La declaración de la renta, reclamo para ahorrar en planes de pensiones

Las bonificaciones llegan hasta el 4% por traspasos desde otras entidades a cambio de la permanencia durante varios años

Ahorrar para la jubilación
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El ahorro para la jubilación continúa su proceso de transformación y tanto los ahorradores como las entidades que ofrecen los productos en los que invertir están adaptándose al nuevo escenario de cambios normativos, con la reducción en la cuantía de las aportaciones como principal novedad.

“A pesar de que los límites máximos legales de aportación se hayan visto drásticamente reducidos en los últimos dos años, pasando de 8.000 euros anuales a 1.500 euros, seguimos considerando los planes de pensiones individuales como una herramienta fundamental para el cliente de cara a la jubilación”, consideran en Mapfre. Además, “son totalmente complementarios a los planes de pensiones de empleo, actualmente en auge, y que serán instrumentos de ahorro muy relevantes en el futuro”, añaden.

Aunque es cierto que las últimas medidas legislativas han reducido el atractivo de estos productos, admiten en Santalucía, “los planes de pensiones no dejan de ser una oportunidad de diversificar el ahorro a través de una herramienta que sigue contando con beneficios fiscales. No nos olvidemos que existe, además, inversión preexistente en el mercado que necesita contar con alternativas”.

Otros años por estas fechas todos los bancos y aseguradoras aprovechaban para reforzar la difusión de sus estrategias de ahorro, conscientes de que la declaración de la renta recordaba a muchos contribuyentes que la ventaja fiscal que acompaña a los planes de pensiones (las aportaciones reducen la base imponible del IRPF) sigue sin tener competencia. Ahora no todas las entidades lo hacen.

Repasamos las iniciativas de las firmas que sí han lanzado campaña para captar dinero para sus planes de pensiones, planes de pensiones asegurados (producto vinculado a aseguradoras) y EPSV (estrategias exclusivas para el País Vasco).

Los grandes bancos apuestan por desestacionalizar las aportaciones para que se conviertan en periódicas

Durante este segundo trimestre en Mapfre han lanzado una campaña de planes de pensiones de sistema y EPSV por la que se bonifican las aportaciones a partir de 600 euros con un 10% y, adicionalmente, un 4% los traslados de al menos 6.000 euros al Programa Tu futuro (“un servicio de gestión propia de una cartera de planes”, explican en la aseguradora) y Ciclo de Vida de EPSV. Las bonificaciones obtenidas se realizarán, según las preferencias del cliente, en forma de tréboles o en forma de aportaciones económicas en el plan de pensiones. “El trébol es la manera en que los asegurados de Map­fre obtienen descuentos en sus pólizas de seguros”, detallan. La permanencia exigida es de cinco años.

Ibercaja premia el compromiso y la vinculación ofreciendo hasta un 4% de bonificación del importe traspasado desde otras entidades a planes de pensiones individuales, sin límite máximo de importe, “situando una vez más su oferta entre las más competitivas del mercado”, destaca Sandra Zapata, de desarrollo de negocio de Ibercaja Pensión, quien también explica que, una vez realizado el traspaso desde otras entidades, la promoción permite al cliente mover sus planes entre una amplia gama de productos de Ibercaja, “algo muy valorado en momentos de incertidumbre como el que estamos viviendo”.

Así, para movimientos superiores a 30.000 euros, el cliente puede obtener un abono en cuenta del 4% del importe traspasado con compromiso de permanencia de siete años. Si la cuantía excede los 3.000 euros, podrán beneficiarse de un abono del 3% si el compromiso es de cinco años o de un 1,5% si es de tres.

Unicaja Banco bonifica con hasta un 4% los traspasos procedentes de otras entidades y con un 2% las nuevas aportaciones periódicas que se realicen con un compromiso de permanencia. Las bonificaciones en efectivo que contempla la entidad oscilan entre el 2% sobre el saldo incorporado (importe mínimo traspasado de 5.000 euros) y el 3% y el 4% (la aportación mínima debe ser de 15.000 euros), siendo la bonificación máxima por cliente de 3.000 euros.

Además, en función de un tipo u otro, el cliente se compromete a mantener su posición en planes comercializados por Unicaja Banco entre seis a ocho años. En el caso de las aportaciones periódicas, se contempla una bonificación del 2% del saldo ingresado durante un año (un mínimo mensual de 120 euros), siendo el compromiso de permanencia de tres años.

El dinero que se puede dedicar a este ahorro ha pasado de 8.000 a 1.500 euros al año

En Bankinter tienen vigente una promoción por traspasos con bonificaciones en efectivo a abonar el 15 de septiembre de hasta el 3,5%, para traspasos mayores o iguales a 60.000 euros y, además, un plan de fidelidad, con una bonificación del 0,25% sobre el patrimonio que tenga el cliente ahorrado al 31 de diciembre, con los únicos requisitos de mantener al cierre del año un patrimonio en planes/EPSV de al menos 30.000 euros, y que se hayan realizado aportaciones de 1.500 euros a lo largo del año.

Desde Santalucía detallan que tanto en la campaña de renta entre abril y junio como seguramente en el último cuatrimestre, “mantendremos nuestras tradicionales campañas, que este año llegan a pagar al cliente hasta el 3% de su aportación periódica, extraordinaria o traspaso. Una firme apuesta por esta opción de ahorro-inversión a largo plazo”.

ING, por su parte, bonifica hasta el 31 de julio el 1,5% del importe traspasado hasta los 600 euros a los clientes que traigan su plan desde otra entidad, y sin exigir ningún tipo de permanencia. Con esta campaña, el banco pretende incentivar el ahorro a través de estos instrumentos y poner en valor su oferta de productos.

En cuanto a VidaCaixa, siguen creyendo que los planes de pensiones son una herramienta eficiente de ahorro finalista para la jubilación. En ese sentido, desde hace varios años tienen campañas de traspasos activas durante todo el año “porque consideramos que es mucho más interesante para nuestros clientes de­sestacionalizar el ahorro a largo plazo, antes habitualmente muy centrado en los últimos meses del año. Es mucho más eficiente ahorrar de forma periódica y evita al ahorrador tener que hacer grandes esfuerzos con aportaciones extraordinarias. Actualmente sus bonificaciones oscilan entre el 1% y el 4% en función de la edad, el importe total o periódico y si se trata de un traslado desde otra entidad.

También en BBVA, “para incentivar el traspaso de posiciones desde otras entidades, hemos mantenido la campaña de bonificación por traspasos en planes de pensiones y planes de previsión social a lo largo de todo el año”. En este caso, la permanencia es de cinco años para acceder a bonificaciones entre el 1% y el 3%, y de al menos seis años si se quiere disfrutar el 4%.

Los matices de la fiscalidad

Máximo en conjunto. Frente a los 8.000 euros de hace dos años, desde el 1 de enero de 2022 la aportación máxima a planes de pensiones individuales en el actual ejercicio es de 1.500 euros, la misma cantidad susceptible de desgravarse en la declaración de la renta que cumplimentaremos el próximo ejercicio, siempre y cuando no supere el 30% de los rendimientos netos del trabajo y actividades económicas del contribuyente.

• Si su cónyuge ha obtenido ingresos inferiores a los 8.000 euros durante el ejercicio, el ahorrador tiene la opción de contribuir con 1.000 euros al plan de pensiones de este. También en el caso de las personas con discapacidad, pueden aportar a su propio plan y, por tanto, desgravar hasta un máximo de 24.250 euros al año. Los familiares pueden contribuir con hasta 10.000 euros.

• Pero no acaban aquí las opciones para ahorrar, ya que la actual normativa contempla que se puedan sobrepasar los mencionados 1.500 euros generales haciendo aportaciones individuales a planes de pensiones de empresa, en el caso de disfrutar de uno de ellos. Eso sí, la cuantía solo puede ser igual o inferior a la contribución realizada por la empresa al partícipe. De esta forma, el máximo legal conjunto es de 10.000 euros al año.

IRPF. El atractivo fiscal de los planes de pensiones sigue siendo una de las características más apreciadas, sin embargo, hay que ver las dos caras de la moneda: muy brillantes en el momento de las aportaciones, pero con claroscuros a la hora de acceder a lo ahorrado.

• Las contribuciones realizadas a un plan se pueden desgravar directamente de la base imponible del IRPF anual. Así, el contribuyente tiene la posibilidad de reducir el importe del capital a declarar y, por tanto, pagar menos impuestos.

• Es en el momento del rescate del plan de pensiones cuando hay que tributar por el ahorro invertido y se hace por los derechos consolidados, es decir, la inversión realizada y la rentabilidad conseguida (si la hubiera). Según explican desde Instituto Santalucía, estos se imputan en la declaración de la renta como un rendimiento más del trabajo, “por lo que, en función del importe rescatado, puede penalizar más o menos en el IRPF”. Además, una de las novedades fiscales que han entrado en vigor este año afecta al cobro de los planes de pensiones, ya que las modificaciones de las tablas del IRPF “incluyen un nuevo tramo fiscal máximo del 47% para rentas superiores a 300.000 euros, frente al 45% que había hasta 2020”.

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