Tecnológicas

La filial rusa de Google se declara en suspensión de pagos

Los tribunales rusos habían congelado sus cuentas y todos sus bienes

Oficina de Google en Moscú
Oficina de Google en Moscú

La filial rusa de Google ha registrado oficialmente su declaración de suspensión de pagos ante el Tribunal de Arbitraje de Moscú después de que los tribunales rusos congelaran sus cuentas bancarias y todos sus bienes muebles e inmuebles.

La filial de la tecnológica estadounidense ya había notificado hace un mes en el registro federal ruso Fedresurs su intención de declararse en suspensión de pagos, al considerar que no podía cumplir con sus obligaciones financieras para mantener su oficina y sus empleados en Rusia.

La mayoría de su plantilla en Rusia ha elegido seguir trabajando para la empresa estadounidense fuera del país. Muchos de ellos están ahora en Dubái, donde la multinacional también tiene oficinas.

Con el inicio de la invasión rusa en Ucrania el pasado 24 de febrero, Google suspendió la mayoría de su actividad comercial en el país. También bloqueó ocho millones de anuncios relacionados con la campaña militar rusa, impidió que la publicidad de las empresas rusas pudiera verse en el extranjero, y prohibió que los medios financiados por el Estado ruso recibiesen pagos de sus plataformas.

Rusia bloqueó el servicio de Google Noticias y prohibió en abril la distribución en el país de publicidad del gigante tecnológico y de sus productos.

La declaración formal de suspensión de pagos se produce tras un largo enfrentamiento de Rusia con Google, que bloqueó en YouTube cuentas del aparato estatal ruso y de medios oficiales.

Rusia ha impuesto multas millonarias a Google por su rechazo a eliminar contenido considerado ilegal en el país. En los tribunales del país también se han abierto demandas de medios rusos contra Google por perder el acceso a YouTube.

La tecnológica ha sido multada por publicar lo que el gobierno de Rusia llama "información falsa" sobre su invasión rusa. La última sanción, de 15 millones de rublos (cerca de 250.000 euros al cambio actual) le fue impuesta por negarse a guardar los datos de los usuarios rusos en servidores ubicados en Rusia, tal y como exige la ley.

No es la única tecnológica que ha sufrido la persecución de la justicia rusa. Las autoridades reguladoras también han sancionado a Facebook, Twitter y Tik Tok, entre otras redes sociales, bloqueando el acceso a las dos primeras y a Instagram.

Normas
Entra en El País para participar