos sistemáticos y reiterativos con una tecnología transversal e innovadora en la nube que permitiera automatizar y centralizar todas las relaciones bancarias de las empresas, así como sus procesos de cobros y pagos. Hace un año, en plena revolución bancaria con la PSD2, nueva normativa europea de servicios de pago, se pusieron a ello.

A finales de 2021 lanzaron la solución: una plataforma llamada Embat que realiza en un 75% menos de tiempo las tareas administrativas. Un soplo de aire fresco para unas prácticas hasta el momento poco ágiles, como el viento térmico del Levante que lleva esta misma denominación.

Pero no es lo único que aporta. Antonio Berga y Carlos Serrano, sus impulsores, ambos exdirectivos de JP Morgan, subrayan como ventajas adicionales “la seguridad, la sofisticación y la facilidad de su implementación”. La migración toma en torno a un mes, cuando montar cualquiera de los módulos con funcionalidades similares ya existentes en el mercado tarda normalmente de 6 a 12 meses.

La solución hace más eficiente la operativa financiera

Embat brinda a los equipos financieros de cualquier sector y casi tamaño (mejor a partir de empresas medianas, ya con cierta complejidad) “la posibilidad de abandonar las tareas manuales de la tesorería básica, tan tediosas como imprescindibles, para poder centrarse en lo estratégico”, comenta Serrano.

“No se trata de sustituir a los financieros. Todo lo contrario, supone un empoderamiento de estos y, a la vez, ahorro en varios frentes”, matiza. En concreto, en tres: el temporal, puesto que se gestiona en tiempo real, el de riesgos, gracias a una monitorización permanente de todos los datos, y como consecuencia, el económico, derivado de esa anticipación que revierte en una mayor rentabilidad por optimización de los activos financieros.

En cifras

1,5  millones de euros se suscribieron en la ronda de financiación cerrada a los seis meses de creación de la fintech.

75% de tiempo ahorra Embat frente a los procesos tradicionales, lo que libera a los equipos financieros y les permite centrarse en aquello que supone valor añadido.

40 profesionales conformarán la plantilla de Embat en menos de un año, lo que duplicaría la cifra actual. Buscan perfiles internacionales con experiencia financiera y tecnológica.

Liquidez como palanca

En el futuro tienen pensado centrarse en soluciones de cash pooling “para que la liquidez sea la palanca de crecimiento de nuestros clientes”, anuncian desde Embat. Este propósito, en un entorno macroeconómico como el actual, cambiante e incierto, convierte a la plataforma en “un modo de dar luz y tranquilidad ante tanta inquietud”, afirma el emprendedor.

Esto explica su velocidad de crucero y buena aceptación, con más de 50 clientes provenientes de todos los ámbitos, “sobre todo aquellos con una dinámica de capital circulante como la hostelería, la distribución, etc.”, detalla. Pero no son los únicos: clínicas, farmacias, tiendas de ropa, ONG, estudios de arquitectura y despachos de abogados también han optado por la suscripción mensual propuesta por Embat, que varía según las necesidades.

“¿Para quién no es importante la tesorería? ¿Y a quién no le tienta poder olvidarse de excels interminables, conciliaciones bancarias, movimientos cruzados entre cuentas, repasos de contabilidad a fin de mes o trimestre, pagos de nóminas y demás rutinas?”, comenta el cofundador.

Los dos emprendedores detectaron estas necesidades durante su experiencia profesional, que les fue cruzando en distintos momentos y cometidos. Hasta que se alinearon los astros: la nueva regulación europea para garantizar la seguridad, la integridad y la confidencialidad en los pagos, el alojamiento en la nube y una transformación amplia del sistema financiero... “Encontramos el ángulo correcto para sumar nuestra vocación y nuestro proyecto”, dice.

Ya a los seis meses de vida, la fintech despertó el interés de business angels e inversores internacionales con perfiles tan variados como llamativos –desde la banca de inversión a startups–, lo que les llevó a suscribir una ronda de financiación de 1,5 millones de euros. El horizonte pinta bien, ya que contemplan la incorporación de más empleados. Calculan que los 20 profesionales que forman la plantilla se doblarán en menos de un año. Hasta marzo de 2023 invertirán un millón y medio de euros en el desarrollo y la comercialización de la plataforma.

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