España se juega hasta 2.900 millones en exportaciones por las sanciones de Argelia

Solo el 6% de todas las importaciones argelinas son de origen españolas

Un tercio del gas comprado en el último año proviene de Argel

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La cancelación unilateral de las relaciones comerciales entre Argelia y España afecta a sectores muy concretos de la economía nacional. Son las semimanufacturas, la metalurgia y la automoción. Más allá de la compra de gas argelino, el intercambio de bienes y servicios entre ambos países es escaso. En 2019, justo antes de la pandemia, el total de las exportaciones españolas sumaron 2.906 millones de euros, según el Instituto de Comercio Exterior (ICEX). Desde ese entonces la cifra no ha hecho más que caer, hasta alcanzar los 1.111 millones de euros entre enero y julio de 2021. En ese mismo periodo las importaciones argelinas alcanzaron los 2.237 millones, siendo más del 90% de ese total resultado de la compra de combustible.

Solo el 6,2% del total de importaciones argelinas provienen de España. Esto supone que apenas el 1% del total de ventas al exterior van a parar a este país norteafricano. Las cifras sugieren que las consecuencias del castigo impuesto por Argel tras el giro del Gobierno de Pedro Sánchez sobre el Sáhara Occidental serán moderadas en términos macroeconómicos. En cualquier caso, La Moncloa ya estudia la posibilidad de denunciar a Argelia ante la Unión Europea por el incumplimiento del acuerdo de asociación que entró en vigor en 2005.

La congelación del tratado supone, desde ayer, la suspensión de las operaciones bancarias en transacciones provenientes y destinadas a España, según anunció la Asociación de Bancos y Establecimientos Financieros de Argelia (Abef). Sin embargo, el intercambio del gas no se verá afectado, al menos en el corto plazo.

Diversos analistas económicos precisaron ayer a EFE que la medida incluye a todos los productos y no excluye el gas, pero los acuerdos en el sector son de larga duración y están basados en el respeto de las cláusulas contractuales, por lo que en el mediano plazo está asegurado el suministro. Esto, sin embargo, podría afectar eventualmente las negociaciones sobre las cantidades suplementarias o incluso relajar los precios preferenciales.

España lleva años reduciendo su dependencia al gas argelino, pero hasta hoy es su principal suministrador. El 35,8% del total del gas importado entre abril de 2021 y 2022 provino del país africano, según los datos publicados ayer por la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (CORES). Es un 12,7% más de lo que abasteció Estados Unidos en el mismo periodo, su principal competidor en terreno español. La dependencia de Argelia en este terreno deja al país en una situación vulnerable, pues aunque no se suspenda su venta, aún queda por negociar los precios del gas para el trienio 2022-2025.

Un día antes de que Argelia suspendiera el tratado de amistad y congelara el comercio con España, la ministra de Transición Ecológica y para el Reto Demográfico, Teresa Ribera, admitió que se espera una subida en los precios del gas argelino. La vicepresidenta tercera confía en que sea un aumento moderado, pero tras el giro sobre el Sáhara las relaciones comerciales viven su momento más tenso.

Bruselas llama al diálogo

La Comisión Europea instó ayer a Argelia a “dar marcha atrás” a la suspensión del tratado de amistad, buena vecindad y cooperación, suscrito con España el 8 de octubre de 2002. Eric Mamer, principal portavoz de la Comisión, calificó la decisión de “extremadamente preocupante”. Bruselas pidió encauzar la situación a través del diálogo bilateral. “Cuando hablamos de diálogo es entre los dos países”, dijo la portavoz de Exteriores de la UE, Nabila Massrali, en una rueda de prensa. Durante su intervención, aseguró que la diplomacia europea ya está evaluando el impacto que tiene la suspensión unilateral de las relaciones comerciales en el conjunto del bloque. “Esperamos que en nombre de una asociación sólida y duradera Argelia revierta su decisión y trabaje con España para superar los desacuerdos actuales”, remarcó la portavoz.

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